'Superman' López echa sal sobre la herida de Roglic

El Astana, en una fase de la crono. /AFP
El Astana, en una fase de la crono. / AFP

En una 'crono' llena de sustos, gana el Astana del colombiano, primer líder, y se cae el Jumbo del esloveno, que cede 40 segundos

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Parecía nieve y era sal. Parecía la Luna y eran las salinas de Torrevieja. Con solo 13 kilómetros parecía una etapa inicial sin peso y resultó un continuo sobresalto de sustos y caídas. Parecía un día para el equipo holandés Jumbo, pero patinó en bloque tras untar los tubulares en un reguero de agua, provocado al parecer por alguien que se puso a regar el jardín, y vio rodar por el suelo a su líder y gran favorito, Primoz Roblic, magullado a la primera.

Parecía que iba a ganar la etapa el Deceuninck, pero se encontró en un giro con el coche parado del Jumbo y, ufff, casi se estrellan. Uno de los suyos, además, se fue contra las vallas en la última curva tras asustarse ante una alcantarilla. Y tras toda esa ráfaga de escalofríos, el ganador fue el Astana de Miguel Ángel López, al que apodan 'Superman'. El colombiano entró descosido, casi despegándose de sus compañeros. Como convencido de lo que iba a pasar. 'Superman' se iba a vestir de rojo, de primer líder en el día negro del Jumbo. En Torrevieja, López echó sal sobre la herida de Roglic, que le regala 40 segundos. Lo que escuece.

Salario viene de sal, que hace siglos era moneda de cambio. Oro blanco. A Roglic le pagó mal la contrarreloj. Le salió cara, como a Pogacar y Aru, también perjudicados por la caída en masa del UAE -cedieron más de un minuto-. Los que más salario cobraron por un cuarto de hora de trabajo fueron los del Astana. López, Fulgsang y Ion Izagirre rentabilizaron la etapa más breve: el Deceuninck cedió 2 segundos, el Sunweb (Kelderman) perdió 5. A 7 segundos entró el Education First de Urán e Higuita. A 16 llegó el Movistar de Valverde, Soler y Quintana. El Caja Rural se dejó 37 segundos y el Euskadi-Murias, diez segundos más.

El desheredado por la fortuna fue el Jumbo de Roglic y Kruisjwijk. Todo les salió mal. Perdieron a Kuss en la primera curva y se estrellaron pasado el ecuador de la etapa nada más pasar el charco que corría por culpa de un inoportuno riego particular. Cayeron como fichas de dominó. La sal les salió cara. Roglic tiene dañado el costado izquierdo, del hombro a la rodilla, pasando por la cadera. Sal roja.

A media tarde, con el horno del Mediterráneo poniendo Torrevieja al baño maría y con la salida de la contrarreloj por equipos de la Vuelta rodeada de montañas de sal, sólo faltaba un chorrito de aceite para freír a toda la caravana en este capítulo inicial de ronda. El menú de la primera etapa era breve, de apenas 13 kilómetros por las calles de la ciudad donde, dicen, España descubrió los bikinis. Y nadie fue más rápido en devorar el plato que abre la carrera que el Astana, lo que coloca a 'Superman' López, un escalador, en la cima de la Vuelta. «En esta carrera hay que ir con calma», decía el jueves en la presentación. Ha planificado la ronda para llegar a tope a las etapas de montaña. Las salinas, con su forma de colinas blancas, le han catapultado. Los ciclistas latinoamericanos siguen en racha tras dominar el Giro con Carapaz y el Tour con Bernal.

A la Vega baja del Segura vienen bandadas de flamencos, zampullines y avocetas. Decoran con sus vuelos este escenario extraterrestre pintado por la laguna rosa y los enormes conos de blanca sal. La Vuelta ha traído a sus propias bandadas, los 22 equipos. Pero entre ellos se parecen menos que un estilizado flamenco y un rechoncho pato zampullín. De hecho, hay cuatro escuadras que lucen músculo para volar muy por encima de las demás: Movistar (Valverde, Carapaz y Soler), Jumbo (Roglic y Kruijswijk), Astana (López, Fuglsang e Izagirre) y Education First (Urán, Carthy, Martínez e Higuita). De salida son los dueños de la charca.

Pero la Vuelta es una carrera abonada a las sorpresas, que también son la sal del ciclismo. Sal. Oro blanco. Que nadie desprecie su poder. Con un puñado de sal inició Gandhi la revolución sin violencia que llevó a la independencia a la India. El gobernador británico prohibía a los hindúes recolectar su propia sal. Gandhi cogió un cuenco, esperó a que el sol hiciera su trabajo y evaporara el agua. Con ese derecho básico como bandera, montó la Marcha de la Sal. Desde las salinas de Torrevieja partió esta Vuelta incierta que a la primera maltrata a su favorito, Roglic, y carga con un minuto inesperado a uno de los jóvenes que reclaman el relevo, Pogacar, y a Aru, que viene dispuesto a reconstruir su carrera tras pasar por el quirófano.

Hasta 'Superman' López, como desveló al bajar del podio, tuvo su susto. «Se me ha salido la cadena. Pero no me he puesto nervioso y lo he solucionado». A él, que viene de tantos accidentes y lesiones, le sonrió al fin la suerte.