Pili Zabala: «Voy a dejar la política. Se sufre y no me gusta cómo se hace hoy día»

Pili Zabala posa en la playa de Zarautz junto a la que reside habitualmente./USOZ
Pili Zabala posa en la playa de Zarautz junto a la que reside habitualmente. / USOZ

«Aguantaré la legislatura y me marcharé. Vine para humanizar la política, no a desgastar al adversario ni a desprestigiar a las personas»

ELISA LÓPEZ

El 20 de julio de 2016, Podemos Euskadi se jugó la Lehendakaritza con una víctima de los GAL, Pili Zabala. Su elección como candidata fue un golpe de efecto en todo regla. Hoy, dos años después, tras una baja por enfermedad y un silencio de meses en los medios, anuncia en esta entrevista que deja la política. Aguantará hasta el final de la legislatura y luego se marchará. «En política se sufre», confiesa la parlamentaria de Elkarrekin Podemos.

- Dos años después de su estreno en la política, ¿qué balance hace?

- Lo más positivo para mí ha sido aprender de personas expertas para poder poner en marcha políticas que mejoren la vida de la ciudadanía. La mejor manera de hacer política es esa; escuchar a la gente que más sabe en todos los ámbitos: sanidad, educación, cultura, economía, deporte...

- Y usted, que no es política profesional, ¿se siente cómoda en el Parlamento vasco?

- Sí, aunque es un trabajo completamente diferente a mi anterior trayectoria.

- Fue candidata a lehendakari, ¿pensó que iba a tener mayor protagonismo?

- Yo nunca he tenido necesidad de protagonismo. Cuando eres candidata a lehendakari tienes que serlo, es verdad, pero no me gusta destacar en la foto. Vine a la política a intentar cambiar las cosas, no he tenido ninguna otra ambición.

- ¿Volverá a presentarse la próxima legislatura? ¿Quiere seguir en política?

- No. No voy a repetir. Porque en política se sufre. Y, sobre todo, porque no me gusta la forma en que hoy en día se hace. Hoy se hace política para criticar, para desgastar al adversario, para desprestigiar a las personas. Yo vine a humanizar la política. Pero a mí no me gusta hablar mal de nadie. No conduce a nada. Por todo esto no me presentaré de nuevo. Si la política fuese encaminada a conseguir un beneficio para la ciudadanía, da igual el partido que sea, igual sí volvería a hacerlo. Pero no se pueden permitir las malas prácticas, el clientelismo, el enchufismo... Esto es corrupción. Afortunadamente, en Elkarrekin Podemos, me he encontrado con mucha gente muy honesta... Aguantaré la legislatura y me marcharé.

- ¿Entiende la negativa de algunas víctimas al acercamiento de presos de ETA?

- Yo dirijo a todas las víctimas mi más absoluto respeto y mi más sincero acompañamiento a su dolor. Esto ante todo. Pero guste o no guste se está cumpliendo la ley. Y como dice el magistrado Joaquín Giménez: 'lo único que hay que hacer es algo tan revolucionario como cumplir la ley'. Y se está cumpliendo cuando antes no se hacía. Pero esta polémica por los acercamientos no me parece acorde con un sistema democrático de derecho, y no me parece que un partido pueda tergiversar la ley a su libre albedrío. Esto tiene una lectura, y es que el Partido Popular no ha hecho política y no ha cumplido la ley. Es más, la ha vulnerado y ha perjudicado a muchísimas víctimas y, en muchos casos, ha prevaricado.

- ¿Los reclusos de ETA deberían avanzar más en su autocrítica del daño causado en el pasado?

- Lo más importante para una víctima es el derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y las garantías de no repetición. Yo me centro en esto último. ¿Qué podemos hacer para que no se vuelva a repetir? Esta es la gran pregunta. Si durante tantos años se perpetuó una situación dramática es porque las personas se deshumanizaron y llegaron a semejante grado de violencia. Ahora estamos en el momento de rehumanizar.

- ¿Y cómo se rehumaniza?

- Significa caminar restaurativamente. Esa idea de que lo que sucedió estuvo mal yo creo que mucha gente, incluso desde las personas que pudieron cometer las distintas victimizaciones que se han sufrido, ya saben que estuvo mal.

«Pedir perdón»

- Uno de sus deseos en política era impulsar la ley de abusos policiales. ¿Respaldará su partido los retoques introducidos por los gobiernos vasco y central?

- Partiendo de la premisa de que es un avance, de que ya existe una ley, la nueva redacción no me agrada. Las modificaciones tienen dos objetivos claros: proteger a los perpetradores en vez de a las víctimas y obstaculizar cualquier investigación.

- Como víctima de abusos policiales no se siente satisfecha...

- Es que no existe una verdadera reparación sin justicia y sin verdad. Las víctimas sobre todo quieren verdad. Por ello, en lo que queda de legislatura, voy a luchar personalmente para que se investiguen de forma científica todas las vulneraciones de derechos humanos acaecidas en las últimas décadas. En este sentido, me gustaría que en la cumbre de Vitoria (el 1 de octubre), Sánchez y Macron colaboraran también para esclarecer los crímenes de los GAL y que a corto plazo el Estado pida perdón por la guerra sucia. Es un buen momento político para reconocer a todas las víctimas. Humildemente se lo pido a Pedro.

- ¿Ha hablado con Alfonso Alonso tras la polémica sobre su condición de víctima en aquel debate electoral?

- Su comportamiento me generó dolor... Luego le regalé un libro, 'Jesucristo 2.0', de Francesc Torralba. Me lo agradeció y me dijo que él me haría otro regalo, pero le dije que lo que yo quería era hablar.

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