El Consorcio de Aguas concluirá a finales de año la nueva planta de fecales en Munitibar

La nueva planta de aguas residuales dará servicio a unos 400 habitantes. /  MAIKA SALGUERO
La nueva planta de aguas residuales dará servicio a unos 400 habitantes. / MAIKA SALGUERO

La puesta en marcha definitiva de la depuradora, que supondrá una inversión de 2,4 millones de euros, requerirá tres meses más de pruebas

MIRARI ARTIME MUNITIBAR.

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia confía en concluir para finales de este año las obras de construcción de la estación depuradora de aguas residuales de Munitibar, a los que habrá que sumar otros tres meses de pruebas hasta su puesta en servicio. La entidad consorciada adjudicó los trabajos a la unión temporal de empresa formada por Ferrovial/Cadagua por un total de 2,4 millones de euros, que serán financiados con fondos provenientes de la Diputación.

El proyecto consiste en la ejecución de una depuradora, a la que llegarán los caudales procedentes del pequeño enclave de Lea Ibarra desde un bombeo de cabecera en la propia parcela de la planta. «Este bombeo recibe las aguas a través de un colector general que se conecta con las canalizaciones que actualmente llegan hasta la fosa séptica existente», recoge el plan.

Estas redes «pertenecen al centro urbano, así como a las agrupaciones a él conectadas», añaden responsables del proyecto. Se procederá también a anular la fosa séptica que funcionaba hasta ahora. Las infraestructuras previstas darán servicio al principal núcleo de la localidad, con unos 250 habitantes, así como a las zonas de Gerrika, Gerrikaitz y Totorika -otros 150 vecinos, que ya se encuentran conectados a la red de saneamiento de la futura estación-.

«No se precisan nuevas actuaciones para permitir los desarrollos futuros previstos de un centenar de nuevos habitantes. Por ello, los caudales medios de tratamiento varían entre los 128,74 metros cúbicos al día actuales a los 163,30 futuros», detallaron desde el Consorcio.

Sin olores

La red de colectores se compone de un tramo general en gravedad y tres ramales de conexión para la incorporación de la residencia, el caserío Uribai y Rementeria. «El colector general conecta el de la red municipal hasta la estación de bombeo de aguas residuales (EBAR)», añadieron. Los primeros 400 metros «se realizarán mediante un sistema conocido como perforación horizontal dirigida para atravesar el bosque existente y evitar daños medioambientales al mismo».

La estación de bombeo tendrá la función de laminar los caudales entrantes a la depuradora hasta el punto que sean asumibles por el tratamiento biológico. Para ello, dispondrá de un tanque de regulación de 24 metros cúbicos. En caso de lluvias, además, se contará con un tanque de tormentas de 81,55 metros cúbicos que evite vertidos.

La depuradora, por su parte, tratará los caudales hasta el punto que permita su evacuación al cauce, cumpliendo todos los requisitos técnicos y ambientales. La estación incorporará, además, un sistema de desodorización que evitará olores.