Ser la campeona empieza a ser una maldición

Aficionados alemanes, desolados tras la eliminación de la 'Mannschaft'. /Hannibal Hanschke (Reuters)
Aficionados alemanes, desolados tras la eliminación de la 'Mannschaft'. / Hannibal Hanschke (Reuters)

Alemania transita en Rusia la misma senda maldita que pisaron España hace cuatro años en Brasil e Italia hace ocho en Sudáfrica

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Derrotada por Corea del Sur mientras Suecia superaba a México en el otro duelo del grupo F, Alemania se ha quedado fuera del Mundial de Rusia a las primeras de cambio y como última del grupo F. Cuatro años después de alzar el título en Brasil tras protagonizar en semifinales el famoso 'Mineirazo' y superar luego en la final a Argentina con un tanto de Mario Götze, la 'Mannschaft' tiene que hacer prematuramente las maletas y sus integrantes comenzarán sus vacaciones mucho antes de lo previsto y deseado.

Es la primera vez que los teutones no son capaces de superar la fase de grupos en un Mundial. En los últimos cuatro Mundiales habían alcanzado, como poco, las semifinales. Dos datos que dan fe del histórico batacazo sufrido por Alemania en tierras rusas. La derrota ante México en el primer partido ya presagiaba una difícil senda para la selección que dirige Joachim Löw, con tremenda eficacia hasta este Mundial. El camino se empinó aún más en el choque frente a Suecia… hasta que el privilegiado borceguí de Toni Kroos dio la victoria en el último suspiro a los germanos, reafirmando una vez más lo acertado de la frase de Gary Lineker cuando dijo que «el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania». Pero en el fútbol, como en la vida, no hay máximas absolutas. Tampoco para Alemania, que hincó la rodilla ante Corea del Sur en el Kazan Arena.

Alemania se convierte así en la quinta campeona del mundo -a una de ellas, Italia, le ocurrió dos veces- que no logra superar la fase de grupos en el Mundial inmediatamente posterior a aquel en el que alcanzaron la gloria. Una deshonrosa lista que abrió Brasil en Inglaterra 1966. Cuatro años después de reinar en el Mundial de Chile con una inolvidable exhibición futbolística, la 'canarinha' fue incapaz de clasificarse dentro del grupo C, en el que figuraban Portugal, Hungría y Bulgaria. Sólo derrotaron a Bulgaria en su estreno con tantos de Pelé y Garrincha, pero perdieron frente a Hungría por 3-1 y ante la Portugal de Eusebio por el mismo resultado.

Transcurrieron 36 años hasta que otra campeona del mundo sucumbió en la fase de grupos en una Copa del Mundo a la que llegaba como detentadora del título. Fue en el Mundial de Corea y Japón 2002, cuando la Francia de Zinedine Zidane, que había reinado como anfitriona en 1998, fue incapaz de acceder a octavos de final tras firmar dos derrotas y un empate en la fase de grupos, en la que se midieron a Dinamarca, Senegal y Uruguay. Los 'bleus' sólo lograron empatar con los charrúas.

Racha deshonrosa

Lo mismo le ocurrió a Italia. Campeona en el Mundial de Alemania 2006, la 'Azzurra' llegó a Sudáfrica cuatro años después confiada en volver a completar una notable actuación en la primera Copa del Mundo disputada en el continente africano. Pero sólo pudo sumar dos empates -ante Paraguay y Nueva Zelanda- y cosechó además una derrota -frente a Eslovaquia- que la mandó a casa en el torneo que acabaría llevándose la selección española. Los transalpinos ya habían vivido esa misma situación en 1950, cuando sus sueños de reeditar en Brasil el título alzado doce años antes en Francia -la Segunda Guerra Mundial interrumpió el torneo entremedias, por lo que no hubo ediciones en 1942 y 1946- lo tumbó Suecia en el primer partido.

La Roja, precisamente, corrió esa misma suerte cuatro años después. Subió al cielo con el tanto de Andrés Iniesta en la final ante Holanda disputada en Johannesburgo pero, en Brasil, descendió al infierno con su eliminación en primera ronda. La goleada que le infligió Holanda (1-5) abrió un calvario del que el combinado por entonces dirigido por Vicente del Bosque ya no pudo reponerse. Perdió también ante Chile (0-2) y la victoria ante Australia (0-3) no mitigó ni un ápice el dolor de aquel equipo.

Ahora es Alemania la campeona que, por tercer Mundial consecutivo, se va a casa sin poder defender su título más allá de la primera fase. Una auténtica hecatombe para la 'Mannschaft', cuya peor clasificación hasta ahora en un Mundial era el décimo puesto que registró en 1938.

Campeona del Mundo en Brasil en 2014 y de la Copa Confederaciones en 2017, la selección que entrena Joachim Löw deberá afrontar ahora un proceso de renovación con futbolistas como Sami Khedira o Mesut Özil en el ojo del huracán por su pobre desempeño en Rusia y el propio técnico cuestionado por no dar más bola a jóvenes talentos como Leon Goretzka o Julian Brandt para insuflar aire fresco a un combinado que ya en los últimos amistosos había dado síntomas de agotamiento.

Puestos de Alemania en los Mundiales

-Tercera en 1934

-Décima en 1938 (su peor clasificación hasta ahora)

Campeona en 1954

Cuarta en 1958

Séptima en 1962

Segunda en 1966

Tercera en 1970

Primera en 1974

Sexta en 1978

Segunda en 1982

Segunda en 1986

Primera en 1990

Quinta en 1994

Séptima en 1998

Segunda en 2002

Tercera en 2006

Tercera en 2010

Primera en 2014

En 2018 no quedará ni entre las 20 primeras