La Cultural marca el ritmo

La Cultural marca el ritmo
F. Romero

Los blanquiazules son el mejor equipo en el último mes gracias a su cuatro victorias en cinco encuentros

FERNANDO ROMERO

Dicen que la fe mueve montañas. Y en Durango, a los pies del imponente cresterío del Anboto, desde luego que no falta. La marcha de la Cultural de Durango en el último mes es una buena prueba de ello. Pese a vivir como colista durante buena parte de la temporada, en Tabira nunca se ha perdido la confianza. Tarde o temprano, los resultados debían llegar a un equipo que había hecho méritos para ello. Por juego, por ambición, por empuje. Pero que jornada tras jornada se marchaba con esa sensación agridulce del trabajo bien hecho pero sin réditos para su mermado casillero. Hasta ahora. En este último mes, los de Igor Núñez han logrado voltear esa situación para encadenar cuatro victorias en sus últimos cinco enfrentamientos. Doce puntos sobre quince posibles. Unos números que convierten a los durangarras en el mejor equipo durante este periodo, por encima incluso de los logrados por los 'gallos' del grupo.

Ni siquiera el todopoderoso Racing de Santander, con su pléyade de jugadores sobradamente contrastados, ha podido alcanzar esa cifra. Los de Iván Ania se han quedado un escalón por debajo, con 11 puntos tras sus tres triunfos y dos empates. O el vecino Amorebieta, que está protagonizando una segunda vuelta realmente espectacular, prácticamente a ritmo de play-off. Diez puntos han sumado los azules en estos últimos cinco enfrentamientos tras imponerse en tres encuentros, empatar uno y perder otro. Les siguen dos equipos de la zona media de la tabla como son Sporting B y Calahorra, que han sumado 9 unidades en el último mes de competición.

Un peldaño por debajo en esta virtual clasificación del último mes aparecen, curiosamente, los otros tres equipos que completan el play-off de ascenso. Mirandés y UD Logroñés calcan sus números en estas últimas semanas de competición, lo que les permite mantener las distancias entre ellos en el segundo y tercer puesto, respectivamente. Ocho puntos para burgaleses y riojanos tras dos victorias, dos empates y una derrota. Ese cuarteto de cabeza lo cierra el Barakaldo, con 7 puntos cosechados en un irregular periodo para los de Aitor Larrazabal.

Como no es para menos, esta situación llena de orgullo a la afición blanquiazul, que por fin puede saborear goles y alegrías. Para muestra, el aplauso a los suyos al término del choque del pasado fin de semana contra el Bilbao Athletic, que hincó la rodilla en Tabira ante una Cultural de Durango superior y que supo explotar sus fortalezas para derrotar al filial rojiblanco, lastrado por la expulsión de Areso justo antes del descanso.

El camino que queda por recorrer es, sin embargo, todavía largo. Cierto es que los blanquiazules han abandonado ese último puesto al que cayeron relegados de nuevo allá por la 20, tras su 'noviembre dulce', hasta ahora su mejor momento del curso. Cierto es también que lo que hace unas semanas parecía casi un imposible está ahora al alcance de la mano. Con sus 29 puntos, la 'Cultu' tiene a tiro de una victoria el puesto de play-out, que ocupa el Gernika con 32. Hasta la zona de salvación, hay cinco puntos. El furgón de cola es un pañuelo.

Los dos próximos enfrentamientos pueden resultar cruciales para las aspiraciones de permanencia de la Cultural de Durango, puesto que se medirán a rivales directos en esa lucha. Sin ir más lejos, los de Igor Núñez se verán las caras con Tudelano y Gimnástica de Torrelavega las dos próximas jornadas. Ante los navarros a domicilio. Frente a los cántabros, en Tabira. A ambos ya se les ganó en la primera vuelta. No solo están en juego los puntos. También el average particular, tan importante en caso de empates. A los de José María Lumbreras se les tumbó por la mínima gracias a un tanto de Ekain. A los de Torrelavega, entonces aún con Pablo Lago en el banquillo, se les derrotó por 1-2 en El Malecón, en la que fue la primera victoria de la Cultural lejos de Tabira de la campaña. Los precedentes existen y repetirlos supondría dar un paso de gigante. «Ahora mismo, los goles están entrando y por eso estamos ganando partidos. Pero la diferencia a nivel de juego no existe. El problema ahora lo tienen los demás porque nosotros ya nos lo hemos creído», arenga Igor Núñez.