Nace la Asociación de Mujeres Pelotaris, un paso firme para saltar al primer plano

Algunas integrantes en la presentación de la Asociación de Mujeres Pelotaris. /EPE
Algunas integrantes en la presentación de la Asociación de Mujeres Pelotaris. / EPE

Más de 80 manistas y palistas federadas de Euskadi se unen con el objetivo de estructurar, impulsar y dignificar su deporte

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Llevan años llenando frontones y han decidido que las cosas cambien. Los frontones Oteiza de Azkoitia acaban de ver nacer la recién constituida Emakume Pilotarien Elkartea (EPE) o lo que es lo mismo, la Asociación de Mujeres Pelotaris, colectivo que ya agrupa a más de ochenta jugadoras federadas de distintas modalidades y de todos los rincones de Euskadi. «Ha llegado el momento de coger el liderato de la pelota mano femenina», apunta la pelotari Patri Espinar, presidenta de la nueva asociación.

Estas deportistas comenzaron a dar los pasos necesarios para coger las riendas de su situación hace algo más que un año. «Nosotras jugamos los campeonatos organizados por empresas y, en el mejor de los casos, obtenemos 150 o 200 euros cuando llegamos a la final. Todo ello en un momento en el que la pelota mano femenina mueve cada vez mayores sumas de dinero», explica la jugadora de Usansolo. En los últimos meses han contactado con palistas, manistas y cestapuntistas mayores de edad y, dada la buena acogida de la iniciativa, la Asociación de Mujeres Pelotaris ya ha dado sus primeros pasos.

«Aunque nos acabamos de constituir, ya nos hemos reunido con el Gobierno vasco, Emakunde, las distintas federaciones de pelota y Astore para, entre otras cuestiones, mejorar los calendarios de competición», subraya Espinar, quien afirma que «la pelota femenina empieza a dejar de estar en la sombra tras toda una vida en un segundo plano». «Esto se debe a competiciones como la Emakume Master Cup, pero aún nos vemos obligadas a tener trabajos paralelos para salir adelante, la pelota nos hace perder dinero», recuerda Espinar. Estas mujeres abonan sus desplazamientos, masajistas, indumentarias... «Actualmente, ser pelotari es una afición, pero queremos que, al menos, las de primera tengan un contrato digno», reclama.

Posicionar la pala

Lejos quedaron los tiempos de bonanza como los que vivieron las raquetistas. «Ellas fueron unas privilegiadas, pero nosotras no pedimos otra cosa que las mismas condiciones que tienen los hombres hoy en día», explica Espinar. Aunque en la actualidad EPE esté conformada por manistas y palistas, abren las puertas a incluir otras modalidades como la cestapunta o la paleta cuero más adelante. «No estamos aquí para enfrentarnos a nadie, sino para sumar entre todas. Ahora empezaremos a contactar a las federadas juveniles, las menores de 18, para que se sumen al proyecto», avanza la vizcaína.

"Hasta ahora los referentes de las niñas eran Aimar Olaizola, Irujo, Altuna...pero ahora somos nosotras"

En EPE hay jugadoras de todos los territorios y sus asociadas esperan organizar festivales donde la mano y la pala tengan la misma presencia. «La mano ha vivido un boom en los últimos tres o cuatro años, pero tenemos campeonas del mundo ganando ligas de pala desde los 90 y queremos dar a esta modalidad la misma presencia», asegura Patri Espinar, quien augura un buen futuro para la pelota femenina. «Hasta ahora los referentes de las niñas eran Aimar Olaizola, Irujo, Altuna... pero ahora somos nosotras, vienen familias con niñas a vernos en festivales, llenamos frontones y queremos seguir haciéndonos visibles», explica. «Si hacemos fuerza entre todas, lograremos que las niñas jueguen a pelota desde las escuelas hasta la profesionalización y la élite», desean desde Emakume Pilotarien Elkartea.