El Movistar juega con un trío de ases

Landa, Quintana y Valverde./Reuters
Landa, Quintana y Valverde. / Reuters

Unzúe, que ve a Landa «capaz de cualquier cosa», espera llegar con el alavés, Quintana y Valverde intactos a la montaña

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑAEnviado especial Cholet

El Tour, dice Eusebio Unzúe, es un «devorador de ilusiones». El mánager de Movistar suma casi cuatro décadas metido en este mes de julio francés. Ganó la Grande Boucle con 'Perico' Delgado, Miguel Induráin y Óscar Pereiro, y ahora aspira al triunfo con Mikel Landa y Nairo Quintana, bien sostenidos por el poso de un ciclista sin fecha de caducidad, Alejandro Valverde. Unzúe habla del Tour desde una carpa del hotel Ibis Styles situado en un polígono de Cholet. El urbanismo en Francia es ordenado. Todas la ciudades tienen un polígono así y el mismo Ibis. Todos los inicios de la ronda gala son calcados: llenos de ilusión y temor. «Lo que ahora digamos vale poco. Hasta que no pase la novena etapa, la del pavés, no podemos decidir la estrategia», tranquilizó. «Bendito problema si ese día, con toda la montaña por delante, tengo que optar por Nairo, Mikel o Alejandro como líder». Ya se ocupará de eso. «Esta primera semana hay que tener cuidado hasta con cómo trazas una rotonda». Que no te devore el Tour en el aperitivo de esta edición que arranca mañana (sábado).

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En su presentación ante los medios de comunicación, el Movistar colocó a Valverde en el medio. Es el líder de grupo. A su izquierda estaba Quintana, el más sólido de ellos en el Tour, y a su derecha, Landa, convencido de que está ante su primera gran ocasión de pelear por la carrera. Valverde acaparó el micrófono. Mostró galones. Fuera de la carrera manda él. «Tenemos un gran equipo. Aquí se trata de que gane un 'Movistar'. Nairo, Mikel o yo, por ese orden. Ojalá lleguemos al final y nos lo juguemos entre nosotros», bromeó. «El Tour es muy difícil». Y hay rivales como Chris Froome, el último ganador, el candidato al que ya silba el público francés pese a haber sido absuelto de dopaje. «Es una pena que le piten», protestó Valverde. Tampoco le gustan esos abucheos a Landa, compañero el año pasado de Froome. «Con las redes sociales, cada vez hay más gente que te pita o que te quiere más», señaló. Quintana, enemigo habitual de Froome, sí aprovechó las críticas al británico para lanzarle un dardo: «De lo que siembras recoges».

Mikel Landa pedalea delante de Quintana hoy en Cholet.
Mikel Landa pedalea delante de Quintana hoy en Cholet. / Afp

Si Valverde es el líder en el vestuario, Quintana se siente el líder para el Tour. Hasta se permitió corregirle a Unzúe en una respuesta a un periodista. Cuando el técnico lamentaba la reducción de los equipos de nueve a ocho corredores, el colombiano le recordó que así ha habido menos caídas en el pasado Giro. Quintana ejerce de patrón. Le avalan sus victorias en el Giro y la Vuelta, y sus tres podios en el Tour. «Tengo buenas sensaciones. Llego fresco. Espero dar un buen espectáculo», avisó.

De los tres el más silencioso fue Landa. Se reía con los comentarios de Valverde y le echaba un ojo al móvil. Unzúe habló de él: «Froome y Nairo han sido hasta ahora los más regulares en el Tour. Mikel viene en progresión, incluso le han frenado alguna vez. Merece un respeto. Le veo capaz de hacer cualquier cosa». Aunque oficialmente Quintana es la primera baza, en el Movistar Landa está a su altura. El alavés viene del Sky, conoce a Froome. «Sé cómo gestionan los esfuerzos. Me siento con madurez. Tengo la ocasión de hacer una gran carrera. El Movistar tiene poco que envidiar al Sky», insistió. «Comparto galones con Nairo y Alejandro. Estaré con ellos y trataré de aprovechar mi oportunidad», agregó. Eso será después de las nueve etapas iniciales,las del viento, las isletas y el pavés. Si con esos dientes el Tour no devora sus ilusiones, Landa y el Movistar saldrán en los Alpes y los Pirineos a comerse la carrera.

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