El monte Oiz se peina para la Vuelta

Un ciclista sube por una de las rampas del monte Oiz./MAIKA SALGUERO
Un ciclista sube por una de las rampas del monte Oiz. / MAIKA SALGUERO

Concluyen las obras de acondicionamiento de la carretera que será final de etapa el 12 de septiembre

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Al monte Oiz la naturaleza le regaló un escenario perfecto. No hay mejor escultora. El hombre, para sacarle energía al viento y madera al bosque, alfombró con cemento un par de caminos. Por la ladera que trepa, entre rampas del 20% de desnivel, desde el Balcón de Bizkaia, subirá el próximo 12 de septiembre la 17ª etapa de la Vuelta a España. El ciclismo se lleva bien con montañas así. Las busca en los Pirineos, los Alpes y los Dolomitas, y las encuentra también en lugares elegidos como Oiz, el mejor mirador de Bizkaia. Hoy concluyen las obras de acondicionamiento de la carretera. Se han tapado las grietas y se han colocado algunas placas de cemento. Todo listo para la fiesta. Oiz, tan majestuoso, recibirá a la Vuelta recién peinado.

La Diputación vizcaína ha ejecutado los trabajos en las últimas semanas. En comunicación con los responsables de la Vuelta se estableció un plan de actuación: los vehículos de la caravana ciclista y el público accederá a la cima por Garai, desde Durango, que será también la vía para desalojar la montaña. Los ciclistas, en cambio, coronarán la cima desde Munitibar y el Balcón. Se ha allanado la zona de meta para la instalación de la infraestructura de la ronda y se ha acondicionado una curva próxima a la ermita de San Kristobal. Oiz ya espera a la Vuelta para asistir a una de las etapas más cotizadas de esta edición.

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Bizkaia entera será protagonista, como destaca el diputado general, Unai Rementeria: «Salimos de la mar, de Getxo, de la Bahía de Bizkaia, de la Bahía de Europa, y llegamos a la montaña; cruzamos grandes núcleos urbanos como la Margen Izquierda y Bilbao, y también pueblos pequeños y espacios naturales protegidos como San Juan de Gaztelugatxe y Urdaibai; combinamos el hierro de las minas y el titanio del Guggenheim. Unimos pasado y presente. La etapa es una postal de Bizkaia». Será retransmitida por televisión desde el primer kilómetro. Eco mediático. «Es una gran oportunidad para que millones de espectadores de los cinco continentes descubran este territorio tan espectacular que tenemos», añadió Rementeria.

Gran escaparate

Desde que la Vuelta regresó a Euskadi en 2011 tras tres décadas de ausencia, esta comunidad se ha convertido en un paso habitual de la carrera. «Resulta difícil contratar un escaparate mejor y de más impacto. Quizás el Tour de Francia, aunque estoy convencido de que si todos colaboramos para que la etapa sea un éxito rotundo, la ronda gala vendrá a Bizkaia pronto. Tenemos que superar este examen con matrícula de honor», subrayó Rementeria. La Vuelta es una estación de paso para llegar al Tour.

«Hemos conseguido que la etapa pase muy cerca de nueve de cada diez vizcaínos. El ciclismo es un deporte de cercanía; el ciclista y el aficionado se necesitan, se tienen que sentir cerca, y creo que este recorrido propicia eso: espectáculo y mucha cercanía con el aficionado. Espero que haya muchísima gente animando en las cunetas. Que sea un día inolvidable», deseó. Y puestos a pedir, el diputado general apostó por la victoria de un ciclista local, «Omar Fraile, Pello Bilbao, Igor Antón, Castroviejo o cualquiera del equipo Murias». Eso sí, cuando termine la fiesta, la Diputación se compromete a dejar la montaña como estaba, sin la mancha de un plástico o un papel. Un regalo de la naturaleza como Oiz no merece menos.

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