Unai Ariz: «Estar metido en la pomada hasta las últimas jornadas es importante»

Unai Ariz: «Estar metido en la pomada hasta las últimas jornadas es importante»
F. Romero

El centrocampista durangarra, totalmente recuperado ya de sus lesiones de rodilla, subraya como principal problema de la Cultural que «jugamos bien pero nos está faltando gol»

FERNANDO ROMERODurango

A primeros de febrero, con la segunda vuelta ya en marcha, la Cultural de Durango se 'reforzaba' con el regreso a la actividad con total normalidad de Unai Arizmendiarrieta. En el duelo que enfrentaba a los de Tabira ante el Arenas, el bravo centrocampista regresaba a los terrenos de juego después de superar una nueva lesión de rodila, la segunda casi consecutiva. Un hecho que ha tenido al medio durangarra de 21 años demasiado tiempo lejos del verde. «Después de la operación de la segunda rodilla, se me hizo cuesta arriba. Pero la Segunda B te da ese aliciente de decir 'por lo menos algún partido tengo que jugar'», reconoce. Y así ha sido, porque Unai ha ido ganando presencia con el paso de las jornadas, hasta convertirse en titular en los tres últimos choques de los durangarras. Su versatilidad ayuda mucho a Igor Núñez, que lo mismo puede colocarle en la medular que ocupando cualquiera de las dos bandas, tratando de aprovechar su movilidad. Posiciones en las que, en muchas ocasiones, compite con su propio hermano, Ibon, también integrante de la plantilla blanquiazul.

- Dos lesiones de rodilla, muchos meses fuera del equipo… la primera pregunta es obligada. ¿Qué tal se encuentra?

- Tenía esa cosilla de poder debutar. Tenía muchas ganas de poder jugar, aunque fuera la segunda vuelta. Y así ha sido, más o menos. La recuperación ha ido muy bien y me veo bastante bien. El otro día, por ejemplo, jugué los 90 minutos. Hacía mucho tiempo ya que no sentía esa sensación de terminar tan cansado. Entre las dos lesiones, es casi un año al final... pero me siento con muy buenas sensaciones y con muchas ganas de poder ayudar al equipo a poder sacarlo de ahí.

- Ha sido un pequeño gran calvario el suyo…

- Pues sí. Porque primero me rompí la rodilla en mi primer año de senior, en el primer partido de pretemporada, y me pasé el año en blanco. La temporada pasada jugué, pero a falta de cinco o seis jornadas, me rompí la otra rodilla. Y entre operaciones y no, son seis meses que tienes que cumplir… y hasta ahora.

- Había quien le echaba ya de menos, con ese carácter tan marcado suyo dentro de los terrenos de juego.

- Ja, ja, ja… Es mi manera de jugar, y esa ya se ha visto que no ha cambiado tampoco ni con las lesiones ni con nada.

- Precisamente las lesiones son algo que ha venido lastrando un poco al equipo durante buena parte de la temporada, y además centradas en jugadores de ataque. Abasolo, Pradera, usted mismo…

- No hemos tenido suerte. Lo que nos ha pasado es que se nos han juntado muchas lesiones, y a veces no terminamos de recuperarnos bien porque fuerzas un poco para llegar… Ahí hemos tenido una cruz, hemos estado justos. Pero creo que se ha hecho lo que se ha podido, y creo que se ha hecho bien.

- El problema es que los resultados no han acompañado al buen juego mostrado en múltiples ocasiones por el equipo, algo que les reconoce todo el mundo.

- Es algo que nos da mucha rabia. Sales de los partidos y te dicen lo bien que juegas… pero lo que tienes que hacer para ganar un partido en sí, no lo haces. El juego está bien. Llegamos, competimos bien… en los últimos partidos nos estamos mostrando más seguros, más tranquilos… Esa está siendo la tónica de la temporada. Pero, al final, en el área no lo estamos haciendo bien. No tenemos esa eficiencia que tienen otros equipos y nosotros no.

- Y si la pelotita no quiere entrar…

- Lo venimos hablando durante toda la temporada. Nos falta ese acierto ahí, de cara al gol. No estamos siendo tan eficientes en esa faceta como en el juego. Jugamos bien pero nos está faltando gol, no están entrando las ocasiones este año, y se está viendo cómo nos va. Todos sabemos que en el fútbol donde se deciden las cosas es en las dos áreas. Quieras o no, por mucho que juegues muy bien, si te meten en el 95' un gol como el que nos metieron a nosotros y tu no marcas… pues te acaba cayendo la que nos cayó.

- Después de enlazar dos importantes triunfos, la derrota del otro día ante el Calahorra debió de ser un duro golpe para el equipo.

- Habíamos encadenado dos victorias buenas y ya nos pensábamos que íbamos a por la tercera, y al final acabamos perdiendo, y de qué manera. Con el empate y la ocasión que tuvimos para ganar, estuvimos empujando, pensábamos que íbamos a ganar. Pero al final llegó ese gol, y en ese minuto, que fue terrible. Veníamos jugando mucho mejor de lo que lo hicimos en este partido. Al final, ese resultadismo te lleva a pensar que, por sumar algo, el empate no estaba mal en un partido que no fue tan bueno como otros. Pero nos cayó otra vez la cruz en el último minuto.

- Las opciones se van acabando, pero tienen un calendario que, en cierto modo, les puede ser algo más propicio. Esta semana, por ejemplo, se miden al Real Unión, que también está en la pelea por abajo.

- Eso es. Quedan 8 partidos y estamos a 9 puntos de ellos. Si ganamos, nos ponemos a dos partidos del Real Unión. Estar metido en la pomada hasta las últimas jornadas es importante porque mete esa presión de que pueda pasar algo. Bajar los brazos es lo único que no estamos pensando hacer. Ya tenemos toda la Liga hecha y jugada, ya vemos dónde estamos y lo que podemos llegar a hacer. El equipo está con ganas de asumir ese reto que estamos asumiendo. Estamos a 9 puntos de salir, está también el play-out… al final son tres partidos que te pueden meter ahí arriba. Pero tirar la toalla, no. Ya hemos visto que de tres partidos, hemos ganado dos. Son puntos que se pueden sumar.

- Buscando el lado positivo, son partidos en los que durante la primera vuelta lograron sacar puntos y salir de la zona de descenso.

- Miras los números y no son tan diferentes a los de ahora. Si encadenamos esa racha que cogimos en la primera vuelta, pues está claro que veríamos la luz. Conocemos mejor a los rivales, sabemos mejor cómo juegan... Y eso nos da ese punto más de confianza para decir que somos capaces de hacerlo.