Tres motines en el centro alavés de Sansoheta en sólo diez horas

Mujer ajena a la información en la puerta de Sansoheta. /Jesús Andrade
Mujer ajena a la información en la puerta de Sansoheta. / Jesús Andrade

Los altercados en el centro foral se saldan con graves destrozos y tres detenidos, uno adulto, tras intervenir la Ertzaintza y la Policía Local

David González
DAVID GONZÁLEZ

La tensión volvió a desbordarse ayer en el centro foral Sansoheta. A lo largo de diez horas, desde la madrugada al mediodía, dotaciones de la Ertzaintza y de la Policía Local recuperaron hasta en tres ocasiones diferentes el control de esta instalación dependiente de la Diputación, que alberga a menores conflictivos.

Según ha sabido este periódico, en ese espacio hubo otros tantos motines, protagonizados por «varios jóvenes» del centro. El primer altercado prendió sobre las dos de la madrugada. Al parecer, tras presentarse varios de ellos fuera del horario marcado. Su tardanza fue recriminado por monitores y personal del centro, a lo que estos presuntamente reaccionaron con violencia.

Fuentes consultadas hablan incluso de «lanzamiento de sillas y de otros objetos». El caso es que a los trabajadores no les quedó otra que pedir ayuda a la Ertzaintza. Pero tampoco surtió demasiado efecto la irrupción de las primeras patrullas. Hubo algunos chicos que supuestamente trataron de arrebatar su arma reglamentaria a algún agente.

Tres acabaron en la comisaría de Portal de Foronda por enfrentarse a los uniformados. Dos menores y un adulto. La sorprendente estancia de este último en Sansoheta responde, deslizan estos medios, a «un habitual periodo de gracia» antes de pasar a algún piso de Vitoria.

Pero aún quedaba mucha tela que cortar. Tras prestar declaración y salir en libertad con cargos, el adulto volvió a ser protagonista. Supuestamente dio una patada a una cámara de seguridad de la comisaría. Esa acción incívica le valió un nuevo arresto y otra imputación más.

La calorina se trasladaría más tarde al hogar foral Sansoheta. Sobre las diez de la mañana, citan medios policiales, se recibió aviso de otro motín en la misma ubicación. Una rápida visita de las patrullas evitó que la sangre alcanzara el río.

La unidad de intervención

Sobre las 12.00 horas, el personal del centro foral marcó una vez más el teléfono de emergencias. Otra petición desesperada de auxilio. De nuevo, sillas por los aires. A este aviso acudieron, al menos, cuatro recursos de la Policía Local, un par de la Ertzaintza y hasta su grupo de intervención, conocido como PRI (Patrulla de Respuesta Inmediata). Semejante despliegue tuvo un inmediato efecto disuasorio. Y la calma por fin retornó al centro foral tras diez alborotadas horas.

Las actas policiales de los dos menores derivados a la comisaría de la Ertzaintza se remitirán al Juzgado de Menores de Vitoria. Sin embargo, en el caso del adulto detenido dos veces, su expediente se tramitará por la justicia ordinaria. En Instrucción número 1.