Cinco cosas que no podrás hacer con un móvil Huawei tras el veto de Google

Huawei P30 Pro/
Huawei P30 Pro

Los teléfonos actuales mantendrán el acceso a Google Play

JOSÉ CARLOS CASTILLO

La administración de Donald Trump ha anotado un tanto en su guerra comercial con China. Las acusaciones de espionaje industrial a uno de los fabricantes de smartphones líderes, Huawei, ha derivado en el veto de la propia Google.

El gigante de Internet cesará sus negocios con la multinacional asiática, de forma que muchos terminales quedarán obsoletos en materia de software. Es sólo una de las consecuencias a que se atendrán los usuarios, si bien conviene discernir entre la base de teléfonos existente y aquellos modelos que se lancen a partir de ahora.

Estos son, a grandes rasgos, los cinco perjuicios de la 'enemistad' entre Android y Huawei.

Instalar la última versión de Android

Aunque Huawei seguirá teniendo acceso a la versión libre de Android (ASOP), sus nuevos teléfonos dejarán de instalar el sistema operativo 'oficial', certificado por Google. De este modo, tanto los smartphones actuales como futuros quedarán ajenos a todo tipo de actualizaciones, lo que incluye iteraciones principales como 'Android Q'.

Algo similar ocurrirá (de no revertirse la situación) con 'Fuchsia', el software en desarrollo que reemplazará al androide de los de Mountain View.

Descargar aplicaciones en Google Play

El mayor contratiempo para los usuarios será la pérdida de acceso a Google Play. Hablamos de la principal tienda de aplicaciones para dispositivos Android, donde encontramos servicios tan utilizados como Gmail, YouTube, Google Maps o el navegador Chrome en su versión móvil.

Aquí conviene un apunte de importancia: los smartphones Huawei ya vendidos mantendrán el acceso a la tienda (al menos a corto plazo); tan sólo los nuevos terminales se verán privados de ésta, lo que dará peso a la plataforma propietaria 'Huawei App Gallery'.

... y actualizarlas

Si no podemos descargar aplicaciones en Google Play, lógicamente tampoco se nos facilitarán sus respectivas actualizaciones. Esto será un problema para con aquellas exclusivas de la tienda, cuyo porcentaje en Android resulta más que considerable.

Cada desarrollador deberá publicar su app en la 'galería' de Huawei si quiere que los usuarios de estos teléfonos disfruten de las últimas funciones, algo que damos por descontado en el caso de los más importantes ('WhatsApp' y derivados). No así con aquellos equipos modestos, que reparen en la nueva plataforma.

Corregir agujeros de seguridad

Perder el soporte de Google y contar con un sistema operativo (o aplicaciones) de versión anticuada supone un riesgo potencial para la seguridad del dispositivo en cuestión. Huawei deberá redoblar esfuerzos para que sus nuevos smartphones no caigan presa del 'malware', lo que hasta ahora garantizaban servicios como 'Play Protect' (el antivirus de Google para Android).

Una vez más, este último se mantendrá activo en los terminales ya vendidos.

Usar aplicaciones de Google preinstaladas

Está claro: los nuevos gadgets de Huawei apostarán por aplicaciones y servicios propios, bajo un sistema operativo desarrollado expresamente o la mentada versión libre de Android. Encender el terminal por vez primera y encontrarnos todas las apps de Google listas para usar, tras vincular nuestra cuenta de Gmail, pasará a la historia.

Si tiene futuro un smartphone sin dicha integración es la principal cuestión por dilucidar en estos momentos.