La Vital prescinde de su director general apenas un año después de ficharle

Malax-Etxebarria se incorporó al puesto el 3 de mayo de 2017./Iosu Onandia
Malax-Etxebarria se incorporó al puesto el 3 de mayo de 2017. / Iosu Onandia

Los quince patronos, a propuesta del presidente Urresti, acuerdan el cese por unanimidad del economista Xabier Malax-Etxebarria

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYO

Por sorpresa y sin aportar muchos detalles. Así recibieron ayer los miembros del patronato de la Fundación Vital la propuesta de destituir a su director general, Xabier Malax-Etxebarria, el economista que llegó de la mano del presidente Jon Urresti hace poco más de un año y que, de hecho, estrenó en la organización una figura de gestión económica y administrativa que nunca antes había sido activada, pese a contemplarse en los estatutos de la institución.

Vino de la mano de Urresti y se va igualmente por decisión del máximo responsable de la Vital, aunque avalada por los quince miembros del patronato, que dieron un 'si' unánime al cierre de etapa. El máximo responsable de la entidad no aportó «muchas explicaciones» según plantearon algunas fuentes, aunque tampoco se hicieron necesarias. El profesional no habría cumplido con las expectativas generadas. Habrá más explicaciones «en un tiempo». Pero parece evidente que el carpetazo dado a la efímera etapa del director general se sustenta en la insatisfacción con el modo en el que Malax-Etxebarria, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Deusto, ha realizado su trabajo.

La destitución de quien tenía encomendada la labor de gestionar los recursos patrimoniales y económicos de la Fundación Vital -adelantada este jueves en la edición digital de este periódico- causó sorpresa al tiempo que deja en el aire si el puesto -con una remuneración anual de 80.000 euros anuales a los que se añadían otros 10.000 por objetivos cada ejercicio- tendrá continuidad.

En principio la intención sería buscar un relevo, aunque corresponderá al patronato esta decisión. Durante el periodo de interinidad que se abre a partir de este momento, el propio presidente y su equipo directivo serán los encargados de asumir las funciones que se corresponde con el cargo.

Malax-Etxebarria, nacido en Algorta en 1965, aterrizó en la Fundación como un fichaje el 3 de mayo de 2017. Acreditaba quince años de carrera vinculados a la banca en la dirección económica y financiera, y otros tantos ligado a la gerencia de empresas de diferentes sectores. La «amplia trayectoria profesional en el sector financiero» fue, de hecho, el principal argumento en el que la Fundación Vital sustentó la elección del por entonces candidato a dar 'cobertura' a la nueva plaza de dirección general.

Malax-Etxebarria, llegó a un puesto de perfil profesional, en el que tenía un control directo de los recursos, apenas cinco meses después de que Jon Urresti, militante del PNV, asumiera las rienda s de la institución (en diciembre de 2016) en sustitución de Fernando Aranguiz (PP).

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