Fermin Muguruza: «Podremos perder muchas batallas, pero las canciones serán nuestras»

Fermin Muguruza junto al dúo catalán The Suicide of Western Culture./Alberto Polo
Fermin Muguruza junto al dúo catalán The Suicide of Western Culture. / Alberto Polo

«Electrónica de choque», afirma Fermín Muguruza, ex Kortatu y Negu Gorriak, que hace en su último proyecto musical, un disco mano a mano con el dúo catalán The Suicide Of Western Culture

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

De cara a la Azoka de Durango, o sea la feria prenavideña del disco y libro en euskera, apareció 'B-Map 1917 + 100' (Talka-El Segell, 2017), repertorio de electrónica de combate con la que el cineasta, músico y activista Fermín Muguruza (Irun, 1963) reivindica la revolución soviética en el año de su centenario. Lo hace con el dúo catalán The Suicide Of Western Culture y se inspira en diez ciudades cuyo nombre empieza por B: Bilbao, Berlín, Belfast, Bogotá, Belgrado, Barcelona, Baton Rouge… La música es electrónica (EBM o Electronic Body Music), a lo Front 242 y Alec Empire, y además trae ecos de los Clash, New Order o 'Blade Runner' al borde del abismo empujada por el caos social.

FM lo defenderá en directo en ocho conciertos en ocho ciudades. Empezará el jueves 10 en Bilbao (Kafe Antzokia, 21.30 h, 15-18 €; más La Furia) y el viernes 11 en Vitoria (Jimmy Jazz, 21 h, 15-18 €; más La Furia también), y cerrará la gira el sábado 16 de junio en San Sebastián (Polideportivo, más Belako). Sólo viajará una vez al extranjero, a Biarritz el 19 de mayo. En los conciertos, al trío que ha manejado la máquina para grabar el CD le reforzará a la guitarra el gran Karlos Osinaga, alias Txap.

Fermín nos atiende el miércoles, justo antes de las dos primeras citas electrónico-combativas.

- Esta semana ha estado en el estudio, ¿verdad?

- Ahora mismo estoy en Irún, en mi casa, enchufado a un programa de producción llamado Cerebro, revisando planos de la película de animación 'Black is Beltza' que estrenaré en septiembre. Y el martes estuve en el estudio de Elkar en Donosti, ajustando voces y música para la peli también.

- Respecto a tu papel de músico. Hace mucho que no funcionas con una banda base fija. ¿Esto te estresa o, por el contrario, te inspira tanta libertad?

- Tras la última gira de 2013, aparte de algunas colaboraciones, he realizado muy pocos conciertos. En 2014 no actué, hace dos años con los músicos de New Orleans dimos seis conciertos, el año pasado presentando el 'Black Is Beltza ASM Sessions' di seis conciertos y este año hay programados ocho. Los distintos formatos me dan mucha libertad y no los doy por acabados una vez se han hecho las presentaciones.

- ¿Cuándo consideras que ya tienes un repertorio acabado y que debes buscar un grupo para defenderlo en vivo?

- En los últimos años ha sido según se ha editado el material y tras estudiar las posibilidades de actuar en directo.

- El nuevo disco es bastante sintético, entre lo industrial y casi el dance. ¿Por qué te atrae tanto la máquina?

- Esta máquina se podría considerar como sonido electrónico bailable del punk, algo ligado al dub y a lo industrial, también a la electro body music que reivindicaban Front 242, Kraftwerk y, en la segunda oleada, Nine Inch Nails.

- Me dice un amigo que te pregunte cuándo vuelves a lo orgánico. Yo también lo había pensado, ¿eh?

- En cuanto a lo orgánico, el año pasado hice dos presentaciones con la Micaela Chalmeta Big Band, compuesta por 20 mujeres. Es algo que espero repetir en algún momento, pues solo pude presentarlo en Donostia, para recibir el Adarra Saria, y en el Grec de Barcelona.

- ¿Cómo conociste a The Suicide Of Western Culture y cómo te animaste a hacer esto a medias?

- Los conocí en Barcelona y me pareció que lo suyo era electrónica de choque. Ahora hace ahora veinte años que se editó el 'Ireki ateak', el disco que grabé con DUT, y volver a esa zona arriesgada me tentó demasiado.

- ¿Cómo serán los conciertos del Antzoki del jueves y el Jimmy Jazz el viernes? ¿estaréis los tres solos en escena o habrá más músicos? ¿El sonido será poderoso como apunta en CD o cómo?

- En directo nos apoya Karlos Osinaga (Lisabo) a las guitarras, apuntalando el sonido poderoso del CD.

- El disco conmemora la revolución rusa. Fracasada, ¿no? ¿Por qué la reivindicas?

- Esa revolución marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. El fracaso es del devenir de la historia. Yo, como músico, además reivindico que podremos perder muchas batallas, pero las canciones serán nuestras.

- En el disco caben diez cortes por diez ciudades cuyos nombres empiezan por B. Imagino has estado en todas.

- No conozco Brazzaville, pero estuve con gente de esa ciudad y Kinshasa en Sudán. Todos esos viajes fueron parte del trabajo que realicé para Al Jazeera durante dos años.

- ¿Cuándo viajas por tu cuenta pernoctas en hoteles, en casas de amigos…? ¿Cómo te sueles organizar?

- Para los viajes me alojo según el lugar o el trabajo que deba hacer en esa ocasión, ya sean participaciones en eventos, festivales de cine, etc. Lo habitual son hoteles y, en ciudades concretas del mundo, casas de amigos.

- Aparte de las giras, imagino que viajas mucho.

- Viajo mucho, pero porque me invitan a eventos o por cuestiones de trabajo. Para grabar las voces de la película, este año pasado he estado en Londres, Los Ángeles, La Habana, además de en París, Madrid y Barcelona.

- ¿No te cansas?

- Es lo contrario al cansancio. Es algo realmente motivador.

- ¿Qué partes del mundo donde no has estado te gustaría visitar?

- Muchos países africanos que aún no conozco. El actor Isaach de Bankolé, que participa en la película, quiere organizar un festival de cine en su país, Costa de Marfil. Entonces organizaríamos algo juntos con música y cine.

- ¿Llevas bien lo de los tomar tantos aviones? ¿Te ha pillado alguna turbulencia acongojante o la cola de un huracán?

- Lo llevo bien, pero también me han tocado turbulencias y las últimas sacudidas del huracán Mitch entre Caracas y Bogotá.

- ¿Tienes coche, furgoneta…? ¿Te gusta conducir?

- Tengo un coche y manejo distancias de no más de dos horas. Uso el coche, el tren, el autobús y el avión. El aeropuerto de Hondarribia está al lado de casa.

- ¿Y qué lugar de Euskadi sueles recomendar a los que nos visitan?

- Saint Jean de Luz - Donibane Lohitzune es un pueblo precioso, flanqueado por Ziburu y Sokoa, en una entrada del mar refugio de piratas. Una maravilla.

- Una curiosidad: hay muchos aficionados que se posicionan en contra de los grupos tributo, lo cual parece exagerado. ¿A ti qué te parecen? Circulan varios de Kortatu y creo que de Negu Gorriak también…

- Que cada uno disfrute como quiera, pero me molesta cuando veo que en determinados conciertos se programa a estos grupos en detrimento de otros que están en la pelea.

 

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