El entierro de la sardina pone fin al carnaval vitoriano

La sardina arde en la plaza de España. /Blanca Castillo
La sardina arde en la plaza de España. / Blanca Castillo

EL CORREO

Medio millar de personas, aproximadamente, con una presencia notable de niños y gente joven, se acercó este martes a presenciar el entierro de la sardina -en realidad, se quemó- en la plaza de España. Un rito con el que se cerró el carnaval vitoriano -y en tantos otros lugares- para encarar la cuaresma y el tiempo que lleva hasta la Semana Santa. Fue el acto final de un periodo festivo que ya destaca en el calendario de los vitorianos, cada vez con más comparsas, hasta 26 este año, y una notabilísima participación de ciudadanos.

Además, las buenas condiciones meteorológicas han convertido a este carnaval en un acto multitudinario, más allá de los desfiles del sábado y del domingo, con la gente que se ha echado a la calle con la sensación de que quizá la climatología no dé muchas más oportunidades.