Gobierno vasco y PP cierran un acuerdo para aprobar los Presupuestos y la reforma fiscal

Alfonso Alonso conversa con el lehendakari, Iñigo Urkullu, y los consejeros de Justicia y Seguridad en una sesión del Parlamento vasco./Blanca Castillo
Alfonso Alonso conversa con el lehendakari, Iñigo Urkullu, y los consejeros de Justicia y Seguridad en una sesión del Parlamento vasco. / Blanca Castillo

Los populares arrancan a PNV y PSE el compromiso de revisar el IRPF a las rentas medias y bajas para 2020

Koldo Domínguez
KOLDO DOMÍNGUEZ

La coalición PNV-PSE y el PP alcanzaron anoche un acuerdo para aprobar los Presupuestos del Gobierno vasco de 2018 y la reforma fiscal que convertirá a Euskadi en la comunidad más atractiva de España para las empresas. Después de dos semanas de negociaciones, las partes lograron limar durante la jornada de ayer las últimas discrepancias que les separaban y sellar un pacto definitivo que coloca a los populares, por segundo año consecutivo, como el socio presupuestario del Ejecutivo.

Según las fuentes consultadas, el entendimiento llegó pasadas las 22.15 horas, cuando las dos partes dieron el visto bueno al último borrador donde se recogían los detalles de la nueva normativa tributaria que será aprobada por las tres Juntas Generales y entrará en vigor el próximo año. El pacto en materia de Presupuestos era total desde horas antes, pero no así el fiscal, que estuvo encallado hasta bien entrada la noche.

Las claves

Impuesto de la Renta.
El pacto contempla aumentar las deducciones en Álava para evitar la despoblación rural
En todas las instituciones.
Los tres partidos destacan que su alianza «aporta certidumbre y genera un contexto político propicio»

Los populares ya habían logrado la pasada semana que PNV y PSE aceptaran rebajar el tipo de Sociedades del 28% al 24% para las grandes compañías. Pero exigían, además, ciertos cambios en las deducciones aplicables a ese impuesto y, sobre todo, introducir modificaciones en el actual IRPF. En ese punto es donde surgieron las mayores discrepancias, sobre todo por parte del PSE, que se mostró reticente ante el peligro de que cualquier cambio pusiera en riesgo la suficiencia financiera del Ejecutivo autónomo. Finalmente se llegó a una entente por la que los tres partidos reconocían que el sistema tributario en vigor, que data de 2013, «ha completado su ciclo» y se «comprometían a someter al IRPF a una revisión» en 2020, sobre todo en lo relacionado a las rentas medias y bajas.

Los cambios acordados en Sociedades serán presentados vía enmiendas firmadas por los tres partidos en las Juntas Generales de cada territorio. Pero además, el acuerdo suscrito anoche incluye varias especificidades también en el impuesto de la Renta que afectarán únicamente a Álava y que persiguen poner freno a la «despoblación rural». En concreto, el PP consigue introducir para los municipios de menos de 5.000 habitantes -todos salvo Vitoria, Llodio, Amurrio y Salvatierra- un incremento del 20% de las deducciones a los contribuyentes por compra de vivienda habitual y también aumentar en ese porcentaje las bonificaciones de quienes tengan a su cargo hijos o personas mayores.

Eliminan partidas de Bildu

Los tres partidos hicieron pública pasadas las once de la noche una nota conjunta en la que aseguraban que el pacto «aporta certidumbre fiscal al conjunto del país y genera el contexto político propicio» para que el clima de entendimiento «se traslade al ámbito presupuestario en las principales instituciones vascas». Es decir, el acuerdo de ayer supone también el compromiso de los tres partidos de entablar negociaciones para aprobar los Presupuestos de la Diputación foral de Álava, los únicos en estos momentos en el aire. Hasta el momento, PNV, PSE y PP sólo habían mantenido un par de reuniones exploratorias pero sin que se llegara a ningún acuerdo. Tras el entendimiento alcanzado ayer en el Gobierno vasco, los contactos en Álava se retomarán hoy mismo.

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Según las fuentes consultadas, el acuerdo podrá llegar esta misma semana. El PP ya tiene preparadas las enmiendas que pretende introducir en las Cuentas forales, que buscarán aumentar los fondos destinados a la familia, autónomos y las ayudas a los mayores y a la dependencia. Además, exigirá la retirada de partidas que el año pasado introdujo EH Bildu en las Cuentas a cambio de dar su apoyo a PNV y PSE.

La firma anoche de este acuerdo llegó a unas horas de que finalice hoy el plazo para presentar enmiendas a la totalidad a las Cuentas del Ejecutivo autónomo -trámite que cumplirán EH Bildu y Elkarrekin Podemos-. Tras varias semanas de tiras y aflojas las dos partes consiguen los objetivos con los que arrancó la negociación: PNV y PSE, aprobar los Presupuestos del Gabinete Urkullu y lograr así la estabilidad necesaria para salvar buena parte de la legislatura y el PP, situarse ante la sociedad como una fuerza decisiva que «condiciona» la política vasca.

Urkullu: «El PP ha sido el único que ha querido negociar»

El lehendakari aseguró ayer que el PP ha sido «el único que ha querido negociar» los Presupuestos vascos. Apenas un par de horas antes de alcanzar el acuerdo, Iñigo Urkullu apuntó en una entrevista en ETB-1 que hubo «voluntad» de hablar con todos los partidos, pero que las otras dos formaciones de la oposición no les ofrecieron posibilidades. El jefe del Ejecutivo autónomo apuntó que, antes de reunirse con ellos, EH Bildu ya había llegado a un acuerdo con el sindicato ELA que pasaba por pedir una ruptura de la coalición de Gobierno con el PSE. En cuanto a Elkarrekin Podemos, valoró un «cambio de actitud» en las negociaciones, pero señaló que era «imposible» un consenso teniendo en cuenta el proceso interno que están atravesando.

Urkullu cree que «es el momento» de dar pasos para el autogobierno, «tras décadas de violencia». El lehendakari apostó por ejercer una defensa del actual sistema, reivindicar los aspectos que aún no se cumplen y abordar el «reto» de su actualización en la ponencia en la que están trabajando todos los partidos en el Parlamento.

Durante las semanas más intensas del ‘procés’, Urkullu ejerció de intermediario entre el Ejecutivo central y el Govern, aunque el intercambio de mensajes «se ha ido reduciendo» desde el 27 de octubre, el día en el que el Parlament declaró la independencia. No quiso entrar a valorar la vía catalana, y señaló que prefería esperar a conocer los resultados del 21 de diciembre antes de volver a intensificar su comunicación con ambas partes. Sin embargo, volvió a reforzar su discurso acerca del consenso: «La unilateralidad siempre lleva a la bilateralidad porque hay que acordar».

Preguntado sobre el fin de ETA, Urkullu apuntó que tiene que llegar «cuanto antes». En cuanto a la política penitenciaria, sostuvo que no quiere cambiar la ley sino buscar otra vía de acuerdo con esa misma legislación. Cree que Mariano Rajoy es «testarudo» con el tema, pero remarcó que seguirá insistiendo.

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