Las antiguas oficinas de Hacienda en Dato seguirán vacías como mínimo hasta 2020

Edificio que albergaba las oficinas municipales de Hacienda en la calle Dato. /E. C.
Edificio que albergaba las oficinas municipales de Hacienda en la calle Dato. / E. C.

Vitoria inicia el cambio urbanístico para que Kutxabank pueda construir pisos en el edificio, un trámite que se alargará hasta la próxima legislatura

Iosu Cueto
IOSU CUETO

Legislatura en blanco para el antiguo edificio de Hacienda en Dato. Las oficinas que ocuparon durante años los funcionarios municipales, vacías desde que la plantilla se marchó al nuevo edificio de San Martín en el verano de 2015, seguirán igual hasta el próximo mandato. El Ayuntamiento ha aprobado este lunes de forma inicial el cambio urbanístico que permitirá que Kutxabank, propietaria del inmueble, construya pisos en sus plantas superiores y uno o varios comercios en la planta baja. No obstante, este trámite durará «entre nueve meses y un año», por lo que las obras no podrán comenzar como mínimo hasta 2020. La recalificación ha salido adelante con los votos del Gobierno PNV-PSE y el PP.

El cambio urbanístico tiene la singularidad de que afecta a dos edificios del centro. En concreto, el plan plantea que el inmueble de Dato 11, las antiguas oficinas de Hacienda, pase de estar considerado 'equipamiento administrativo' a 'residencial colectivo'. En paralelo, la parcela de Monseñor Cadena y Eleta 2, la gasolinera Goya, pasará de estar calificada como 'grandes servicios urbanos' a 'equipamiento genérico'.

La propuesta considera que la eliminación de equipamiento administrativo en la calle Dato «queda compensada» con la nueva calificación de la antigua estación de servicio. Evidentemente, el Gabinete Urtaran ha esperado a tramitar este doble cambio hasta decidir el futuro del edificio Goya, donde proyecta el centro Schommer y un punto de atención turística una vez descartado el plan de Mercedes para hacer una zona expositiva.

La concejala de Urbanismo, Itziar Gonzalo, ha defendido la operación porque ayudará a reutilizar dos edificios ubicados en el centro. El de Dato, ha dicho, tenía un futuro «complicado» porque ninguna administración estaba dispuesto a darle un uso, algo a lo que obligaba la calificación urbanística del inmueble. Y además, a Goya se le podrá dar por fin «un uso cultural público».

El concejal popular Miguel Garnica, que desde el principio de la legislatura ha exigido al Gobierno que permita hacer pisos en Dato, ha apoyado una propuesta «que generará actividad en el centro», aunque ha agregado que al PP «le da pena» que todavía no se hayan iniciado las obras. «Ahora la modificación durará nueve, diez meses o un año y no habrá actividad hasta dentro de un tiempo», ha indicado. La constatación del retraso ha «sorprendido» al PNV. Gonzalo ha replicado a Garnica que «nos hubiera encantado hacer una tramitación separada y llevar otros ritmos, pero había que cumplir la legalidad».

La izquierda rechaza el cambio

Mientras tanto, el resto de grupos se han opuesto al cambio del Plan General. El más duro ha sido Antxon Belakortu, de EH Bildu, que en relación al pacto entre el Gabinete Urtaran y el PP ha criticado que «con las cosas de comer, la derecha siempre se junta». A su juicio, ambos grupos quieren que el centro «tenga viviendas caras para los VTV y la VPO para otras zonas». Además, ha acusado a Urbanismo de «retorcer» el Plan General «para favorecer a algunos».

Juan Cerezuela, de Podemos, ha censurado que «meter dos cosas distintas en un mismo pack», en relación a vincular los edificios de Dato y Goya, es una maniobra «de tahúr». «Su Masterplan Centro es especulativo y plantea que en esa zona solo vivirán personas pudientes», ha agregado. Oskar Fernández, de Irabazi, ha calificado el trámite iniciado como «un cambio de cromos» en una ciudad «en la que hay más de 6.000 personas que esperan un alquiler social, aunque ustedes aprueban algo que favorece a los que más tienen».