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Ona Carbonell: «Me ha venido bien salir de mi zona de confort»

Ona Carbonell: «Me ha venido bien salir de mi zona de confort»
AFP

LUCÍA SANTIAGO

Después de 14 años ininterrumpidos de exigencia, Ona Carbonell reclamó un respiro. En 2018 bajó la carga de entrenamientos y se ausentó voluntariamente del primer plano competitivo. Necesitaba regenerar sus músculos y su cabeza. En ese tiempo descubrió una nueva afición, la cocina. Ganó incluso un concurso culinario, MasterChef.

En dos semanas volverá a ceñirse el bañador en París. En la capital francesa, Ona Carbonell retomará el camino hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

- ¿2018 ha sido un año atípico en su vida?

- Ha sido un poco distinto porque llevaba 14 años sin salir del agua, compitiendo muchísimo, entrenando mil horas y sin parar nada. La mayoría de mis rivales, habían hecho mini-parones, que son esenciales, así que el año pasado con Mayuko Fujiki (la nueva seleccionadora española) decidimos bajar las horas de entrenamiento. De repente surgió Masterchef. Era el único momento en que podía hacerlo porque había bajado mis horas de entrenamiento.

Todo este año me ha ido muy bien para coger esta temporada con las pilas más que cargadas. A veces viene bien salir de tu zona de confort, hacer otras cosas, ver otros mundos, conocer a otras personas y salir de todo el día de cloro, piscina y sincro. Para la cabeza, cuando llevas tantos años haciendo lo mismo, es importante. Ahora me siento supermotivada y estoy superfuerte. Estamos trabajando miles de horas.

- ¿Hubo un detonante para parar?

- Después del Mundial de Budapest yo estaba muy cansada físicamente de tantos años sin parar y con un estrés brutal. Lo que más me presiona es tener siempre una competición y tener que estar ahí en el medallero mundial. Le dije a 'Mayu': ¿Qué pasa si este año no compito en todas las competiciones? Le parecía bien mientras me mantuviera entrenando, porque mi cuerpo también necesitaba bajar para estar a tope en Tokio. Si hay que bajar un año, había que bajar ese, porque en año de Mundial ya no se puede.

- ¿Qué rescata de este año de tregua?

- Bajar un poco la carga es bueno para las lesiones, porque ya no tengo 15 años; tengo 28. Mi cuerpo lleva muchos años en ingravidez en el agua. No es lo mismo un cuerpo de 15 o 16 años que uno de 28 cuando llevas tanta carga y entrenamiento. Me ha venido bien para regenerarlo y prepararlo para el gran objetivo, que es Tokio. También me ha ido bien a nivel mental salir de la piscina, del cloro, conocer a otras personas y salir de mi zona de confort.

- ¿Cómo aguarda su reaparición dentro en París?

- Estoy muy ilusionada porque creo que tenemos un equipo buenísimo. Estoy superagradecida a Mayu y al staff técnico, que creo que es muy bueno, y a mis compañeras. Todas tienen mucho talento, están muy motivadas y creo que podemos hacer un buen papel en este Mundial y en Tokio.

- Su apuesta es el solo, el dúo y las rutinas de equipo. ¿Su cuerpo vuelve a estar preparado para la mayor exigencia?

- En dos semanas en París espero dar lo mejor de mí. Estoy haciendo mogollón de entrenamientos enteros para ir poco preocupada del físico. Además, veo muy buena sintonía en todo el equipo. Este año hemos hecho mogollón de coreografías nuevas y las tenemos todas terminadas y entrenadas. Vamos muy rápido para lo que es normal. Ha habido cambios en el solo, dúo, equipo y 'highlight'. A cambiar la coreografía y entrenarla destinamos normalmente más tiempo.

- ¿Le preocupa el desgaste que pueda conllevar?

- Es verdad que es un desgaste físico brutal hacer todas las coreografías. Recuerdo el Mundial de 2013, que terminé con 49 kilos y muy desgastada, pero queda año y medio para los Juegos Olímpicos y hay que ir a todo. Estoy muy contenta y muy agradecida a mis compañeras porque creo que son geniales. Es un equipo muy bueno y tan joven que no es solo el 'Road to Tokio 2020' sino París 2024. Hay mucha proyección y estoy encantada de ayudar en todo lo que pueda con mi experiencia y mi bagaje para hacer que todos estos engranajes funcionen.

