Las acusaciones de espionaje y robo de tecnología oscurecen el futuro de Huawei

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Varios países sopesan excluir a la empresa china de sus redes 5G

SARA BORONDO

El año empieza con borrasca en el cielo de Huawei, que tiene 180.000 empleados en más de 170 países y unas ventas de 86.000 millones de dólares (en el segundo trimestre de 2018 despachó 54,2 millones de teléfonos, sólo por detrás de Samsung). Los nubarrones proceden de tres frentes: por un lado, el frenazo de la economía china y, por tanto, del consumo. Esto ha llevado a Apple y Samsung a reajustar los beneficios previstos para el último trimestre de 2018, ante la bajada en las ventas de móviles.

Por otro lado, Estados Unidos se ha cebado con Huawei a raíz de su guerra comercial con China. Acusa al fabricante de robar tecnología y violar las sanciones a Irán. En diciembre, la directora financiera de la empresa (e hija de su fundador) Meng Wanzhou, fue detenida en Canadá por una orden de arresto estadounidense, lo que originó una crisis diplomática entre el país asiático y el americano.

Hoy Estados Unidos y China retoman las negociaciones para poner fin al conflicto comercial antes del 2 de marzo, fecha en la que EE.UU. impondrá una fuerte subida arancelaria a las importaciones chinas. Además, el departamento de Justicia estadounidense anunció hace unas horas que va a presentar 13 cargos contra Huawei en la figura de Meng Wanzho, entre los que se encuentran fraude y conspiración para obstruir a la justicia. Se prevé que en breve se solicite su extradición a EE.UU.

El tercer frente procede de las dudas sobre la seguridad de los datos que gestiona la empresa china. A mediados de enero fue arrestado en Polonia el director de ventas de Huawei, Want Weijing, por espionaje. Éste fue despedido de manera fulminante por la empresa, dado su compromiso «con todas las leyes y regulaciones de los países donde opera».

Lo anterior no impidió que el consejero delegado de Vodafone Group, Nicke Read, anunciase que se paraliza la instalación de nuevos equipos de Huawei en el sistema que gestiona el flujo de datos y llamadas de su red. Eso sí, la multinacional seguirá adquiriendo equipos de radio de Huawei.

El varapalo se suma a los vetos del fabricante chino en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda o Japón, donde le será imposible implantar redes 5G por las mentadas sospechas sobre la seguridad de las telecomunicaciones. Otros países como Alemania, Francia o Reino Unido están sopesando sumarse a esta posición.

Así, Huawei podría quedarse fuera de la red 5G, cuyo despliegue empezará el año que viene; tecnología que también corre peligro de retrasarse más allá de 2021, cuando se espera que culmine su expansión.

Pese a todo, Huawei se muestra optimista y confía en ser número uno en telefonía móvil a nivel nacional en 2020. Ren Zhengfei negó las acusaciones de espionaje en un encuentro sostenido hace dos semanas con varios empresarios y medios de comunicación, asegurando al tiempo que protegerá la privacidad de sus usuarios frente a cualquier gobierno, incluido el chino.