Xiaomi Redmi Note 7: la gama media sube de nivel

Redmi Note 7 /
Redmi Note 7

Probamos uno de los mejores smartphones en relación calidad precio

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

Lo que comenzó como una línea económica ha terminado por conviertirse en insignia. Con 'Mi' y 'Pocophone' asentados en la clase alta, 'Redmi' ha demostrado cómo diseñar un smartphone para todos los bolsillos sin sacrificar prestaciones (y, por ende, rendimiento).

Hablamos del fabricante chino Xiaomi, cuyo desembarco español continúa viento en popa: supera las 40 tiendas abiertas en apenas año y medio, habiéndose convertido en sinónimo de relación calidad precio. De ahí que este 'Redmi Note 7' fuese uno de los terminales más deseados por los incondicionales de la compañía.

Tras varios días poniéndolo a prueba, podemos afirmar que Redmi Note 7 no es sólo un teléfono de iniciación (ideal para familiares poco versados en lo tecnológico); también una opción más que válida para el usuario avezado. De primeras, su diseño no evidencia la gama en que se enmarca: el cuerpo en cristal se antoja robusto, máxime habiéndose aplicado la capa de protección 'Corning Gorilla Glass 5' en las partes delantera y trasera. Esta última ofrece además un vistoso degradado de color, que da gusto apreciar a plena luz. El 'pero' llega por el inevitable exceso de huellas al manipular el terminal, lo que paliamos con el empleo de fundas transparentes.

6,3 pulgadas casi sin marcos

Con un peso de 186 gramos y unas dimensiones de 159,2 milímetros de alto por 75,2 mm de ancho y 8,1 mm de grosor, no se trata del modelo más liviano ni contenido que hemos valorado. Su manejo con una mano, aunque plausible, se reserva a lo puntual. La buena nueva es que todo el protagonismo recae en el panel Full HD Plus de 6,3 pulgadas, que ocupa hasta un 81% del frontal. Así, los marcos resultan mínimos, a lo que también ayuda una cámara delantera en forma de 'gota' (centrada en el margen superior).

En el bisel también superior encontramos un sensor de infrarrojos, el prácticamente extinto puerto para auriculares y un micrófono destinado a la cancelación de ruido. En el borde izquierdo está la bandeja SIM (con capacidad para dos tarjetas); en el derecho se ubican el regulador de volumen y el botón de encendido; y en el inferior, el puerto de carga USB-C y un altavoz de potencia limitada para lo escuchado en otros modelos de gama media. Téngase en cuenta esto último si acostumbramos al consumo audiovisual en el smartphone.

Finalmente, la parte trasera alberga la doble cámara y un sensor de huella dactilar que sorprende por su rapidez; también por la comodidad para apoyar el dedo, sin necesidad de tantear la hendidura. A este respecto, aunque el teléfono ofrece un sistema de desbloqueo facial, resulta más lento y menos fiable (cualquiera podría esquivarlo mostrando una foto nuestra, por ejemplo).

Centrados ya en el uso cotidiano, el panel IPS (con una densidad de 409 píxeles por pulgada y un aspecto de 19.5:9) sobresale por su nitidez, brillo y colorido. Se incluyen modos nocturno, 'luz solar' y de lectura, pero siempre podremos desactivar los valores por defecto o el ajuste automático, fijando la dominante de color y el contrase (1.500:1) a nuestro antojo. A fin de cuentas, lo importante es que Redmi Note 7 rinde bien en interiores y a plena luz del día, sin importar el ángulo de visión. Nuevamente, el panel táctil es propenso a huellas, lo que compensa su excelente respuesta. Éste puede encenderse también mediante doble pulsación o al levantar el smartphone de la mesa.

