La Diputación lanza la campaña ‘Cero Tolerancia’, de sensibilización con los derechos humanos

Javier de Andrés y Marta Alaña en la presentación de la campaña 'Cero Tolerancia'/
Javier de Andrés y Marta Alaña en la presentación de la campaña 'Cero Tolerancia'

El Ejecutivo de Javier de Andrés ha subrayado que la “sociedad debe entender que cada vez que hacemos una concesión, cada vez que mostramos una debilidad ante comportamientos fanáticos, violentos o excluyentes estamos debilitando los pilares de nuestra democracia”

EL CORREO

El Diputado General de Álava, Javier de Andrés, y la Diputada Foral de Servicios Sociales, Marta Alaña, han presentado esta mañana la campaña 'Cero Tolerancia', de sensibilización con los derechos humanos y de reafirmación con los valores democráticos. Tal y como ha explicado Javier de Andrés, el Ejecutivo foral pretende que esta iniciativa sirva para "despertar conciencias porque la sociedad debe entender que cada vez que hacemos una concesión, cada vez que mostramos una debilidad ante comportamientos fanáticos, violentos o excluyentes estamos debilitando los pilares de nuestra democracia".

El Diputado General ha puesto de relieve que, después de muchos años de lucha, "nuestra sociedad, que conoce perfectamente lo que es el fanatismo y la violencia", ha alcanzado un nivel de exigencia democrática vinculado al respeto a los derechos humanos que se debe mantener por encima de condicionamientos culturales, religiosos, étnicos o de cualquier otro tipo. "Todos tenemos responsabilidad en ello. No valen excusas, ni justificaciones. Por encima de todo, está la libertad, la dignidad y la igualdad de las personas", ha añadido la Diputada de Servicios Sociales, Marta Alaña.En este sentido, la campaña que se ha presentado hoy y que se lanza mañana, busca la implicación de la ciudadanía y de la juventud en particular, en la defensa de los derechos humanos y de los valores que deben primar en una sociedad democrática. Así, la campaña se centra en cinco ejes principales:

1) Frente al fanatismo: Algunas manifestaciones que algunos justifican como una expresión de libertad religiosa, llevadas al extremo, conculcan derechos democráticos. Un ejemplo es la polémica generada en torno al uso del burka. El debate sobre el uso del burka ha girado siempre en torno a si es una cuestión religiosa o una cuestión de seguridad. Sin embargo, se ha obviado el fondo del asunto: que el uso del burka es una manifestación fanática, radical y extrema de la subordinación de la mujer al hombre. Cuando una mujer lleva un burka es una víctima ella y el resto de las mujeres porque atenta contra la dignidad de todas. La dignidad de la mujer es un bien que está protegido constitucionalmente y se ha de proteger independientemente de cuestiones culturales, religiosas o de cualquier otra índole.

2) Frente a la violencia machista: Desde hace años, se ha despertado una conciencia social ante la gravedad de esta lacra. Sin embargo, a día de hoy, a pesar de todas las acciones que se están llevando a cabo desde el ámbito público y privado, la violencia machista sigue siendo una realidad que debemos desterrar. Estudios recientes arrojan datos preocupantes, como por ejemplo:

-1 de cada tres chicos de entre 12 y 24 años justifican la violencia machista.

-El 22,5% de las chicas consideran que un hombre agresivo es más atractivo.

-Un 24% de los chicos creen que cuando una mujer es agredida por su pareja es porque "algo habrá hecho".

-1 de cada tres jóvenes considera aceptable que los hombres decidan sobre qué pueden hacer sus parejas.

3) Frente a la homofobia: El respeto a la diversidad y a la libertad sexual es un derecho reconocido. Sin embargo, a pesar de los avances alcanzados en este sentido, se siguen identificando comportamientos y actitudes de discriminación hacia este colectivo que no podemos tolerar. Aunque cada vez son menos, más de 70 Estados mantienen en sus legislaciones penas que castigan la homosexualidad, en algunos casos hasta con la muerte. En España, según el último Informe de Delitos de Odio, la homofobia se sitúa a la cabeza, por delante del racismo y la xenofobia. Según el CIS, el 77,4% de la juventud ha escuchado insultos homófobos y un 18,2% ha presenciado golpes y empujones a los homosexuales.

4) Frente a la mutilación: La mutilación genital femenina es otra manifestación de vulneración de derechos humanos en mujeres y niñas. Según la OMS, se calcula que unos 140 millones de mujeres y niñas sufren en la actualidad las consecuencias de la ablación. A pesar de que en nuestra sociedad no es un problema generalizado, la creciente presencia de población procedente de países en los que esta práctica está extendida, nos debe mantener alerta.

5) Frente al maltrato a los mayores: Los malos tratos a los mayores han sido un fenómeno oculto durante décadas al que se le ha prestado poca atención hasta el momento. En una sociedad cada vez más envejecida, este problema adquiere una importancia vital. De hecho, según un estudio de la II Asamblea Mundial del Envejecimiento, las respuestas frente a los malos tratos hacia las personas mayores se deben centrar en la sensibilización y educación y en el desarrollo de programas de intervención. En Euskadi, unos 13.000 mayores de 65 años podrían estar sufriendo malos tratos, la mayoría en el ámbito familiar, aunque se estima que esta cifra es sólo la punta del icerberg de una realidad que se traduce en daños psicológicos o físicos y abusos económicos o sexuales.