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«Muy pocos narcos llegaron a ser ricos»

El juez José Antonio Vázquez Taín fue uno de los primeros en enfrentarse en serio a los narcos gallegos. /Virginia Carrasco
El juez José Antonio Vázquez Taín fue uno de los primeros en enfrentarse en serio a los narcos gallegos. / Virginia Carrasco

El juez Vázquez Taín, pesadilla de los capos gallegos, cree que perdieron sus fortunas por los embargos y la compañía de una «fauna» de abogados, empresarios y asesores fiscales

ANTONIO PANIAGUA

Laureano Oubiña, un hombre que había enterrado más de 1.250 millones de pesetas en la compra y rehabilitación del Pazo Baión, conocido por los gallegos como 'Falcon Crest', tuvo la osadía de presentarse en el juicio de la 'operación Nécora' calzando unos zuecos, como si fuera un pobre aldeano. En verdad apenas sabía leer y escribir. Era y sigue siendo mentiroso, pendenciero, colérico y arrogante. Comenzó como estraperlista de gasoil, chatarra, café y tabaco. Con el tiempo montó todo un tinglado que disponía de una flota de pesqueros con los que transportaba el hachís desde Marruecos. El de Cambados siempre ha negado que traficara con cocaína y se presentó siempre como un hombre de negocios al que le habían ido bien las cosas. El contrabandista, que ha pasado 32 de sus 72 años de vida en prisión, atesoró una fortuna ingente, pero ahora no debe de tener ni un duro. «El dinero fácil se gasta fácil», asegura en el documental 'Yo fui un narco', que emitirá el canal DMAX el martes y el miércoles. Como muchos capos del narco gallego, la legión de asesores fiscales, banqueros, abogados y empresarios de que se rodeó, chuparon la sangre y el dinero de hombres poco instruidos.

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