Acuerdo para reabrir «lo antes posible» el matadero de Llodio

El matadero de Llodio se reabrirá tras una reforma para evitar los vertidos al río Nervión. /Sandra Espinosa
El matadero de Llodio se reabrirá tras una reforma para evitar los vertidos al río Nervión. / Sandra Espinosa

Ayuntamiento y Gobierno vasco financiarán los 330.000 euros que se necesitan para adecuar las instalaciones y evitar que la sangre se vierta al río

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

Se despeja la incertidumbre en la que estaba sumido el matadero de Llodio, el único en Álava, tras su cierre provisional el 6 de agosto por varios episodios de vertidos de sangre al río Nervión. La luz al final del túnel llegó ayer de la mano de un acuerdo entre el Gobierno vasco y el Ayuntamiento de Llodio para reabrir la sala de sacrificio «en unas semanas», un plazo que previsiblemente no llegará a agotar el año y será «lo antes posible».

Todo depende de las obras que se vayan a acometer, que aún se están definiendo. El alcalde de Llodio, Ander Añibarro, explicó ayer que se van a realizar las de saneamiento, que cuestan unos 330.000 euros y que consistirán en la adecuación de la sala de matanza para la recogida de la sangre y garantizar su traslado a un coagulador para que se pueda gestionar directamente el residuo. «También se construirá una fosa séptica para recoger todas las aguas que salgan del matadero y evitar que todos esos residuos lleguen al río, como estaba ocurriendo». Fueron precisamente esos vertidos de sangre los que provocaron la clausura de la instalación después de que la Agencia Vasca del Agua (URA) requiriera al Ayuntamiento, titular del servicio, su «cese inmediato» bajo amenaza de sanción. La inminencia de una multa hizo que el equipo de gobierno decidiera cerrar la instalación. Del matadero llodiano depende la viabilidad de explotaciones de Ayala y la zona vizcaína de Encartaciones, usuarias habituales de la instalación y que ahora deben afrontar el traslado del ganado a Gipuzkoa o La Rioja para darle muerte.

Aunque el plan de obras todavía está sin definir, Añibarro explicó que «no queremos parches» y señaló la posibilidad de abordar también el cambio de la instalación eléctrica y las calderas. «Estamos a la espera del informe de Sanidad», que recogerá las obras imprescindibles para otorgar el permiso de apertura y de «un análisis de la estructura del edificio».

De momento, el Ayuntamiento ya tiene sobre la mesa varios presupuestos. Con ellos, se dirigirá de nuevo al departamento vasco de Agricultura para cerrar los flecos de la financiación. Añibarro se mostró ayer satisfecho por «el compromiso del Gobierno vasco para financiar las obras», aunque los porcentajes están aún sin definir, lo mismo que la inversión final.

Once empleos en el aire

El Ayuntamiento de Llodio tenía reservados 140.000 euros en su plan de inversiones de este año que iba a destinar a mejorar el tratamiento de los residuos del matadero. Es de esperar que esa cantidad se mantenga. El resto podría correr por cuenta del Gobierno vasco, dado que «la Diputación no es competente» en este asunto, aunque no se descarta su intervención en el futuro, lo mismo que la de otros municipios del Alto Nervión, Encartaciones y Valle de Arana que usan el matadero llodiano.

El propio Gobierno vasco lo apuntó ayer al hacer público el acuerdo. «Con la reapertura del matadero se iniciará una reflexión de las administraciones para definir el alcance de su gestión en el futuro, reflexión a la que serán convocados los diferentes agentes sectoriales involucrados». Los ganaderos, carniceros y consumidores no son ajenos a esta situación. De hecho, el domingo celebraron una reunión en Llodio y crearon un grupo de trabajo para avanzar en la reapertura del matadero como una forma de garantizar la calidad del producto y los puestos de trabajo. La reapertura permitiría recuperar los once empleos rescindidos a finales de agosto.

Cronología

Los vertidos
El matadero de Llodio vertía los restos de sangre al río Nervión al carecer de un sistema de depuración. Se habían abierto tres expedientes previos y en julio se produjeron dos nuevos vertidos. URA ordena su cese inmediato.
El cierre
El Ayuntamiento tenía prevista una inversión de 140.000 euros para instalar un sistema de depuración, pero los acontecimientos se precipitan y el 6 de agosto se cierra por decreto del alcalde y comienza una revisión para comprobar las obras necesarias.
Las protestas
El cierre obliga a los ganaderos a realizar traslados más largos -a Zestoa y Haro- para sacrificar las reses y aumentan los costes. El 23 de agosto se celebra una marcha de tractores en fiestas de Llodio para protestar por el cierre.
La solución
El Ayuntamiento, que siempre ha apostado por la reapertura, anunció ayer un acuerdo con el Gobierno vasco para abordar las obras que sean necesarias a fin de reabrir el matadero «lo antes posible».

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