Urkullu defiende la posibilidad de que las «comunidades políticas» europeas organicen consultas

Iñigo Urkullu en su escaño en el Parlamento./EFE
Iñigo Urkullu en su escaño en el Parlamento. / EFE

El lehendakari apuesta por los modelos de Escocia y Quebec a la hora de solucionar este tipo de «conflictos desde el diálogo y la negociación»

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

El lehendakari Iñigo Urkullu ha lanzado esta tarde una advertencia a España ha aprovechado también su conferencia ante el cónclave del PDE, en un fórum de debate sobre «la indispensable refundación de Europa», para insistir en sus recetas para mejorar el encaje de lo que él llama «regiones constitucionales» en Europa.

Encargado de clausurar el congreso del Partido Demócrata Europeo (PDE), en el que se integra el PNV, celebrado este viernes en Bilbao, Urkullu, que en su día intentó mediar con Jean Claude Juncker para que la UE se implicase en la resolución de la crisis catalana,  ha abogado una vez más por las consultas «legales y pactadas» al estilo de Escocia o Quebec como la vía idónea, a su juicio, «para encauzar la solución de este tipo de conflictos de naturaleza política desde el diálogo y la negociación».

Ante representantes del espectro centrista, europeísta y de vocación federalista que representa el PDE, el lehendakari ha defendido profundizar en el concepto de «soberanía compartida» y en la «directiva de claridad» inspirada en el modelo canadiense que él defiende para que las llamadas 'naciones sin Estado' europeas puedan celebrar consultas independentistas jurídicamente vinculantes.

Asimismo, Urkullu ha insistido en su propuesta para dar más poder en la UE a las regiones con competencias legislativas propias a través de una institución, de nueva creación, en la que pudieran integrarse «desde un enfoque de corresponsabilidad y con participación plena en el diseño de políticas comunitarias y en los procesos de toma de decisión». El lehendakari propone, de hecho, la celebración de una convención sobre «gobernanza multinivel» que retome los trabajos, plasmados en el llamado 'informe Lamassoure', sobre el estatus de «región asociada» en la UE.