Alcaldes de la Margen Izquierda y el Comité de La Naval se unen para luchar contra el cierre del astillero

Los alcaldes han mostrado este lunes su apoyo a los trabajadores de La Naval./AZAHARA GARCÍA
Los alcaldes han mostrado este lunes su apoyo a los trabajadores de La Naval. / AZAHARA GARCÍA

Los trabajadores junto con los cuatro ediles convocan para este jueves una manifestación en favor del astillero desde Sestao hasta Santurtzi

AZAHARA GARCÍA

Lo prometido es deuda. Los cuatro alcaldes de la Margen Izquierda -Amaia del Campo (Barakaldo), Josu Bergara (Sestao), Mikel Torres (Portugalete) y Aintzane Urkijo (Santurtzi)- han arropado este lunes a los trabajadores de La Naval en la convocatoria de una manifestación que, este jueves a las 18.00 horas, recorrerá las calles de la comarca. El objetivo, reivindicar una solución para el astillero. La salida está prevista en el Ayuntamiento de Sestao para, una vez recorrida la avenida jarrillera de Carlos VII, finalizar en el parque Central de la localidad marinera.

Esta muestra de apoyo por parte de los cuatro ediles forma parte del acuerdo al que llegaron con el Comité de empresa en la reunión mantenida el pasado lunes 28 de enero. En dicho encuentro también se pactó la lectura del manifiesto conjunto y que han leído hoy a las puertas de la planta sestaotarra. El texto ha hecho hincapié en la solvencia del astillero, ya que han asegurado que es «viable» y cuenta con «nichos de mercado donde poder competir a nivel mundial y el reconocimiento de armadores por su buen hacer, capacidad técnica y buenos profesionales». En él se solicita tanto al Gobierno vasco como al central que convoquen de nuevo « la mesa de negociación y se vuelva a dialogar. La Naval debe ser considerada como un sector estratégico por ser una empresa tractora, generadora de empleo, riqueza social y económica en Ezkerraldea», han defendido.

La visita al Congreso, en fecha por determinar

Dentro del acuerdo entre los alcaldes y La Naval también estaba previsto un viaje a Madrid el próximo 12 de febrero para concentrarse frente al Congreso de los Diputados. Sin embargo, debido al comienzo del juicio del 'procés', han considerado oportuno, en aras de lograr una mayor visibilidad, dejar esta acción para más adelante. La fecha aún está por determinar.

En cualquier caso, los trabajadores sí acudirán a manifestarse a la capital el miércoles, fecha en que está prevista, a las 16.00 horas, la comparecencia de la ministra de Industria, Reyes Maroto, ante los diputados del Congreso. Previamente, los trabajadores de La Naval tienen concretadas reuniones con los diferentes grupos políticos siendo la primera de ellas a las 11.00 con Podemos, a las 12.00 con el PP y una hora más tarde con el Grupo Mixto. Faltarían de cerrar las citas con el PSOE, Ciudadanos, Ezquerra Republicana y el PNV.

El Gobierno vasco insiste en su postura

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, ha reiterado este lunes que el Gobierno vasco «no va a asumir el liderazgo» empresarial para garantizar el futuro del astillero «porque no lo puede hacer», sino que se limitará a «acompañar» a un posible inversor privado.

Tapia ha comparecido en una comisión del Parlamento para hablar sobre el informe jurídico elaborado por su departamento acerca de la participación de las administraciones públicas en La Naval y cuyas conclusiones ya se dieron a conocer en noviembre del año pasado. En dicho informe, según ha recordado la consejera, se determinaba que es «altamente improbable» un nuevo apoyo público a los astilleros y que únicamente el Gobierno vasco podrá «acompañar» a un nuevo inversor privado, si este lo quiere así.

La consejera ha explicado que existen «indicios» de que puede haber un inversor para La Naval, pero ha recordado que ahora mismo «no existe una empresa que haya puesto una propuesta formal encima de la mesa y mientras eso no suceda» el Gobierno vasco no puede dar pasos adelante.

Ha insistido en que ese o esos inversores privados deberán plantear un plan industrial a largo plazo para La Naval, «no el Gobierno», que aquí sí podrá tener un «liderazgo» para intentar «buscar ese inversor de manera seria» y «acompañarle» para que el astillero pueda reanudar su actividad en un plazo de cinco o seis meses, «o si es en un plazo menor, mejor».

Tapia ha añadido que si apareciera ese inversor, el Ejecutivo, a través de sus fondos de inversión, podría entrar en la sociedad «como socio minoritario».