Objetivo: recortar 5 puntos

Objetivo: recortar 5 puntos
Juan Carlos Román

JAVIER BELTRÁNBilbao

El desenlace del Grupo II de Segunda B, en su zona noble, está decidido en su cúpula (Racing, Mirandés y UD Logroñés), pero aún no en un cuarto puesto al que oposita el Bilbao Athletic, si el Barakaldo se lo permite, en las cuatro jornadas que restan. Cinco puntos les seperan (55 por 50), con el Oviedo B en medio con 51 puntos. El filial recibe a un Sporting B (domingo, 11:30 h.) que no se juega nada en Lezama, donde los cachorros casi son infalibles (12 partidos ganados, cuatro empatados y uno perdido). El conjunto fabril visita a la Gimnástica de Torrelavega, que se juega la salvación, a siete puntos del playout. El filial carbayón, por su parte, recibe al Arenas, que no se puede descuidar ni un milímetro.

A cinco puntos del playoff de ascenso y cuatro jornadas por delante. Doce puntos en litigio para poder dar caza al Barakaldo, siempre que no falle nada o casi nada y los de Aitor Larrazabal pierdan pluma: «Visto que los resultados de fuera de casa son muy malos... los de casa son francamentre buenos. El equipo demuestra que hay nivel y que vamos a seguir hasta el final. La semana pasada nos dieron por muertos, y veremos», remarcaba Aritz Solabarrieta mencionando el bofetón de Tabira, venciendo al Barakaldo (4-1) y antes de noquear al Langreo el pasado jueves en su peculiar campo (0-2). Un golpe moral brutal después de una temporada aciaga a domicilio que ha mejorado sensiblemente en las últimas entregas con empates en Izarra y Miranda y la celebrada victoria en Langreo: «Nos hemos adaptado al campo mejor de lo que pensaba, estaba bastante bien, el equipo ha hecho un partido francamente bueno», lanzaba el técnico ondarrutarra, que ya avisaba semanas antes de que este filial iba a «dar sustos» a más de uno.

En este sentido, Solabarrieta no repara públicamente en elogios: «El Bilbao Athletic tiene unos jugadores cojonudos, se lo merecen todo por su implicación», señala siempre que puede. Un Solabarrieta que tira de orgullo para colocar lo más alto posible a su equipo, sabedor de que Joseba Etxeberria cogerá el testigo a partir del 30 de junio y que su futuro está en el alero, sin banquillo fijo para la temporada que viene. El empuje de los promocionables Nolaskoain y Guruzeta, que anotó ante el Langreo, la recuperación de Sancet, la racha de goles de Villalibre (22), la magia de Iñigo Vicente y Larrazabal y la fortaleza de Vivian, Murua y Areso para sobreponerse a las bajas por lesión en su sector defensivo han catapultado a este filial para que le quede margen de maniobra en este sprint final de Liga. Tras jugar ante el Sporting B, al filial rojiblanco le resta viajar a Calahorra, también salvado y sin grandes apuros, recibir a un Real Unión en puesto de playout ahora mismo y cerrar el curso en Ellakuri ante el CD Vitoria en el farolillo rojo que quizás se encuentre ya descendido antes de sellar esa definitiva jornada 38.