Jornada 3

Piqué mete la mano en la remontada del Barcelona

Gerard Piqué cometió un claro penalti ante Osasuna./EFE
Gerard Piqué cometió un claro penalti ante Osasuna. / EFE

El equipo azulgrana, que ganaba a Osasuna hasta el penalti del central, vuelve a mostrar a domicilio su peor cara

JESÚS BALLESTEROS

No está hecho aún el traje del Barcelona para solventar sus partidos a domicilio. Segunda salida y segundo tropiezo. El recién ascendido Osasuna se mantuvo firme en todo momento dejando a ratos en evidencia los males de un equipo que necesita menos bandazos y la vuelta de los lesionados, de Messi sobre todo. Acabó en tablas el partido de El Sadar, después de que el Barça volteara el gol en contra de principio del choque. Pero echó Piqué por tierra la remontada con un penalti impropio de su nivel. Roberto Torres, quién si no, permitió que el cuadro rojillo mantuviese su condición de invicto en su regreso a Primera. Es romántico esto del fútbol a veces.

Como en la primera jornada, como visitante, el equipo azulgrana mejoró tras el descanso con los cambios de Ernesto Valverde, pero quizás sea hora de que el técnico entienda que su equipo necesita una disposición sobre el campo para sacar mayor provecho de sus virtudes. Porque jugar sobre el verde del Camp Nou debe ser majestuoso, con metros por delante, con el público a favor y el rival algo amedrentado. Pero cuando el rival lo tienes pegado a la espalda, el campo y la grada no dan tregua, el rendimiento baja, y lo hace enormemente.

Al Barcelona de Valverde se le está atragantando jugar a domicilio. Más allá del resultado en El Sadar, lo visto en Pamplona es un calco de lo ocurrido en San Mamés. El equipo estático, sin referentes y con un rival que presiona la salida del cuero. La consecuencia es un Barça desmontado y sin capacidad de crear ocasiones de peligro. Se marchó al descanso sin un triste disparo a puerta y un merecido resultado adverso frente a un equipo que sabe a lo que juega, tengan más o menos calidad.

2 Osasuna

Rubén, Nacho Vidal, Aridane Hernández, David García, Pervis Estupiñán, Roberto Torres, Fran Mérida (Moncayola, min. 71), Oier, Rubén García (Robert Ibáñez, min. 65), Brandom Thomas (Villar, min. 77) y Ezequiel Ávila.

2 Barcelona

Ter Stegen; Semedo (Ansu Fati, min. 46), Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets, De Jong (Arturo Vidal, min. 83), Sergi Roberto; Rafinha (Arthur, min. 53), Carles Pérez y Griezmann.

ÁRBITRO:
Martínez Munuera (Valenciano). Amonestó a Fran Mérida, Sergi Roberto, De Jong, Brandom Thomas, Ernesto Valverde, Moncayola y Lenglet.
GOLES:
1-0. min. 7, Roberto Torres. 1-1. min. 50, Ansu Fati. 1-2. min. 64, Arthur. 2-2. min. 81. Roberto Torres, de penalti.
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la 3ª jornada de Liga, disputado en El Sadar. Se guardó un minuto de silencio en homenaje a la hija del ex seleccionador nacional, Luis Enrique, fallecida el jueves.

Tercer partido de los azulgrana y tercera vez que Valverde ve cómo los suyos encajan los primeros. Nada nuevo bajo el sol teniendo en cuenta el gravísimo problema que tiene el Barcelona en defensa. En esta ocasión, un error en la salida de balón de Jordi Alba obligaba a Lenglet a salir del sitio, algo que no leyeron los compañeros para dejar a Roberto Torres solo para marcar un buen gol. Ter Stegen ha visto esta jugada ya demasiadas ocasiones en las dos últimas campañas.

Los rivales han encontrado el talón de Aquiles del Barcelona, una presión alta a los encargados de sacar el balón que reducen al equipo ante otras opciones. Lo tuvo que ver Valverde, que movió el banco al descanso y la jugada no pudo salirle mejor al técnico culé. Hasta la mano de su central, claro está.

Valiente fue Valverde, que parece tener una confianza ciega en Ansu Fati, un niño de 16 años que no se achantó y voló alto para marcar su primer gol como azulgrana. Respondió como debe a esa fe de su técnico. Fue su primera bala para darle la vuelta al marcador y el bisau-guineano no decepcionó. Primer tiro a puerta del vigente campeón y gol.

El Barça tenía otro rostro. La sonrisa comenzaba a vislumbrarse en sus jugadores como en las ocasiones que la maquinaria funciona y su fútbol es omnipresente sobre el verde. Volvió a verlo Valverde, que metió a los pocos minutos a Arthur, quien también refrendaba esa decisión. El brasileño paraba el reloj a los pocos segundos de pisar el césped navarro. Gran gol, el primero con la elástica azulgrana en partido oficial, para dar la vuelta al marcador. Si hay justicia, este año debe ser más importante en el equipo.

Fue precisamente el brasileño el que cambió la cara al Barcelona, asumiendo el liderato del que habían dimitido jugadores como Griezmann, perdido durante todo el choque. Ni rastro del atacante activo y goleador de hace unos días ante el Betis. Tenía Arthur al Barça sonde quería hasta que Piqué cometió un penalti tan claro como innecesario. No erró Roberto Torres, dejando las tablas en el marcador.

No quería perder Osasuna, que se resiste a hacerlo en esta vuelta a la élite. Cerca estuvo de hacerlo cuando agonizaba el choque, pero a Carles Pérez se le hizo un mundo al verse solo ante Rubén tras un magistral pase de Arthur. Soñará con la ocasión el canterano con una oportunidad que habría cambiado el choque.