«Tengo que marcharme del Movistar», anuncia Quintana

Quintana, durante la Vuelta 2019. /EP
Quintana, durante la Vuelta 2019. / EP

El líder de la Vuelta dejará el equipo, del que se quiere despedir con un triunfo, suyo o de Valverde, en la ronda española

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑAPAU

Nairo Quintana se va del Movistar, el equipo en el que ha logrado los triunfos en el Giro y la Vuelta y con el que ha subido al podio del Tour. Ahora, con 29 años, se ha comprometido con otra escuadra -el Arkea francés- para la próxima temporada.

El líder de esta Vuelta no lo oculta más. «He cumplido un ciclo y tengo que romper este matrimonio por ahora. Han sido los años más felices de mi vida (desde 2012) y le estoy muy agradecido a todos los miembros del equipo, pero ahora tengo que marcharme», anunció. La Vuelta que disfruta de su primera jornada de descanso, en Pau, será su último servicio. Entre Quintana y Valverde, primero y cuarto en la general, quieren lograr el triunfo frente a 'Superman' López y, sobre todo, Primoz Roglic, al que ven «como el gran rival y el máximo favorito».

Durante toda la campaña el Movistar ha sido un bloque con dos cabezas: Landa y Carapaz en el Giro, el alavés y Quintana en el Tour, y el colombiano y Valverde en esta Vuelta. Eso ha generado lucha de egos. Si uno gana, el otro no. Valverde, con tantas batallas y cicatrices en las piernas, pide calma. «La carrera está muy abierta». Sabe que la fuerza del Movistar es «tener dos bazas».

Roglic, a quien favorece la contrarreloj que viene, es el rival común. «No se trata de ver si Nairo o yo somos el líder. Se trata de trabajar juntos y en favor del que mejor vaya», aconseja. «El objetivo es que la Vuelta se quede en el equipo. Entre Quintana, Roglic, 'Superman' y el murciano apenas hay veinte segundos.

Coraje

El dúo del Movistar arrastra la fatiga del Tour. Roglic y López vienen del Giro. Más frescos. Valverde no cree en esas cuentas. «Tenemos experiencia de sobra. Nairo ganó una Vuelta después de correr el Tour», recuerda. Quintana asiente: «Preparé el Tour a tope y no sabía cómo venía a esta carrera. A base de coraje voy encontrándome bien. Voy a mejor», avisa el maillot rojo de la ronda. «La Vuelta es la carrera que más me gusta, la que mejores carreteras tiene».

Quiere un triunfo más antes de irse. De él o de Valverde. Eso dicen al unísono. «Entre nosotros no va a haber problemas», adelanta el murciano. El Movistar ya pudo con Roglic en el pasado Giro. Entonces, con Carapaz y Landa. «Queda la montaña de Asturias y la sierra de Madrid, donde a Dumoulin le quitaron una Vuelta (2015)», apunta el campeón del mundo.

Valverde y Quintana se dan la mano de cara a las cámaras. Evitan alimentar la polémica que acompaña al Movistar todo el año. Siempre ha corrido con dos líderes, siempre pidiendo a uno que se sacrifique por el otro. «Ser dos es una ventaja», insiste el murciano. Ya serán rivales en 2020, cuando Quintana vista otro maillot. «Después, en el futuro y si me quieren, podría volver», dejó en el aire el líder de la ronda española.