Los 75 kilos de percebes requisados en Gaztelugatxe, para el Banco de Alimentos: «Han gustado mucho»

Los 75 kilos de percebes requisados en Gaztelugatxe, para el Banco de Alimentos: «Han gustado mucho»
ERTZAINA

Cinco centros benéficos han servido el marisco requisado por la Ertzaintza

PATRICK ORTIZ

Los percebes no suelen ser habituales en los almacenes del Banco de Alimentos de Bizkaia. Igual de inusual fue el decomiso de los 75,5 kilos de este marisco que efectuó la Ertzaintza el lunes, cuando los agentes de la Unidad de Vigilancia y Rescate sorprendieron a tres pescadores furtivos en el biotopo de San Juan de Gaztelugatxe, una zona de gran valor natural donde cualquier tipo de extracción está tajantemente prohibida. El material requisado no podía tener un mejor final que la beneficencia. Los cinco centros vizcaínos que recibieron parte de esta mercancía, en su mayoría destinados a la acogida de personas mayores o en riesgo de exclusión social, celebraron con gran alegría el especial menú de ayer.

«Han gustado mucho», asegura el vicepresidente del Banco de Alimentos en Bizkaia, Luis Crovetto. «Hace dos años también recibimos percebes de la misma forma, pero los decomisos son anecdóticos, tan solo ocurren alrededor de una vez al año», apunta. Aun así, el presunto delito de estos tres marisqueros furtivos en el islote de Gaztelugatxe supuso una singular novedad en la dieta de los usuarios de esta entidad.

Lo especial de este reparto por parte del Banco de Alimentos ha sido la celeridad que ha requerido. «Al ser un alimento fresco tiene que ser consumido con rapidez», explica el vicepresidente de la organización en Bizkaia. «Al distribuirlo en residencias y centros de acogida, nos aseguramos de que en menos de 24 horas han llegado». Comer marisco en mal estado nunca es una opción.

Por ello, los frescos no suelen ser los alimentos que más se manejan en esta organización sin ánimo de lucro. «Con más frecuencia manejamos alimentos no perecederos, como aceite, leche, azúcar o cacao», señala Crovetto. «Aunque también repartimos mucha fruta y verdura», matiza. Pero, sin duda, si se comparan estos 75,5 kilos de percebes con las 4.000 toneladas de alimentos que despacharon el año pasado desde el Banco de Alimentos, la cifra resulta irrisoria. «La mayor parte proviene de las campañas de recogida de comida que realizamos a lo largo del año, aunque también hay un porcentaje importante de donativos de empresas», explica Luis Crovetto.

Los supermercados suelen ser donantes habituales para esta causa, aunque las instituciones públicas también suelen participar activamente: «El Ayuntamiento de Bilbao, por ejemplo, da 100.000 euros para comprar alimentos para los más necesitados». Las campañas que se realizan en los colegios también supone una llegada de reservas a sus almacenes.

Atún rojo, merluzas y lirios

Aunque los decomisos ni suelen ocurrir ni forman parte del sustento habitual de estas organizaciones de recogida de alimentos, Crovetto recuerda cómo en los últimos años han llegado a recibir en el Banco de Alimentos de Bizkaia más de cien kilos de atún rojo requisados. Las merluzas y los lirios también han sido algunas de estas excepcionalidades que llegaron a sus almacenes.

«Hace dos navidades también llegaron grandes cantidades de brochetas de langostinos y rape, todo congelado, aunque en esta ocasión el material no era de decomiso», recuerda Crovetto.

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