Aparecen 17 delfines varados en Oyambre, de los que catorce están muertos

Agentes de Medio Natural y varios surfistas y vecinos intentan llevar hasta el agua a los que todavía están vivos. / JAVIER ROSENDO

Agentes de Medio Natural, junto a varios surfistas y vecinos de la zona, han conseguido devolver al agua a tres que estaban todavía con vida

Leticia Mena
LETICIA MENASantander

La fría y lluviosa mañana ha traído una estampa poco usual y sin precedentes en las playas cántabras. A primera hora de la mañana eran diez los delfines que estaban muertos sobre la arena de Oyambre, en el municipio cántabro de San Vicente de la Barquera, y al menos otros cinco todavía tenían vida; pero a primera hora de la tarde los peores pronósticos se confirmaban: catorce cetáceos yacían muertos y sólo lograron devolver tres vivos al agua.

Agentes de Medio Natural junto a un grupo de surfistas y vecinos de la zona intentaron por todos los medios llevar hasta la orilla a los cetáceos vivos, pero la acción se tornó más que difícil porque las olas volvían a arrastrarlos hasta la arena.

La Dirección General del Medio Natural del Gobierno regional ha procedido a la retirada de los ejemplares fallecidos, que han sido trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, ubicado en Villaescusa, para proceder a su necropsia con el fin de determinar las causas de su muerte.

En el operativo han intervenido personal veterinario del citado centro, agentes del Medio Natural y personal de la Dirección General de Pesca del Ejecutivo autonómico, y ha sido fundamental la ayuda prestada por los surfistas que se encontraban en la zona. Todo ello ante la mirada de decenas de curiosos de la zona que han presenciado la escena.

Los delfines listados son una especie habitual en las aguas del Mar Cantábrico y este tipo de comportamiento en estos animales suele ser frecuente, según apunta el Gobierno en un comunicado.

Otros casos de este invierno

El pasado mes de febrero, un zifio de cinco metros y medio de longitud apareció muerto en la playa de Ris (Noja) después de que la marea lo arrastrara hasta el arenal. Según explicó en su día el concejal de Medio Ambiente, Javier Martín, el cetáceo presentaba múltiples heridas provocadas «seguramente tras golpearse contra las rocas de esta playa, pero todo apunta a que ésta no ha sido la causa de su fallecimiento».

Desde marzo y hasta el pasado 8 de mayo los cuerpos de otros trece delfines arribaron muertos a las costas de Cantabria y vararon en sus playas. En el mismo tiempo se localizaron vivos un rorcual en la playa santanderina de Bikini y una foca en Ajo, que fueron devueltos a su medio natural.

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