Cavani encuentra dos diamantes en la mina

Cavani encuentra dos diamantes en la mina

El delantero del PSG lleva a su selección a cuartos con un doblete y luego se lesiona en un partido en el que CR7 fue una sombra de sí mismo

ROBERT BASIC

Edinson Cavani derribó este sábado a Portugal con dos goles memorables. El primero lo hizo con el corazón y el segundo con un toque de magia, que transportó a Uruguay a los cuartos de final y le citó con Francia. El delantero del PSG brilló con luz propia, muy bien asociado con Luis Suárez, mientras que Cristiano Ronaldo caminaba entre las sombras y prácticamente no se le vio en el Estadio Fisht de Sochi. Fue el cementerio de sus sueños de grandeza y de su deseo de hacer algo grande en Rusia. Los lusos y CR7 ya son historia en este Mundial, en el que los charrúas seguirán buscando su estrella.

Los dos equipos salieron con toda la dinamita que transportaron hasta Rusia y apenas retocaron sus respectivas figuras. Uruguay recuperó la defensa de cuatro tras su apuesta por los tres centrales ante Rusia y Giménez, que se recuperó de sus problemas físicos, entró por Coates. Portugal mantuvo su esquema habitual y solo introdujo a Ricardo por Cédric y a Bernando Silva por Quaresma. En las dos puntas de ataque estaban concentradas cantidades industriales de talento, pegada y hambre de gol, con Cristiano Ronaldo y Guedes en la parte lusa y Luis Suárez y Cavani en la charrúa. Estos cuatro hombres se miraban de reojo y se admiraban, por muchas diferencias que les separaban, y mientras que los dos últimos brillaron la pareja lusa se oscureció y se diluyó.

2 Uruguay

Fernando Muslera; Martín Cáceres, José María Giménez, Diego Godín, Diego Laxalt; Lucas Torreira, Matías Vecino; Nahitan Nández (Carlos Sánchez, m.81), Rodrigo Bentancur (Cristian Rodríguez, m.63); Luis Suárez y Edinson Cavani (Cristian Stuani, m.74). Seleccionador: Oscar Washington Tabárez.

1 Portugal

Rui Patricio; Ricardo, Pepe, José Fonte, Raphael Guerreiro; William Carvalho, Adrien Silva (Ricardo Quaresma, m.64); Bernardo Silva, Joao Mario (Manuel Fernandes, m.84); Gonçalo Guedes (André Silva, m.74) y Cristiano Ronaldo. Seleccionador: Fernando Santos.

Goles
: 1-0, m.7: Cavani. 1-1, m.55: Pepe. 2-1, m.62: Cavani
Árbitro
: César Ramos (México). Mostró cartulina amarilla a Cristiano Ronaldo.
Incidencias
: segundo partido de los octavos de final del Mundial de Rusia jugado ante 44.287 espectadores en el estadio Olímpico Fisht, en Sochi.

No habían pasado ni dos minutos cuando Joao Mario se inventó un buen centro desde el costado izquierdo que Bernardo Silva cabeceó por encima del larguero. Los uruguayos sintieron escalofríos, pero ni mucho menos se quedaron paralizados. Duros y gremiales, se fajaban con la roca William Carvalho en la medular y cubrían todo el frente de ataque para tapiar las incursiones de Cristiano, quien hablaba por los ojos y masticaba su rabia. El astro luso se sacó un buen remate desde fuera del área que atrapó con seguridad Muslera. Y casi ni le dio tiempo a lamentarse cuando presenció una jugada perfecta culminada por Cavani. Fue una pequeña maravilla elaborada entre dos artistas que desmontaron al sistema defensivo portugués. El delantero del PSG cruzó la divisoria y envió un balón largo a Luis Suárez, quien controló a la perfección y puso un centro en el corazón del área que cazó el propio Cavani. Corrió como una bala, entró con todo y remató a la red con el pecho. Levantó la mirada y sus dedos índice apuntaron al cielo, justo donde acababa de alojar su gol.

No puede decirse que el puñal uruguayo atravesara a los portugueses y les dejara sin aire, porque los hombres de Fernando Santos siguieron buscando la portería de Muslera. Lo que pasa es que apenas llevaban peligro y solo asustaban a balón parado, y tampoco mucho. El meta vivía bastante tranquilo y Godín y Giménez resolvían el poco trabajo que tenían. Uruguay intentaba conectar con sus puntas, lo mejor que tienen en este Mundial, y una falta de Fonte al borde del área estremeció a los lusos. Luis Suárez remató el libre directo y Rui Patricio sacó una mano providencial que evitó el segundo de los sudamericanos. Poco más hubo en una primera parte en la que Uruguay estaba en su sitio.

Cae el muro

El paso por los vestuarios le vino bien a Portugal, que regresó con los ánimos renovados. Y eso que no había noticias de Cristiano Ronaldo, quien vivía entre enfadado y triste por su intrascendencia. Ha ido claramente de más a menos en este Mundial y este sábado no fue ni la sombra de sí mismo. Sus compañeros encerraron a los charrúas y percutían por todo el frente del ataque. Entonces llegó el premio en forma de gol de Pepe, quien cabeceó a la red un magnífico centro de Raphael. Por fin habían derribado el muro uruguayo, que cedió después de 324 minutos en pie. Pero no se descompusieron los sudamericanos, que a pesar de estar sometidos salieron de caza y volvieron con comida a casa. Un saque de Muslera le llegó a Betancur, quien se la dio a Cavani y el delantero la colocó lejos del alcance y del vuelo de Rui Patricio. Poco después cayó lesionado y CR7 le ayudó a salir del campo, donde los suyos le echarán mucho de menos.

Portugal siguió con el asedio y Fernando Santos miró al banquillo. Sacó a Quaresma y a Andre Silva y activó toda la carga explosiva, pero el abordaje a la nave charrúa fracasó. Los lusos cayeron y Cristiano Ronaldo, invisible, dejó Rusia solo unas horas después de Leo Messi. Los dos mejores del planeta se apagaron justo cuando se encienden los principales focos del Mundial.

Más información