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Jade Raymond: compromiso y tesón hechos videojuego

Assassin's Creed II /Ubisoft
Assassin's Creed II / Ubisoft

La creadora canadiense recibirá un galardón honorífico en el octavo Fun & Serious Game Festival

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

Con sólo 43 años, Jade Raymond se ha convertido en todo un ejemplo de superación. Capitalizada por el género masculino, la industria del videojuego no suele ponerlo fácil a las creadoras, máxime cuando se sienten en la obligación de demostrar que son algo más que una cara bonita.

Algunos medios especializados tildaron a Raymond de «herramienta de marketing», pero los frutos de su trabajo no tardaron en callar bocas. De hecho, la canadiense demostró aptitudes ya en su adolescencia, cuando después de pasarse todo un verano a los mandos decidió que lo suyo sería el desarrollo en ocio electrónico; armar los universos que fascinarían a millones de jugadores en todo el mundo.

Dicho y hecho: Jade se graduó en Ciencias Informáticas por la McGill University en el 98, lo que le granjeó su primer trabajo en el sector, bajo el seno de Sony Computer Entertainment. Allí contribuyó al primer grupo de Investigación y Desarrollo de Sony Online, estudio que reinventó el multijugador en línea con títulos como «EverQuest», «DC Universe Online» o «H1Z1». Cierto es que los primeros juegos de Raymond resultaron menos ambiciosos, al encargarse de las adaptaciones del programa televisivo «Jeopardy» y del juego de tablero «Trivial Pursuit».

El salto de gigante de Raymond aconteció poco después, al irrumpir en Electronic Arts como productora de «The Sims Online» (posteriormente «EA Land»). El célebre simulador se atrevió con el género MMO sin demasiado éxito, debido a una distribución internacional limitada y a su cuota de suscripción mensual.

Dos años más tarde, en 2004, la desarrolladora accedió al puesto que le daría reconocimiento a escala global. No en vano fue la productora de «Assassin's Creed» (hoy día una de las franquicias más prolíficas y provechosas) en Ubisoft Montreal. Su buen hacer le valió la designación de productora ejecutiva en la secuela (Assassin's Creed II), considerada la mejor iteración de la serie. No extrañó entonces que Raymond se convirtiese en la precursora de una nueva propiedad intelectual («Watch Dogs»), al tiempo que recogía el testigo de la saga Tom Clancy's Splinter Cell con «Blacklist», en 2013. «The Mighty Quest for Epic Loot», un RPG de acción adscrito al free-to-play, resultó su último proyecto para los galos.

Conocedora de sus éxitos, Electronic Arts quiso recuperar a su empleada, convirtiéndola en máxima responsable de un nuevo estudio: EA Motive. Puede que su trabajo con Visceral Games y Amy Hennig (guionista de la serie Uncharted) en una aventura sobre Star Wars no llegase a buen puerto, pero Raymond supervisa todas las adaptaciones de la saga cinematográfica. No sólo eso, también prepara una IP completamente nueva, de la que no ha trascendido información.

La participación de Raymond en el próximo Fun & Serious Game Festival (Bilbao, del 7 al 10 de diciembre) supondrá una oportunidad de lujo para desentrañar sus proyectos de futuro. Igualmente, descubriremos la otra cara de una mujer comprometida como pocas: forma parte de las juntas directivas de «LOVE» (organización sin ánimo de lucro consagrada a frenar la violencia juvenil) y «WIFT-T», institución en pos del avance de las mujeres en las industrias del cine, la televisión y el videojuego. Semejantes hitos bien valen el premio «Pionera» con que será homenajeada en el atrio del Museo Guggenheim.