El Correo

«Buscaremos cómo callarte la boca», retan a la abogada de los vecinos de Abetxuko

Un grupo de vecinos se concentra frente a la casa donde residen los ‘pichis’.
Un grupo de vecinos se concentra frente a la casa donde residen los ‘pichis’. / Iosu Onandia
  • La tensión con el clan de los ‘pichis’ crece en un nuevo encuentro en el Palacio de Justicia, que acabó con insultos y denuncias

La tensión entre los vecinos del barrio de Abetxuko y los ‘pichis’ y su entorno sigue en aumento, y el Palacio de Justicia de Vitoria se convirtió ayer en el último escenario del enésimo desencuentro entre ambos colectivos. Nadie se esperaba que los miembros de la familia Manzanares-Cortés asistiesen a una vista que afecta a la pareja de su actual casera, quien ha sido denunciado por sus propios hijos porque cambió el bombín de un piso en la calle La Presa para -según sospechan ellos- alquilárselo a otros miembros del clan gitano. Al final todo terminó con múltiples insultos, empujones, lágrimas, gritos e identificaciones por parte de la Ertzaintza.

El detonante fue la actitud de los acompañantes de los Manzanares-Cortés cuando abandonaban la sala número 14 del tribunal de la capital alavesa y su enfrentamiento con la letrada que defiende a los vecinos de Abetxuko, Pilar Castillo. «Abogada, ‘abogaducha’, te tendrían que retirar la licencia», le lanzó la casera de los ‘pichis’ ante la atenta mirada de Pedro Mari Manzanares. Castillo respondió a esta provocación con una simple onomatopeya solicitando silencio. «Tranquila. Ya buscaremos la forma de taparte la boca», respondió la pareja de la actual arrendadora que, a su vez, era el acusado del juicio.

Una actitud sorprendente después de las declaraciones que minutos antes había realizado el cabeza de familia de los ‘pichis’ frente a la sede central de Lanbide, en el barrio de Txagorritxu. «A los vecinos les pido paz y convivencia, lo que he pedido siempre. ¿Qué guerra quieren?», solicitó junto al portavoz de SOS Racismo Araba, Fede García. «Estos días lo estamos pasando fatal, yo pido paz y convivencia pero ellos van ‘erre’ que ‘erre’. Llevamos 200 días ya con concentraciones enfrente de casa y es algo que lo vivimos con niños pequeños, una de dos meses, otra de siete que no puede llevar la vida escolarizada porque tiene miedo...», añadió a los medios de comunicación antes de poner rumbo al Palacio de Justicia.

«La gran pregunta es por qué piden expulsarlos y con qué derecho. ¿Quién tiene la legitimidad de decidir sobre quién es vecino y quién no? No lo tiene nadie. Incluso aquel que ha cometido el mayor de los delitos, la comunidad no tiene facultad ninguna para decirle que no viva en su casa», cuestionó García antes de criticar que se le hayan reclamado 1.600 euros a Natividad Cortés, madre de la rama vitoriana de los ‘pichis’.

Retumbó

Al concluir la vista, la policía autonómica tuvo que afanarse en controlar a los vecinos y los acompañantes del clan gitano, entre los que se encontraban reconocidos integrantes de SOS Racismo Araba. La salida a la calle retumbó en el barrio de San Martín entre los tradicionales gritos del «pueblo unido jamás será vencido» y acaloradas discusiones que, en el caso de algunos ciudadanos de Abetxuko, terminaron en lágrimas por la tensión y los empujones. De hecho, se registró al menos una denuncia.

A última hora de la tarde, como ya es costumbre, los vecinos volvieron a concentrarse de forma pacífica frente al actual domicilio de los ‘pichis’ -en la calle El Cristo- ante la atenta mirada de Fede García, que tomaba un café. Precisamente, los vecinos de Abetxuko señalan directamente al dirigente de esta asociación como el principal detonante de toda la discordia y de intentar «manipular» a una parte de la sociedad vitoriana.

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