4GB de RAM y batería de sobra

Nuestro modelo de prueba incorpora 4GB de memoria RAM y 64GB de almacenamiento interno, bajo un procesador Snapdragon 660. En términos prácticos hablamos de potencia suficiente para acometer infinidad de tareas sin retardos (incluso varias a un tiempo), lo que incluye navegación, reproducción multimedia y ejecución de juegos. Cierto que experimentaréis tirones cuando la carga gráfica sobrepase un límite, pero hablamos de un gadget más que cumplidor para su margen de precio, cuya puntuación en los test de rendimiento supera a rivales como el Galaxy A9 (2018), el Honor 8X, el Motorola Moto G7 Plus, el Huawei P Smart (2019) o el Mi 8 Lite de la propia marca.

En cuanto a la capacidad de almacenamiento, Xiaomi ofrece opciones con 32 y 128GB, las cuales pueden ampliarse mediante tarjetas microSD. La única pega es que se insertan en el hueco que ocuparía la segunda tarjeta SIM, lo que puede importunar a los usuarios de índole profesional.

No menos importantes son la autonomía y la conectividad (con redes móviles 4G+, dispositivos Bluetooth 5.0 y redes WiFi de 5GHz, quedando fuera la posibilidad de pagos móviles vía NFC). La batería de 4.000 mAh garantiza 24 horas de uso 'normal', cifra que se reduce hasta las 8 horas de empleo intensivo, con el indicador de brillo a máxima posición. Las cifras se rebajan al ejecutar juegos, claro está, punto que nos sirvió para valorar el calentamiento del teléfono: moderado pero no excesivo.

La compatibilidad con carga rápida (tecnología 'Quick Charge 4' de Qualcomm) es otro aspecto a favor, ya que la batería supera el 50% de capacidad al cabo de media hora. Por desgracia, no contamos con carga inalámbrica, lo que habría puesto la guinda.

48 megapíxeles a disposición

Configuración de doble cámara con sensor principal de 48 megapíxeles (apertura f/1.8) y secundario de 5 megapíxeles (f/2.4). Es la especificación más llamativa del Note 7, sin lugar a dudas. A la hora de la verdad, disparar a 12 megapíxeles (la opción por defecto) arroja resultados similares en un contexto diurno. Con todo, dichas imágenes gozan de una nitidez y nivel de detalle envidiables, donde tan sólo la representación de las sombras presenta algún inconveniente.

Xiaomi también presume de inteligencia artificial para sus cámaras, la cual nos deja una de cal y otra de arena. Por un lado resta intensidad a los colores según la estampa; por otro, consigue marcar la diferencia al caer el sol. El modo 'nocturno' realza detalles impensables en un teléfono de esta categoría; no hablemos ya si 'coqueteamos' con los ajustes manuales.

En cuanto a la modalidad 'retrato', permite instantáneas naturales y atractivas, si bien se ejecuta por software en el caso de la cámara delantera (13 megapíxeles con apertura f/2.0). Los selfies al uso lucen de manera aceptable y el modo 'belleza' queda en anécdota.

Cerramos con el apartado de vídeo, donde la grabación alcanza una resolución 1080p a 60 frames por segundo. Aquí pasan factura la carencia de estabilización óptica y un rango dinámico no siempre acertado, que tiende a 'quemar' los fondos. Como extras contamos la cámara lenta a 120fps y la grabación time-lapse hasta 1800x (intervalos de 60 segundos).

Como apunte adicional, indicar que Redmi Note 7 instala la capa de personalización MIUI 10, con las habituales herramientas y aplicaciones de Xiaomi preinstaladas. Algo a considerar si somos puristas del sistema operativo de Google, cuya versión nativa (dicho sea de paso) sigue venciendo en estabilidad.

Nuestra valoración

Redmi Note 7 marca un punto y aparte entre los smartphones de gama media.

El modelo con 4GB de RAM garantiza un rendimiento excepcional salvo por los juegos más exigentes; los 4.000mAh brindan autonomía sobrada y su doble óptica trasera aventaja a muchos competidores. Eso sí, vuelve a demostrarse que más megapíxeles no siempre equivalen a mejoras evidentes.

Como pegas, la carencia de NFC, carga inalámbrica o un altavoz más capaz... aunque dudamos de que pudiesen incluirse sin elevar un precio de lo más atractivo.