Orozko obliga a los ganaderos a avisar cuando los toros salgan a los montes

Un grupo de reses descansa en un monte comunal vizcaíno. / E. C.
Un grupo de reses descansa en un monte comunal vizcaíno. / E. C.

Tendrán que informar a la asociación ganadera local cuando se inscriban para utilizar los pastos comunales y certificar que la res está libre de tricomoniasis

LEIRE PÉREZ BASAURI.

La zona del Gorbea y el valle de Orozko llevan varios años trabajando en favor de la calidad de su ganadería. Tanto las propias instalaciones como las instituciones reman en el mismo sentido. Por eso, que la zona fuese golpeada hace un par de años por un caso de tricomoniasis, supuso un mazazo. Los toros han tenido que estar desde entonces en las cuadras, sin poder salir a los montes, para avitar que se propague esta enfermedad de transmisión sexual. La patología no afecta a la calidad de la carne ni al consumo, pero sí merma la producción al causar abortos y malformaciones en las crías, además de problemas de preñez en las vacas.

Desde entonces, los consistorios de la zona, entre ellos el de Orozko, han blindado los pastos públicos y han ratificado el Plan Sanitario de Vigilancia y Control de Enfermedades en los montes comunales. El documento fue previamente aprobado por las tres diputaciones vascas y Neiker para erradicar el mal venéreo.

En esta línea, el Ayuntamiento de la localidad obliga a los ganaderos a someterse a un exhaustivo control en este año en el que los animales ya podrán volver a pastar libremente. Así, se va desarrollar 'Macizo Gorbea' que incide en ejecutar programas que «permitan mejorar el nivel sanitario de los montes públicos y de las producciones ganaderas para así incrementar su rentabilidad y el nivel de los productos».

Y uno de los puntos más novedosos es la obligación de los propietarios de las instalaciones comuniquen «los movimientos de entrada y salida en el caso de los machos». Tendrán que decírselo a la asociación local de ganaderos cuando se inscriban para usar los pastos. Entonces, deberán además entregar los «certificados de pruebas realizadas para así garantizar el estado sanitario de la cabaña», explican desde la institución local.

Más patologías

Además, se realizarán varios análisis de todos los machos que suban a los pastos y en caso de que se aparezca ningún positivo, se pasará a acometer los exámenes de forma anual. Si aparecen casos, los animales volverán a retirarse durante al menos otros dos años más.

También se luchará contra otras patologías como la paratuberculosis, diarrea vírica bovina, rinotraqueítis infecciosa, neosporas y campylobacter. Se realizarán analíticas dentro del programa sanitario y se hará un seguimiento de los animales con abortos. El titular de la explotación deberá comunicar las incidencias al equipo técnico del programa sanitario.

Desde el Consistorio inciden en que para mejorar el nivel productivo y sanitario de los productos es necesaria la «implicación y compromiso del sector en la lucha y erradicación de las enfermedades».