- En los Juegos de Río compitieron solamente usted y Gemma Mengual, como dúo. ¿Cree que el equipo estará en Tokio?

- Creo que para Tokio tenemos que clasificarnos, pero paso a paso. Primero hay un Mundial y tenemos que dar una buena imagen porque es el año antes de los Juegos. En la 'sincro' todo va poco a poco y hay que dar una buena imagen. Este año es muy importante, estamos enfocadas cien por cien en el Mundial. 'Carpe diem'. Debemos vivir el momento. Si este año se hace bien es mucho más fácil que en Tokio salgan bien las cosas.

Liderazgo de grupo

- Por su experiencia, ¿asume el liderazgo del grupo?

- Hace algunas temporadas que tengo un rol de liderazgo, de ayudar a mis compañeras. Me gusta mucho porque creo que la sincro me lo ha dado todo en mi vida y obviamente yo sigo creciendo como deportista, intentando buscar la excelencia y crecer y ser mejor. Ayudar a mis compañeras, transmitir mi experiencia y mi bagaje en todos los sentidos, físicos, mentales y emocionales, me satisface.

- ¿Encuentra una motivación en el hecho de mejorar su récord de 20 medallas en Campeonatos del Mundo?

- Se dice fácil, pero eso conlleva mucho sacrificio. Voy a darlo todo para conseguir más en este Mundial (en julio, en Gwangju). No será fácil porque hay rivales buenísimas. Además, no hay que centrarse en los récords sino en disfrutar, en hacerlo lo mejor posible y en competir a mil por mil. Mi reto es hacer mi mejor competición. Es mi séptimo Mundial consecutivo estando ahí, son muchos años.

- ¿Cuántos más se ve compitiendo?

- Pues no lo sé. Intento vivir mucho el momento porque es un deporte muy sacrificado, muy difícil y hay mucha presión. Mi objetivo ahora es el Mundial y los Juegos de Tokio y de momento tengo la cabeza puesta en esos objetivos.

- En el equipo hay un contraste entre quien encara el final de su carrera, como es su caso, y quienes están iniciando su camino, como es el caso de Iris Tió. ¿Qué ve en ella?

- Es una nadadora maravillosa. Es superhumilde, supertrabajadora y tiene la ilusión de cuando llegas a la selección española. Tiene una trayectoria enorme y como ella, muchas otras, porque todas son muy jóvenes. Es curioso que en un mismo equipo haya nadadoras que están viendo hacia su final, como yo, y otras que empiezan. Es bonito y creo que en todos los equipos pasa un poco esto. A mí me motiva mucho la ilusión de las que empiezan y yo aporto este bagaje a las que están empezando.

- ¿La juventud les obliga a ser pacientes o pueden exigírseles ya los resultados?

- Yo entiendo que al final todo el mundo lo que quiere son resultados y que estemos lo más arriba posible, empezando por nosotras mismas. La selección española está subiendo. En el Europeo de Glasgow mis compañeras hicieron un papel increíble y creo que seguiremos subiendo. Esta es la intención. ¿Qué resultados? ¿Cómo? ¿Cuándo? Esto nadie lo sabe. Hay que competir, hay que estar bien y hay que tener en cuenta que hay factores que uno no controla. Lo que sí sé es que vamos por el buen camino y a nivel mundial somos un muy buen ejemplo en todos los sentidos, a nivel artístico y de coreografías. Vamos a dar el callo, a hacerlo muy bien, a disfrutar y a dar el máximo.

- ¿Qué les ha aportado el nombramiento de Mayuko Fujiki como nueva seleccionadora?

- 'Mayu' es la entrenadora más completa o de las más completas que he tenido. Yo empecé con 14 años y ella era mi entrenadora junto a Anna Tarrés. Empezó siendo un poco casi mi 'mami' porque yo era un bebé cuando empecé. He pasado muchísimos momentos con ella y la gran suerte que tenemos es que ha ido a muchas selecciones diferentes y ha aprendido formas de entrenar totalmente diferentes. Mayu tiene un bagaje muy grande, nos aporta muchísimo y creo que es una grandísima entrenadora a nivel técnico, a nivel artístico y a nivel de planificación. Lo tiene todo clarísimo. Como deportista es muy fácil entrenar con Mayu porque con ella vas a ciegas. Cierras los ojos: hoy me toca sufrir, pues hoy voy a sufrir. Aunque sea duro el camino, confías mil por mil porque ella lo ha demostrado todo a lo largo de toda su trayectoria.