«Les dije que buscaran un monovolumen que circulaba sin el parachoques trasero»

Momento de la detención del conductor implicado en el accidente mortal de Leintz-Gatzaga./
Momento de la detención del conductor implicado en el accidente mortal de Leintz-Gatzaga.

El aviso de un testigo permite detener al conductor fugado que supuestamente causó la muerte de un motorista en Leintz-Gatzaga y dio positivo en alcohol y droga

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

Un motorista de 36 años se convirtió ayer en la sexta víctima mortal del año en las carreteras de Gipuzkoa. Del total de fallecidos, cuatro han sido motociclistas. El de ayer era un vecino de Aretxabaleta, natural de Zamora, que fue supuestamente embestido en Leintz-Gatzaga por un monovolumen ocupado por cuatro personas. Su conductor dio positivo en los tests de alcohol y drogas y fue detenido a cinco kilómetros del lugar del siniestro gracias a la información facilitada por un vecino, que les advirtió de que el coche implicado iba sin el parachoques trasero.

El suceso, según informaron fuentes del Departamento vasco de Seguridad, tuvo lugar minutos después de las siete de la mañana en la carretera GI-627, frente al caserío Iñurrieta, a un kilómetro y medio de distancia del alto de Arlaban, casi en el límite con Álava, en un tramo situado dentro del término municipal de Leintz-Gatzaga.

En circunstancias que la Unidad de Atestados de la Ertzaintza investiga, colisionaron de forma lateral un vehículo Toyota y una motocicleta Ducati Panigale. A resultas del percance, el conductor de la moto, que según fuentes consultadas circulaba en dirección a Vitoria, sufrió lesiones de carácter muy grave.

Al lugar acudieron sanitarios de una unidad medicalizada que certificaron la muerte del motorista. Su cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Donostia, al objeto de serle practicada la autopsia.

El conductor del monovolumen se dio a la fuga y dejó abandonado en la calzada el parachoques del vehículo. Esta circunstancia fue puesta en conocimiento de la Policía por un vecino de la zona. «Les dije que tenían que localizar un monovolumen que iba sin el parachoques trasero», indicó un testigo, según informa Joxebi Ramos. Los agentes iniciaron entonces una investigación para localizar al automovilista implicado. Una patrulla de la Ertzaintza que se dirigía al lugar localizó el vehículo en el aparcamiento de un restaurante, en el barrio de Marulanda, en Eskoriatza, situado a unos cinco kilómetros del lugar del impacto. Los agentes fueron testigos de cómo el conductor implicado y los tres acompañantes mantenían una discusión entre ellos.

En los instantes posteriores, el automovilista fue sometido a una prueba de alcoholemia así como a un test de detección de drogas y dio positivo en ambos, por lo que fue detenido.

A consecuencia del siniestro, el tráfico quedó interrumpido en ambos sentidos. La Unidad de Tráfico de la Ertzaintza en Gipuzkoa se hizo cargo de las investigaciones así como de elaborar el atestado. En este sentido, algunas fuentes indicaron que en el momento del suceso la víctima se dirigía a trabajar a Vitoria, en tanto que el monovolumen circulaba en dirección a Eskoriatza. De igual manera, señalaron que el impacto entre la moto y el Toyota pudo producirse cuando el automóvil efectuaba una maniobra de adelantamiento «en un tramo de raya continua», precisó un testigo.

Otras dos víctimas

Vecinos del lugar indicaron que en la misma zona en la que se produjo el siniestro han perdido la vida otras dos personas en accidentes registrados años atrás, entre ellas una vecina de Aretxabaleta. Un ramo de flores instalado sobre el pretil recuerda a una de las víctimas.

El detenido, con domicilio en una localidad de la comarca del Alto Deba, fue trasladado a dependencias de la comisaría de la Ertzaintza de Bergara. Sobre el acusado recaen dos imputaciones, una por un delito contra la seguridad vial y otra por homicidio imprudente.

Esta última calificación, no obstante, podría verse agravada en el caso de que la Fiscalía Provincial estimase que el investigado incurrió en un posible homicidio doloso. No sería la primera vez que esto sucede en Gipuzkoa. El pasado mes de enero, el Tribunal Supremo confirmó una condena de 12 años y 6 meses impuesta por la Audiencia de Gipuzkoa al chófer del camión que en 2015 causó la muerte de la errenteriarra Beatriz Hernández Rivas, tras circular nueve kilómetros por la N-I en dirección contraria en estado de embriaguez. El acusado fue declarado autor de un delito contra la seguridad vial en relación concursal con otro de homicidio.

Cuarto motorista del año

Con el fallecimiento de ayer, son cuatro los motoristas que han perdido la vida en lo que va de año en accidentes ocurridos en carreteras y núcleos urbanos de Gipuzkoa. El siniestro anterior tuvo lugar el 2 de marzo, en una de las entradas a Lasarte-Oria desde la N-I. Un vecino de Usurbil de 65 años falleció como consecuencia del choque en el que se vieron implicados tres vehículos, dos motos y una furgoneta.

El pasado 20 de febrero, un hombre de 74 años perdió la vida tras colisionar la moto que conducía contra una furgoneta frigorífico en el barrio donostiarra de Aiete. El día 9 del mismo mes se produjo otro siniestro en Deba, en la N-634, en la subida al alto de Itziar. La víctima era un vecino de Ermua de 35 años que falleció tras un choque frontal.

Además de los anteriores, otras dos personas han muerto en siniestros de tráfico este año en Gipuzkoa. El 17 de enero, un vecino de Zarautz, de 58 años, perdió la vida al colisionar su coche y un camión en la AP-8, en Orio. El día 29 del mismo mes falleció un vecino de Ordizia tras caer el vehículo al río Oria en la citada localidad.

La fuga, una práctica cada vez más extendida

Las fugas de conductores que se ven implicados en accidentes de tráfico se está convirtiendo en una práctica cada vez más extendida. Gipuzkoa es el territorio de la CAV que registra el mayor número de casos de conductores que emprenden la fuga tras un siniestro. Hace dos años, nada menos que 118 automovilistas o chóferes huyeron del lugar dejando en algunos casos a víctimas en el escenario del siniestro. En el trienio 2015-2017 se ha observado un aumento del 66%.La siniestralidad vial está salpicada de casos con personas que emprenden la huida tras sufrir un accidente. Según datos del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, de enero a diciembre de 2017, 256 personas abandonaron el lugar tras verse involucrados en un accidente. El mayor número de huidas se contabilizó en Gipuzkoa, con los 118 ya citados, seguido de Bizkaia con 105 y Álava con 34.