Mil maneras de decir Izaro

La isla de Izaro es el punto de partida desde el que Txuspo Poyo da cuenta de las múltiples connotaciones de su nombre./ / E.C.

El filme, que se verá en el Festival de San Sebastián, reúne a personas que se llaman como este islote de Bermeo, que también bautizó a una productora de cine de destape

Iñaki Esteban
IÑAKI ESTEBAN

Su inmersión en Izaro fue progresiva. En una visita a la isla enterró una «cápsula del tiempo», un gps que desde cualquier dispositivo le señalaba cuál era su posición y distancia respecto a ella. En 2014 diseñó la teja que cada 22 de julio el alcalde de Bermeo -en este caso alcaldesa, Idurre Bideguren- lanza junto a la costa de la isla para reivindicar su jurisdicción frente a Mundaka, con Elantxobe como árbitro. A partir de ahí empezó a sondear los significados de la palabra Izaro, las personas que se llaman así, la historia de la productora Izaro Films, el atunero que con ese término pintado en la proa faena en aguas de las Seychelles, islas paradisíacas en las que Ian Fleming concibió a James Bond, el agente 007.

Historias, historias, historias, relatos personales y políticos, costumbres sociales y «ficciones que no están separadas de la realidad, sino que forman parte de ella», dice el artista Txuspo Poyo (Alsasua, 1963), autor de la película 'Izaro'. Realizada con las estrategias narrativas del videoarte, se proyectará el 23 de este mes en el Festival de Cine de San Sebastián dentro de la sección Zinemira. Cuenta con un texto del profesor de la Universidad de Deusto y crítico de arte Jaime Cuenca, que no describe las imágenes que aparecen en la pantalla sino que vuela con identidad propia por el metraje. Lo narra la actriz y cineasta Aizpea Goenaga.

Como en su anterior proyecto sobre el túnel de La Engaña entre Cantabria y Burgos, cuyas obras comenzaron los presos republicanos después de la Guerra Civil, Txuspo Poyo utiliza el vídeo «para realizar un relato transversal del patrimonio histórico y cultural a través de su simbolismo y de sus connotaciones políticas y económicas, con la memoria y las ficciones que se generan en torno a él».

Pelotari y rey de la noche

Izaro es nombre de mujer pero también de hombre, como muestran dos personas de distinto sexo que intervienen en la película. El término también está asociado al cine de destape de los setenta a través de la productora Izaro Films, que financió los filmes de Fernando Esteso y Andrés Pajares. «Pertenecía a Julián Reyzábal, un hombre muy piadoso, pelotari, que fue propietario de varios cines en Madrid y de discotecas de moda. Fue el rey del entretenimiento y también el constructor de la Torre Windsor de Madrid». Se quemó en 2005 en circunstancias nunca aclaradas, en las mismas fechas en que se celebraba ARCO, la feria de arte contemporáneo.

Créditos. Autor, Txuspo Poyo, con un texto de Jaime Cuenca narrado por Aizpea Goenaga. Música de Alex Mendizabal con el Coro Izaro.
Créditos. Autor, Txuspo Poyo, con un texto de Jaime Cuenca narrado por Aizpea Goenaga. Música de Alex Mendizabal con el Coro Izaro.

El destape de sal gorda conduce en la pieza del artista al erotismo refinado de 'Emmanuelle', que se rodó en las Seychelles, unido a Izaro por su carácter insular. Y también por un pesquero de un armador y un capitán de Bermeo, que lleva la bandera de la nación del Índico, el océano en el que pesca.

El trascurso de la película funciona como un viaje a través de distintos espacios conectados por puertas que el espectador va abriendo. Un itinerario por los significados reales y posibles del vocablo Izaro y por los lugares que convoca.

Las gaviotas y el euskera

«Las islas inducen a su idealización como paraíso, más aún en el caso de las Seychelles, a pesar de las luchas políticas que se han podido dar allí, y de que la intensidad del turismo pudiera echarlo a perder. Es además un paraíso fiscal, con un régimen de orientación socialista», expresa el artista.

Izaro va y vuelve. Los franciscanos de la rama más ascética dentro de la orden fundaron en su suelo un convento en 1422. Adquirieron tal renombre por su rigor vital que les visitaron tres reyes, Enrique IV de Castilla en 1457, Fernando el Católico en 1476 e Isabel La Católica en 1483.

Las leyendas hablan de que los piratas ingleses comandados por sir Francis Drake saquearon el convento franciscano en 1596 destruyeron parte del edificio, mutilaron algunas imágenes sagradas y obligaron a bailar desnudos a los frailes. No obstante, la mayoría de los historiadores atribuye el ataque a los piratas hugonotes de la vecina Francia.

Como recuerda la película de Txuspo Poyo, el musicólogo y compositor Aita Donostia aseguró que la isla es «el único lugar donde las gaviotas gritan en euskera». En ella se criaban conejos, seguramente llevados por los franciscanos. En el siglo XIX se arrendaba la isla para que pastaran las ovejas.

Izaro no sólo está rodeada por el mar sino también por las historias que la contienen, por las ficciones y realidades que le otorgan su visibilidad, por todo lo que aún lleva a las gentes de Bermeo y Mundaka a repetir el ritual de la teja cada 22 de julio.

El artista

Trayectoria
. Licenciado en Bellas Artes por la UPV-EHU, ha estudiado también en la Universidad de Nueva York, ciudad en la que residió durante un década. Premio Gure Artea en 2006, ha contado con diferentes becas de instituciones y fundaciones.
Exposiciones
. Individuales en Artium de Vitoria, La Panera de Lleida, Museo de Arte y Diseño de Costa Rica, Sala Montcada de la Fundación La Caixa en Barcelona. Colectivas en el Guggenheim y en el Reina Sofía.

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