Darpón: «Seguiré mientras el lehendakari me lo permita»

El consejero Darpón, este martes en la Comisión de Salud del Parlamento vasco./Jesús Andrade
El consejero Darpón, este martes en la Comisión de Salud del Parlamento vasco. / Jesús Andrade

El consejero de Salud pone su cargo en manos de Urkullu tras confirmarse que será reprobado el 21 de marzo por el Parlamento

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

A punto de ser reprobado por el Parlamento como respuesta a las presuntas irregularidades detectadas en las OPE de Osakidetza –ocurrirá el próximo 21 de marzo–, el consejero vasco de Salud se ha aferrado este martes al cargo. Oídos sordos a la presión de la oposición... por el momento. Jon Darpón ha asegurado que se mantendrá en su supuesto «mientras el lehendakari me lo permita», y aunque ha eludido garantizar que no dimitirá durante las próximas semanas para evitar al Ejecutivo de Urkullu y al PNV un reproche público a las puertas de la carrera electoral, Darpón ha advertido que ahora mismo solo piensa en «trabajar».

Darpón comparecía hoy ante los medios tras el Consejo de Gobierno en la Lehendakaritza para presentar un nuevo modelo de prestaciones farmacéuticas, pero lo que importaba realmente era saber si lo ocurrido los últimos días había hecho mella en el consejero y en sus planes de futuro. Hace justo una semana, tras conocerse que la Fiscalía había detectado indicios de delito en varias especialidades de las OPE, Elkarrekin Podemos registró una proposición para reprobar al responsable de Salud. La medida saldrá adelante una vez que EH Bildu y PP han anunciado que van a apoyarla. Se dilucida ahora si los grupos de la oposición se quedarán ahí o si elevarán el tono de su reclamación para pedir directamente el cese.

Sea como fuere, el gesto no tendrá consecuencias directas ya que la composición del Gobierno solo puede modificarla el lehendakari, pero la carga de profundidad que supone semejante toque de atención –muy poco habitual en el Parlamento vasco– pone a Darpón en el disparadero. El propio consejero sugirió el pasado miércoles que si la reprobación salía adelante podría dimitir, aunque hoy ha dejado su futuro en manos de Urkullu. «Si me dedicara a pensar en lo que piensa la oposición no haría nada», ha dicho en alusión a las tensas relaciones que mantiene con los grupos desde el inicio de la legislatura.

Ajenos a la tempestad, o quizá justamente por eso, el lehendakari Urkullu arropó este lunes a Darpón en la inauguración del nuevo centro de salud del barrio baracaldés de Retuerto. Hubo alusiones a la gran inversión que supone para la zona, pero ninguna sobre el impacto de la reprobación. Que la tiene: un consejero señalado es una codiciada baza electoral. Ayer sí, pero hoy Darpón no ha podido evitar las preguntas sobre su reprobación. El consejero se ha «reafirmado» en lo manifestado las jornadas previas, aunque ha declinado «hablar de intenciones (de dimitir)» y ha puesto su cargo a disposición de lo que decida Urkullu.

«No es sospechoso», dice el PSE

Bastante más contundente que Jon Darpón se ha mostrado su compañero en el Gobierno, el socialista Iñaki Arriola en la misma rueda de prensa en la Lehendakaritza. Cuestionado por el futuro del consejero de Salud y sobre si debe dimitir, Arriola lo ha rechazado asegurando que la posición de Darpón respecto al escándalo de las OPE «no es sospechosa». «Ha colaborado con la Justicia desde el principio y ha ido adoptando las medidas necesarias», ha defendido Arriola. En ese mismo sentido, el portavoz del Ejecutivo, Josu Erkoreka, ha sugerido que la reprobación podría no tener mayor consecuencia tras recordar que hasta cuatro ministros del último gobierno de Mariano Rajoy y una del actual de Pedro Sánchez han sido reprobados «y todos siguieron en su puesto».