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Fun&Serious

La gran fiesta del titanio

La gala del Fun&Serius. / Maika Salguero/Pablo del Caño

El Fun&Serious ha entregado en el Guggenheim los premios a los mejores juegos del año, remate de un certamen que este año ha sido mayor que nunca

Carlos Benito
CARLOS BENITO

¡Menos mal que los premios a los mejores videojuegos los recogen sus creadores y no sus protagonistas! Porque, si hubiese sido así, la gala final del Fun&Serious habría traído al Guggenheim un montón de criaturas fascinantes, sí, pero también poco recomendables para sacar adelante un evento civilizado: entre forajidos del oeste, mercenarios de la Antigua Grecia y dioses ancestrales de tremendo potencial destructivo, la cosa habría podido acabar con un 'game over' brusco y anticipado y el museo habría quedado hecho unos zorros. El lugar de estos personajes está dentro de la pantalla, viviendo esas adictivas peripecias que han convertido sus títulos en los juegos del año.

«Ocho ediciones ya: si fuéramos un videojuego, ya seríamos una saga de esas que llevan ahí toda la vida», ha planteado el presentador, Xosé Castro, apoyado en su tarea por las actrices Ylenia Baglietto y Bárbara Goenaga, el doblador Claudio Serrano, el humorista Diego Pérez y representantes de las distintas instituciones que se implican en el festival, impulsado por EL CORREO con el apoyo del Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación de Bizkaia y el Gobierno Vasco-SPRI, el patrocinio de BBK y AEVI y la colaboración de BBVA, GAME, UTAD y el Ayuntamiento de Barakaldo. Además de ese número de ediciones casi venerable, hay que destacar que el Fun&Serious ha dado este año el estirón, al saltar del Euskalduna a los 15.000 metros cuadrados del Pabellón 2 del BEC.

En la gala no faltaron las alusiones a 'Fortnite', el fenómeno social que ha funcionado como un poderosísimo imán durante las tres jornadas de la Fun Zone: «Ha logrado dos cosas: enganchar a jóvenes de todo el mundo y hacer que todos los demás nos sintamos muy viejos», ha dicho Castro, con bailecito del juego y todo. Pero los protagonistas eran los galardonados, claro. Tres de ellos ya se conocían de antemano: la estadounidense Brenda Romero, la canadiense Jade Raymond y el japonés Fumito Ueda recogieron los tres premios de honor. «Han hecho historia, han abierto camino para todos los que han venido después y han cambiado la forma en la que disfrutamos y entendemos los videojuegos», les agradeció el festival.

El resto, los premios Titanium a los mejores videojuegos, se ha ido desvelando a lo largo de la gala. Cada categoría, precedida por su correspondiente vídeo de presentación, era como un pequeño combate que los protagonistas habrían resuelto a tiros, mandobles o porrazos: en el apartado de mejor videojuego, por ejemplo, el bandido Arthur Morgan y sus muchachos han fulminado a dioses, superhéroes y exterminadores de monstruos y han obtenido para 'Red Dead Redemption 2' el galardón a mejor videojuego del año. Este título de Rockstar Games se ha convertido en el triunfador de esta edición, al llevarse también los premios a mejor diseño de juego y mejor banda sonora. 'Assassin's Creed Odyssey' se ha impuesto en la dirección artística por ser «una delicia para la vista», 'God of War' lo ha hecho en el apartado narrativo (y también se ha llevado el premio específico al mejor juego de aventura) y 'NBA 2K' ha recibido un Titanium honorífico a toda una saga: «Ha logrado trasladar a los videojuegos, con una fidelidad asombrosa, uno de los deportes más apasionantes y complejos que existen, el baloncesto», ha agradecido el presentador.

Premios más pequeños

Pero también conviene fijarse en los premios más pequeños, los que dan un empujón a talentos emergentes o modestos equipos. El F&S Play al mejor videojuego independiente, al que concurrieron 243 candidatos de 44 países, ha ido a parar a 'Do Not Feed the Monkeys', del estudio madrileño Fictiorama. Como mejor juego vasco se ha alzado 'Submersed', de los bilbaínos Main Loop. Y los 3.000 euros del BBK Nuevos Talentos se los ha llevado 'Khion 1', desarrollado por alumnos de los másteres de videojuegos de U-tad.

Al final, ese mundo épico, glorioso y también terrible de los juegos sí ha logrado infiltrarse de alguna manera en la realidad: en el último vídeo de presentación, los universos de los títulos finalistas se combinaban con imágenes de Bilbao, de manera que un coloso se alzaba en la ría, un barco fantasma arribaba al Guggenheim y tres forajidos oteaban desde lo alto del puente de La Salve. Tengan cuidado ahí fuera, por si han decidido quedarse.

El palmarés

Mejor videojuego del año.
'Red Dead Redemption 2'.
Mejor dirección artística.
'Assassin's Creed Odyssey'.
Mejor diseño narrativo/guion.
'God of War'.
Mejor diseño de juego.
'Red Dead Redemption 2'.
Mejor interpretación en castellano.
Mario García por 'Spiderman'.
Mejor banda sonora.
'Red Dead Redemption 2'.
Mejor proyecto universitario.
'Khion 1'.
Mejor videojuego independiente.
'The Return of the Obra Dinn'.
Mejor desarrollo nacional.
'The Red Strings Club'.
Mejor juego deportivo.
'Forza Horizon 4'.
Mejor juego familiar/social.
'Sea of Thieves'.
F&S Play al mejor juego 'indie'.
'Do Not Feed the Monkeys'.
Mejor juego vasco.
'Submersed'.
Mejor juego de acción.
'Far Cry 5'.
Mejor juego de aventura/rol.
'God of War'.
Mejor juego de lucha.
'Dragon Ball FighterZ'.
Mejor juego 'serious'.
'Nubla 2'.
Premio honorífico a toda una saga.
'NBA 2K'.
Premio al mejor RPG.
'Dragon Quest XI'.
Premios honoríficos a toda una carrera.
Brenda Romero, Jade Raymond y Fumito Ueda.