elcorreo.com
Domingo, 12 febrero 2012
cubierto
Hoy-5 / 0||Mañana-3 / 1|
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
¡¡¡EEEESE bombo, eeeese bombo!!!

Miranda

¡¡¡EEEESE bombo, eeeese bombo!!!

23.05.10 - 02:51 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Hay un día al año en el que a esta ciudad no la conoce la ni la madre que la parió. Sus moradores son rara avis, animales festivos de raza. Emergen de cualquier esquina con atavío holgado. Y se movilizan alrededor de un artilugio machacón que, por increíble que parezca, no aturde. La suya es una inyección energética capaz de convertir a esta Miranda en objeto de adoración para los machacas de la juerga. De cualquier parte del mundo.
Ese día suele llegar como todos los demás. Ayer vino como siempre -corrijo, el 'meón' se contuvo; mandó 30 graditos-. Y como siempre se fue desmadrando con el paso de las horas. Las cuadrillas compartieron mesa y más de cien o mil llevaron ese «puntito» que el político les reclamó con ánimo paternalista hace un par de días desde el balcón, al punto, la coma, los dos puntos, el párrafo aparte y los puntos suspensivos. Vamos, cada uno a su bola. Pero eso sí, con la suficiente serenidad como para seguir la liturgia de la mutación. Arrancó puntual, a las seis de la tarde, con el Bombo -sin ofender a la RAE, sólo el de esta ciudad se merece mayúscula-, ascendiendo por el entramado de cables que le debía conducir hasta el refugio de la Orden Mayor del 'ídem'. El elemento ascendió pausado mientras los bombistas de las cuadrillas le repicaban. El Ebro, como en él es habitual, puso de su parte un ramillete de berrañas que a más de uno le despejaron en su caída libre. El Bombo emergió y llegó a su destino en poco más de dos minutos. La primera parte del acto quedó resuelta en cinco. Y, a partir de ese instante, a la carrera. «Si ya decía yo que aquí no era», le reprochaba una forastera a su marido. Y no se equivocaba. La 'resurrección' es clave en la calle Independencia. Pero la auténtica referencia espacial del primer día (efectivo) de la fiesta está en la plaza de España.
Miles de almas se apretaban allí, ataviadas, además de con el blusón, el pañuelo y el resto del uniforme sanjuanero, con chubasqueros del 'todo al 0,60' (por ir con los tiempos), chapelas y paraguas. La caldera se calentaba poco a poco. Las calles Real Aquende, El Racimo y San Llorente se vieron anuladas con el paso de los minutos como vías de escape. Nadie puede salir de allí. Ni quiere. 8.000 ó 10.000 personas se manejan como cifras de referencia. Pero rara vez se llega a concretar más. Tampoco es significativo. La Miranda más fiel a sí misma está en el epicentro. Y es lo que importa.
La imagen impresiona desde la balconada del Ayuntamiento. Se percibe desde allí el vuelo de litros de kalimotxo y cava, el movimiento de algún que otro carro de supermercado y la torrada que algunos pretendían evitar bajo un arbolado raquítico tras la reforma. Y, saliéndose del encuadre, la reivindicación de un sindicato. Con su pancarta pedía «la readmisión de un trabajador».
En 'standby'
Esta parte de la imagen no cuadraba. Porque si hay algo que los mirandeses han sabido marcar con fuego en la piel de estas fiestas es que la realidad, la más incómoda, debe desaparecer. Porque se trata sólo de un puñado de días. No cuesta nada dejar los problemas en 'standby'. Es más, hasta el político es consciente de que debe dar varios pasos hacia atrás.
La breve descripción de la foto sirve para ganar tiempo. Porque el Bombo tardó casi un cuarto de hora en alcanzar las escaleras del Ayuntamiento. Al parecer se había topado de bruces con cuatro vehículos en la calle Independencia, cuando acudía a su encuentro con el Santo. Éste fue colocado sobre el templete y, hierático, esperó a que apareciese en el balcón. Lo hacía a las 18.23 horas. Miranda alcanzaba el clímax. El «¡¡¡Eeeese Bombo, Eeeese Bombo!!!» era coreado de forma insistente; hasta quebrar la voz.
Marta Solórzano y Jorge Budia, los sanjuaneros, arengaban con las mazas. Pero no llegaban a golpear. Lo hicieron cuando ya no les quedó más remedio. Es más, ella apenas si pudo soltar un «¡Viva San Juan del Monte!» apagado. Y con el estallido provocado por el maceo, el de un juego de pólvora y confetis lanzado desde el techo del quiosco. Durante casi un minuto la plaza de España quedó cegada al más puro estilo del Eyjafjalla islandés. Y el Bombo no dejaba de sonar. Incluso Fernando Campo pareció dejarse llevar -pocas veces lo ha hecho en un acto de estas características-. Golpeó, con otro ritmo, pero golpeó.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
¡¡¡EEEESE bombo, eeeese bombo!!!

Momento en el que el Bombo emerge de las aguas del Ebro. :: BLANCA CASTILLO

¡¡¡EEEESE bombo, eeeese bombo!!!

Los corchos de las botellas de cava volaron continuamente hacia la balconada del Ayuntamiento mientras se esperaba la llegada del Bombo. :: AVELINO GÓMEZ

¡¡¡EEEESE bombo, eeeese bombo!!!

Entre el vaso y la bota. :: A. GÓMEZ

¡¡¡EEEESE bombo, eeeese bombo!!!

El Bombo tardó quince minutos en alcanzar la plaza de España. :: AVELINO GÓMEZ

¡¡¡EEEESE bombo, eeeese bombo!!!

El Santo se 'calzó' también el pañuelo. :: A. GÓMEZ

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.