La limpieza de Osakidetza se planta «por la carga de trabajo» en Álava

Dos trabajadoras de la limpieza trabajan en un quirófano./
Dos trabajadoras de la limpieza trabajan en un quirófano.

Denuncian que Garbialdi, empresa concesionaria, somete a la plantilla a «mayor carga de trabajo» desde hace un año y medio

Ramón Albertus
RAMÓN ALBERTUS

Desde hace un año y medio las trabajadoras de la empresa Garbialdi, que gestiona los servicios de limpieza de la OSI Araba, se han visto con «mayor carga de trabajo» mientras que las sustituciones que se llevan a cabo por las bajas son insuficientes. Esta es la denuncia que hicieron pública este jueves los sindicatos LAB, ESK, ELA, CCOO, UGT y USO.

Esta situación ha provocado que «al menos la mitad» del alrededor de 200 profesionales que forma la plantilla (el mayor número trabaja en Txagorritxu) se encuentre de baja por «dolores de espalda, de brazos y daños psicológicos por la presión», según afirmaron algunas de las trabajadoras de Garbialdi, concesionaria de todos los servicios de limpieza de la OSI Araba que incluye Txagorritxu, Santiago, consultas externas y los centros de salud.

«Estamos hablando de personas que por el hecho de ir a trabajar están enfermando», denuncian las seis centrales sindicales, que abre la puerta a paros y movilizaciones a la vuelta del verano. «No descartamos movilizarnos y hacer todo lo que esté en nuestras manos», subraya el comunicado en el que anuncian que ya han solicitado una reunión con la dirección de Osakidetza, «responsable última» de esta situación como contratante de un servicio externo.

A juicio de los sindicatos, las bajas están relacionadas con el «aumento de cargas de trabajo y se produce cuando la empresa maximiza los beneficios a costa de las trabajadoras evitando sustituciones».

Demanda de un estudio

También demandan a Osakidetza un estudio para medir la calidad del servicio ya que «ha habido quejas de supervisoras y cargos de la propia Osakidetza que consideran que la limpieza no se lleva de la manera adecuada». En el origen del problema culpan al sindicato CUT -con mayor representación en el comité de empresa de Garbialdi- por su inadecuada defensa de los intereses de la plantilla. «Se creó en 2017 y está promovido precisamente por el mando intermedio de Garbialdi y el jefe de servicios de OSI Araba. Presionar a las trabajadoras es relativamente fácil así», critican.