Trazos misteriosos

Guerreros y escenas enigmáticas en las paredes de la iglesia de Alaiza./
Guerreros y escenas enigmáticas en las paredes de la iglesia de Alaiza.

Visitas guiadas a cuatro enigmáticas iglesias de la Llanada Alavesa, repletas de símbolos profanos

IRATXE LÓPEZ

Brillan por su importancia y por sus tesoros, refulgentes bajo la luz que los impregna de historia. La Llanada Alavesa cuenta con templos embellecidos gracias a pinturas murales. Llevan en sus paredes desde la Edad Media. Intensas. Inquietantes. Transmisoras. Quizá en algunos lugares hayan perdido policromía, tal vez el tiempo ha robado parte de su fulgor primigenio o fueron modas restauradoras las inconscientes ladronas. A pesar de ello, en Álava el guante blanco respetó la creación. Ojos encantados contemplan aún obras de antes. Mejor cuando lo hacen de la mano de una visita guiada que ayuda a interpretar lo que las pupilas distinguen y la ausencia de datos no ve.

El itinerario empieza en la iglesia de Gazeo. El arte gótico lineal estalla soberano del ábside y las bóvedas del presbiterio en estas representaciones sin parangón en todo el País Vasco por la expresividad de sus policromías. Muestra la Visión Beatífica, la representación del paraíso para un cristiano de entonces, que aspiraba a contemplar el rostro de Dios eternamente. «Aparece la Trinidad y, alrededor, almas de bienaventurados que disfrutan de su premio ultraterreno. Debajo, escenas de la antesala del Paraíso, el pesaje de las almas de San Miguel o el seno de Abraham», comenta la guía. Al presbiterio, con su mágica bóveda, se reserva la vida de Jesús.

Saboreada la magia de este primer encuentro toca seguir en busca del próximo, la enigmática iglesia de Alaiza. El misterio rodea estas obras, igual que envuelve a los recién llegados. Pinturas esquemáticas de color rojo reflejadas en el ábside man+tienen hoy día la especulación sobre sus orígenes. Poco tienen que ver con la religión, más bien simulan un despliegue bélico, de soldados, castillos, escenas de caza y representaciones cotidianas. «En la escena principal identificamos el asedio a un castillo. Al lado, los funerales de un personaje. También destacan infinidad de animales en las bóvedas, presencia de peregrinos que transitan el Camino de Santiago». Se trata de dibujos profanos dentro de un contexto sagrado cuyo sentido narrativo escapa a la contradicción entre imagen y templo.

Dos visitantes observan el techo polícromo de Gazeo. Abajo a la izquierda, ventana con dibujos en Arbulo. Abajo a la derecha, capiteles de la iglesia de Añua. / B. CASTILLO / IGOR AIZPURU

Templos medievales (Álava)

Cuándo
Sábados: Gazeo y Alaiza (11.00 horas). Añua y Arbulo (13.00). Domingos: Gazeo y Alaiza (11.00 horas)
Precios
Ruta completa: 7 €. Dos iglesias: 4 €. 660766383
Medio de transporte
Coche particular.
Web
alavamedieval.com.

Dos exhibicionistas

Nuevo destino tras breve descanso para depurar lo vivido. La iglesia de Añua exhibe un ábside de transición románica a gótica. Permanece erigida como una de las grandes joyas escultóricas de la zona. En sus capiteles, ventanas absidiales y canecillos se despliegan los elementos iconográficos habituales de la Llanada Alavesa. También otros novedosos. Habrá que fijarse en figuras como el cantero, la elevación del alma de un difunto o una pareja de exhibicionistas. «El interior conserva restos de policromía medieval en las ventanas absidiales y las bóvedas del presbiterio, donde hallamos otra vez la pintura roja de Alaiza. De hecho, entre los pocos elementos figurativos que se conservan vuelve a reproducirse el asedio de un castillo, por lo que deducimos que habría más ejemplos similares, hoy desaparecidos».

Hora de acabar viaje en la iglesia de Arbulo, que mostró sorpresas tras su restauración. Detrás del retablo mayor aparecieron dos restos de pinturas medievales correspondientes a sendas fases de construcción del templo: la pintura roja medieval y la gótica, a base de grisalla. «Los más antiguos, los rojos, presentan figuras de animales, plantas y estrellas muy esquemáticas. También pavos reales y flores de lis». Destacan asimismo dos grandes cruces de consagración en el primitivo ábside. Y el descubrimiento favorito: una de las mejores colecciones de claves góticas alavesas con policromía original. Podrás verlas solo con alzar la vista hacia las bóvedas. Para poner un punto final redondo a esta ruta.

Recomendaciones

El restaurante Señorío de Alaiza ofrece cocina tradicional vasca con productos de primera calidad. Instalado dentro de un caserío con más de 150 años de historia, en las estribaciones de la sierra de Urieta, sus paredes de piedra y el viejo roble aportan elegancia y rusticidad. Dispone de una amplia selección de vinos.

(Alaiza s/n. Iruraiz-Gauna (Álava). 945312628).

 

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