Escenarios reales de la ficción

La vieja Fifth Avenue

Quinta Avenidaen la zona de San Patricio.Imagen de finales del XIX./
Quinta Avenidaen la zona de San Patricio.Imagen de finales del XIX.

Martin Scorsese llevó al cine la ciudad de Nueva York del siglo XIX tal y como la había descrito Edith Wharton en 'La edad de la inocencia'

Elena Sierra
ELENA SIERRA

Cómo me recuerda al pasado todo esto», dice, al comienzo de la película 'La edad de la inocencia', la sufrida condesa Olenska mientras barre con el abanico el patio de butacas de la Ópera. Se ha indicado, poco antes, que el lugar al que ha vuelto Ellen Olenska desde un matrimonio frustradísimo en Europa es Nueva York, a la clase más alta, al entramado de familias que todo lo ordenan y todo lo esconden por el bienestar de los suyos allá por 1870. Por lo que cuentan, las grandes familias neoyorquinas deben de seguir funcionando un poco de aquella manera en que las describió Edith Wharton, pero lo que no es igual, en absoluto, es el marco en el que tejen sus relaciones y fortunas.

Hoy de esos edificios apenas queda en pie la catedral.
Hoy de esos edificios apenas queda en pie la catedral.

Cuando Ellen, Archer y May, la prima joven e inocente, buscan consejo, suelen ir a casa de la abuela en «las inaccesibles soledades cercanas a Central Park», «hacia el norte de la Quinta Avenida». Y aparece, de repente, una imagen de cruce de caminos con una casa enorme en el medio y al fondo, otras dos o tres, pocas más. El resto, campas o solares. Eso era la zona antes de entrar en el último cuarto del siglo XIX. Hace ya mucho que los edificios poblaron todo, que las mansiones dieron paso a bloques de vecinos (con mucho dinero, eso sí), y que a una zona solo residencial se le fueron sumando almacenes y hoteles. Hace bastante más de un siglo, de hecho.