9 meses sin carné por huir de la Ertzaintza 8 kilómetros y ocultarse en un bar de Rioja Alavesa

Control de la Ertzaintza en una carretera alavesa. /El Correo
Control de la Ertzaintza en una carretera alavesa. / El Correo

Dio media vuelta ante un control preventivo, se internó por parcelarias y, tras dejar atrás a dos patrullas, paró en Lapuebla de Labarca y pidió una consumición en un local para intentar pasar desapercibido

David González
DAVID GONZÁLEZ

El Juzgado de lo Penal número 1 de Vitoria ha condenado a un ciudadano a abonar 960 euros y le ha retirado la licencia de conducir nueve meses por su rocambolesca huida de la Ertzaintza, rematada con su resistencia al arresto. El fallo, acordado el pasado viernes tras un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa de este conductor ya en barbecho, cierra un curioso capítulo ocurrido a finales de marzo del año pasado.

Este hombre conducía un todoterreno por una vía secundaria de Rioja Alavesa. En el cruce de Assa con Lanciego se topó con un control rutinario de la Ertzaintza. Al verlo, frenó «de manera brusca». Dio marcha atrás «en una actitud evasiva» y se adentró en una parcelaria.

Un coche patrulla salió en su busca. Un par de kilómetros más adelante, el vehículo a la fuga, un Nissan Terrano, volvió a la red secundaria alavesa. Otro coche patrulla se unió a la persecución.

Ante este marcaje, el sospechoso optó por internarse en otra parcelaria. Dejó atrás El Campillar, reza la sentencia a la que ha tenido acceso EL CORREO, y alcanzó Lapuebla de Labarca. En ese último tramo, antes de entrar en esta localidad, logró la suficiente ventaja para perderse de la vista de los ertzainas. El conductor ralentizó entonces su velocidad.

Se internó con normalidad en este pueblo, a unos ocho kilómetros del control preventivo, estacionó su automóvil y se encaminó a un bar. Pidió una consumición y se sentó la terraza, quizá con la intención de que los coches patrulla pasaran de largo.

Pinchó en hueso. Porque los ertzainas que le seguían localizaron el coche. Se pusieron a buscarle por el casco urbano de Lapuebla de Labarca. Le encontraron en el bar y se resistió a su detención.

Acuerdo en el juicio

El viernes aceptó cuatro meses simbólicos de prisión (no entrará al ser una pena menor de los dos años), 9 meses sin permiso y 960 euros de multa.De este dinero, a cada uno de los tres ertzainas a los golpeó les corresponderá 80 euros.

No obstante, estos 8 kilómetros a la fuga no representan, ni de lejos, la persecución más larga en carreteras alavesas. En febrero del año pasado, por citar la más reciente, una decena de patrullas de la Ertzaintza y de la Policía Local cercaron a un conductor sin carné. Le atraparon en Gopegui.