Duras críticas al proyecto del Puerto de utilizar trenes de 750 metros

Un tren de mercancías cruza, esta semana, por medio del casco urbano de Santurtzi. /Fernando Gómez
Un tren de mercancías cruza, esta semana, por medio del casco urbano de Santurtzi. / Fernando Gómez

La propuesta pretende incrementar el flujo de salida de mercancías hacia la meseta

S. LLAMAS | A. GARCÍA

El estudio que el Ministerio de Fomento ha encargado a través de Adif para determinar si es viable utilizar trenes de hasta 750 metros de longitud, con los que dar salida a las mercancías del Puerto de Bilbao reavivó este viernes la urgencia de contar con la Variante Sur Ferroviaria (VSF) en la Margen Izquierda. El Ayuntamiento de Santurtzi, el más afectado por el posible tránsito de estos convoyes de unos 40 vagones -frente a los 17 actuales, con unos 350 metros de longitud-, volvió a reclamar esta infraestructura como la solución definitiva al problema del paso de trenes.

El Consistorio, por medio de un comunicado, recordó la necesidad de eliminar la playa de vías que atraviesa el pueblo y que permitirá recuperar un espacio de 5.000 metros cuadrados, acabando con una barrera hacia el mar. «Es el proyecto más transformador e ilusionante que hemos tenido», subraya la nota.

En la localidad marinera, el anuncio también tuvo eco a pie de calle. «Es una faena porque, si ahora ya nos toca esperar un buen rato cada vez que pasa un 'mercancías', imagínate cuando sean el doble de largos», valoró Inés Marcos, vecina de la localidad. Ella apuntaba que, al vivir lejos de las vías, no sufre el ruido de los mercancías. Sí convive, en cambio, con los molestos cortes de los pasos a nivel. «Va a ser una molestia. Sería mejor que no pasaran», sentenció.

La vivienda de Félix Expósito se encuentra en las inmediaciones del túnel del Serantes. Sin embargo, él también aboga por la variante ferroviaria. «La tienen que hacer. Los trenes no deberían pasar por el centro», sentenciaba este viernes el hombre mientras se quejaba de «las colas» que se forman cada vez que pasa uno de estos trenes. «Si los hacen más largos, el problema del tráfico será enorme», valoró.

Sin información previa

En el Ayuntamiento de Barakaldo lamentaron que Adif no les hubiera informado previamente del estudio, pese a las molestias que podría ocasionar al tráfico, y aprovecharon para reivindicar la construcción de la variante como una forma de librarse del ruido y las molestias. Así, el Consistorio pidió, también en un comunicado, al Gobierno central que dé los pasos para iniciar las obras y recordó que desde 2009 el municipio espera que Adif resuelva los problemas de accesibilidad en las estaciones de Desierto y Lutxana.

Con todo, en la segunda urbe vizcaína fueron varias las movilizaciones celebradas el año pasado contra el trazado propuesto inicialmente para la variante, a su paso por el El Regato. La plataforma Barakaldo Naturala, que ha solicitado en varias ocasiones la viabilidad de propuestas como el soterramiento de una de las líneas de cercanías, rechazó valorar este viernes el estudio sobre la posibilidad de introducir trenes de mercancías de mayor longitud. «Necesitamos analizar bien la información», argumentaron.

El alcalde de Portugalete, Mikel Torres, advirtió que los efectos de la medida en la villa serían mínimos, al estar soterrado la mayor parte del trazado ferroviario. Con todo, el regidor calificó de «parche» la posibilidad adelantada este viernes por EL CORREO. «Lo que deberían hacer es construir de una vez la Variante Sur Ferroviaria para que ningún tipo de tren de mercancías pase por ningún centro urbano. Ése es el verdadero reto», valoró.

En el Ayuntamiento de Sestao reivindicaron también esta variante y reclamaron al gestor ferroviario que cumpla los trámites precisos para iniciar sus obras «cuanto antes». El Consistorio lamentó que Adif no les hubiera «informado directamente del estudio» y aprovecharon para pedir la «modernización de las estaciones de cercanías».

Unos convoyes compatibles con la Variante Sur

La Variante Sur Ferroviaria -fruto de la colaboración entre el Gobierno central y el vasco, con una inversión de unos 548 millones de euros y un plazo de al menos cinco años hasta la entrada en funcionamiento de su primera fase- podría ser compatible con el uso de convoyes de hasta 750 metros de longitud. El estudio encargado, con un coste de 150.000 euros, plantea al equipo de ingenieros que tenga en cuenta la compatibilidad tanto con esta futura infraestructura, como con la alta velocidad. Los actuales apartaderos, de hasta 500 metros de longitud, resultan cortos.