EH Bildu reformula su petición de cese de Darpón para que sea debatida en el Parlamento

Jon Darpon. /Blanca Castillo
Jon Darpon. / Blanca Castillo

Reclama la destitución del consejero de Salud al considerar que ha quedado «inhabilitado» por el escándalo de las OPE. El texto anterior fue rechazado por un defecto de forma

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

EH Bildu ha registrado este miércoles, minutos antes de que expirara el plazo, una nueva enmienda en la que reclama el cese del consejero de Salud, Jon Darpón, al considerar que ha quedado «inhabilitado para seguir en el cargo» tras las supuestas irregularidades destapadas en las OPE de Osakidetza. La propuesta busca estrechar el cerco sobre Darpón, que será reprobado por el pleno del Parlamento el jueves de la semana que viene.

La hoja de ruta de la oposición contra Darpón llevaba ya más de una semana fijada y pactada: Elkarrekin Podemos había presentado una proposición no de ley en la que plantea la reprobación del consejero y la coalición soberanista iba a elevar la presión al añadir mediante una enmienda la petición de cese. Todo con el beneplácito del PP, que ya ha anunciado que secundará la censura parlamentaria.

Lo que no esperaban las formaciones que componen la oposición era que los letrados del Parlamento casi echaran por tierra el plan. El martes advirtieron a EH Bildu de que su enmienda incurría en un defecto de forma ya que reclamaba directamente al lehendakari que destituyera a Darpón. Y según la normativa, los partidos no pueden interpelar directamente a Urkullu sino que debe ser el Parlamento el que se atribuya la petición en caso de prosperar. El matiz ha obligado a la coalición soberanista a reformular su escrito y presentar una alternativa antes del mediodía, hora en la que finalizaba el plazo para presentar textos que puedan ser tratados en el pleno del próximo día 21.

La nueva petición de EH Bildu, una enmienda de adición a la proposición de Elkarrekin Podemos, plantea que sea el Parlamento quien «considera que el consejero de Salud, Jon Darpón, está inhabilitado para seguir en el cargo». Sea como fuere, aunque salga adelante, la petición no tiene carácter vinculante así que el lehendakari será el que decida el futuro de Darpón. El consejero sugirió hace dos semanas que si la Cámara le reprobaba daría un paso a un lado, aunque después reculó y dejó su cargo en manos de Urkullu. En principio, el líder del Ejecutivo no es partidario de destituir a uno de los pesos pesados de su equipo, aunque la presión que pueda generar la decisión del Legislativo y el inminente carrusel electoral puede variar los planes.

Los partidos representados en el Parlamento si tienen un mecanismo para forzar la destitución de un cargo del Gobierno: la moción de censura. En este caso, ningún partido de la oposición se ha planteado activar el protocolo ya que requiere unos plazos de ejecución más largos que la proposición no de ley presentada por Elkarrekin Podemos y no daría tiempo a que se sometiera a debate y votación en un pleno antes del 11 de abril, jornada en la que la Cámara abre un interminable periodo de inactividad por las vacaciones y las campañas electorales.