L a presencia de algunos mirandeses vestidos de Blusa y el olor a humo que se advertía al adentrarse en el barrio de Anduva daban una ligera idea de que las fiestas sanjuaneras están al caer. No en vano fue en la tarde noche de ayer cuando se celebró el XXXI Festival de la Morcilla. Una cita, eso sí, reservada a los mirandeses de estómagos más agradecidos porque aunque algunos de los participantes acudieran por el mero hecho de merendar en compañía de los de la cuadrilla, se precisa de buen saque para participar en el tradicional concurso que es el primer acto con presencia de sanjuaneros.
Fueron, como es habitual, 25 las cuadrillas que optaron a llevarse el título honorífico de los más glotones y entre todos acabaron dando con 98 kilos y 50 gramos de los productos llevados hasta el lugar por Morcillas Montse, que también repartió otra importante cantidad entre los mirandeses que se acercaron como meros espectadores y aprovecharon para degustar algunos pinchitos.
Con esa cata los concursantes no tenían suficiente, así que durante una hora realizaron paseos constantes desde la mesa hasta el lugar de reparto del género para asar y comer. Y este año el triunfo no tuvo que dilucidarse aquilatando hasta el último gramo puesto que la cuadrilla El Cachondeo se distanció desde el principio de sus rivales. Tan es así que en el último pesaje quedó claro que merecían el título. Comieron entre todos 6 kilos y 920 gramos.
Una cantidad nada despreciable y que cobra mayor importancia al comprobar que Los Binatxas, que fueron los segundos dejaron la balanza en 5 kilos y 150 gramos. Hubo, lógicamente, una cuadrilla que acabó en la tercera posición. En esta ocasión el mérito de la gran merienda fue para Los Estrafalarios que se metieron entre pecho y espalda 4 kilos y 915 gramos.
No cabe duda de que para todos ellos hablarles de posibles cenas se convirtió en un tema tabú, ya no les quedaba demasiado sitio donde acumular más alimento.
Este año la cita ineludible con el principio de San Juan estrenó escenario y había expectación por comprobar cómo iba a ser acogida por los mirandeses, hasta la fecha acostumbrados a toparse con los más tragones en un lugar mucho más céntrico, la Plaza de la Constitución; más recogida y con una estructura en forma casi de graderío que permitía observar el desarrollo del concurso desde lo alto.
El cambio mereció tanto entre el público como entre los participantes opiniones encontradas. Podían oírse alabanzas al mayor espacio, pero también que «si no vamos a participar más la plaza era un lugar más acogedor».
Algunos criticaron también que al estar al mismo nivel tanto las cuadrillas como los que sencillamente acudieron para ver el desarrollo del concurso, no se tenía una visión panorámica de todos. A otros les pareció «perfecto porque al haber más sitio te puedes mover sin agobios».
Hubo pues opiniones para todos los gustos, y el presidente de la Cofradía apuntó que a él y su junta les había resultado «mejor», aunque también argumentó que para satisfacer a los que consideraban que no se veía muy bien el concurso «podemos pensar en colocar unas gradas».
600 comensales
Si el Festival de la Morcilla está ya consolidado, -aunque este año haya habido cambios- desde la Cofradía pretenden convertir también en tradición la Comida del Blusa. A la de ayer acudieron, muchos ya con la vestimenta típica sanjuanera, y otros dejándola para la próxima semana, más de 600 comensales. «Por ahí andaremos porque se han repartido casi 650, pero siempre falta alguien», comentaba el presidente, Pablo Vergara, mientras degustaba el plato de alubias con 'sacramentos', que sirvió para reponer fuerzas después de los primeros actos matinales de esta jornada con la que ya se empiezan a entonar los mirandeses de cara a las inminentes fiestas sanjuaneras.
Estaba satisfecho por cómo se desarrolló la Comida del Blusa que «esperemos que en poco tiempo sea otro elemento distintivo de la fiesta». También puso el acento Vergara en la buena respuesta habida por parte de las peñas tanto de Burgos como de Aranda. «Empezó esto con la presencia de unos pocos y este año han venido alrededor de 200».
Y los visitantes también se mostraron muy satisfechos y convencidos de que el próximo domingo «volveremos los que podamos», apuntó el vicepresidente de la Peña arandina, José Luis Baños. Argumentó que si la fiesta hubiera sido en domingo «habríamos venido todavía más».
Desde Burgos no podía faltar la Peña San Juan del Monte, ya tradicional en todos los actos sanjuaneros. Y fue Paco Sánchez, «mejor sólo Paco», apuntó, quien puso de manifiesto que para ellos «venir a Miranda es siempre una satisfacción. Esta fiesta nos encanta y la iniciativa de organizar esta comida nos parece muy bonita».
San Juan comienza ya a tomar forma, es un hecho, y para entonar a todos ayer ya se oyó la música de la charanga Los Gufis.