Kilian Jornet: «Los Juegos Olímpicos no tienen una cultura de montaña detrás»

Jornet, jaleado por aficionados durante la pasada Zegama-Aizkorri. /
Jornet, jaleado por aficionados durante la pasada Zegama-Aizkorri.

«La montaña no es solo para los alpinistas, esquiadores o corredores, sino para compartir, y cada uno con su coherencia y respeto hacia la naturaleza puede hacer lo que quiera»

O.B.

Kilian Jornet (Sabadell, 1987) es un tipo menudo y tímido feliz en la soledad de las montañas y, muy a su pesar, una estrella mediática. Sus escasos actos públicos, como la presentación de una tienda de su patrocinador Salomon en Madrid hace unos días, se convierten en eventos multitudinarios donde decenas de periodistas buscan su opinión sobre los temás alpinísticos de actualidad y centenares de seguidores pugnan por una foto con él. Kilian, además, no da puntada sin hilo. Sus frases no son gratuitas y siempre tienen trasfondo, como cuando asegura que los dos deportes en los que es el mejor del mundo, el esquí de montaña y las carreras de trail, tienen «una cultura detrás» que no tienen unos Juegos Olímpicos. Toda una andanada en la línea de flotación de las federaciones correspondientes, que pugnan desde hace años por convertirlos en deportes olímpicos.

El catalán está viviendo un año de cambios. Ha sido padre de una niña por primera vez y a nivel deportivo ha decidido, en vez de correr muchas carreras y afrontar retos exigentes, centrarse en el circuito de las Golden Trail Series, cinco carreras a lo largo y ancho del planeta que reúne a los mejores corredores del mundo y reparte suculentos premios en metálico. La primera de ellas ha sido precisamente la Zegama-Aizkorri, en la que el corremontes de Salomon logró hace diez días su novena victoria de diez participaciones.

- ¿Por qué ha decidido aligerar su calendario de carreras?

- He hecho temporadas de cincuenta carreras corriendo veinte o treinta de invierno y otras veinte de verano. Había encontrado el truco, pero este año quería cambiar un poco. Además, en 2018 me operaron los hombros, me rompí una pierna, y estar en la élite desgasta mentalmente.

- Después de hacer retos con riesgo por todo el mundo, ¿a qué tiene vértigo?

- Le tengo vértigo a la ciudad porque es un lugar que desconozco. Mi casa es la montaña. Puedo estar en Alpes, Pirineos o Himalaya y sentirlo así, pero puedo estar en Barcelona, Madrid o Nueva York y me siento forastero. Tengo miedo a eso, a dónde vamos como sociedad y a los problemas del medio ambiente, no a estar paseando en la naturaleza porque allí somos un animal más.

- Hablar de trail o carreras por montaña es hacerlo de Kilian Jornet. ¿Le mete presión?

- Es un orgullo hacer que haya más gente que practique trail y que vaya a la montaña. Es muy positivo que la gente vaya a la naturaleza y espero contribuir, no a que se haga más grande mi nombre, sino a que se conozca este deporte, haya más gente corriendo y se haga popular practicar deporte por salud y proteger la naturaleza.

Kilian Jornet cruza la meta como ganador de la última Zegama-Aizkorri.
Kilian Jornet cruza la meta como ganador de la última Zegama-Aizkorri.

- Hace poco vimos unas imágenes del colapso que se produjo en la ascensión al Everest con las expediciones comerciales. ¿Qué sensación le produce?

- Viendo las imágenes del Everest, la sensación es triste, pero pensándolo bien hay que relativizar esto. Desde los años noventa hay dos o tres días al año que hay atasco con mucha gente subiendo a cima. Es una problemática que el gobierno de Nepal tendrá que regularizar, pero el resto de días la montaña está solitaria. Si quieres hacer alpinismo puedes hacerlo otros días. Esas imágenes no son buenas para el alpinismo, pero sirven para que algunos valles de Nepal puedan vivir. Hay una masificación, habrá que llegar a un compromiso y a una regularización con las autoridades nepalíes, pero al final es lo que da dinero a muchos valles de Nepal.

- ¿Esas imágenes son el reflejo de la sociedad en la que vivimos?

- Hay una diferencia entre subir a una cima y estar en una cima. Subir es hacerlo con las capacidades de uno mismo y estar en una cima puedes haberlo hecho subiendo en helicóptero, telesilla, con dopaje o con otros métodos. La montaña no es solo para los alpinistas, esquiadores o corredores, sino para compartir, y cada uno con su coherencia y respeto hacia la naturaleza puede hacer lo que quiera.

- ¿Se debería limitar el acceso a las grandes cumbres?

- Cuando en una montaña hay mucha gente, también en Mont Blanc pasa, hay que buscar una regulación. Si lo haces en sentido económico conviertes a la montaña en elitista porque esa gente igual no es la más preparada, pero sí la que puede pagarlo. Las regulaciones deberían ser en base a la experiencia o a gente que haya hecho otras cimas altas. La llamada al sentido común parece fácil, pero creo que es de lo más complicado hoy en día.

- ¿Le gustaría participar en unos Juegos Olímpicos de invierno?

- El esquí de montaña y el trail no son olímpicos y espero que no lo sean. Cuando era joven soñaba con eso, pero hoy en día los valores fuertes de estos deportes son que el élite puede competir con el amateur. También tiene un recorrido atractivo y una cultura detrás y esto está alejado de los Juegos Olímpicos. Esa parafernalia de los podios, los himnos, ir a un lugar a hacer unos Juegos está alejado de lo que entiendo por deporte de montaña.

- ¿Cuáles son los valores del deporte en la montaña?

- Hay que tener respeto al medio, ser conscientes de que somos parte de él, y que estamos de paso. Somos una cosa muy pequeña y debemos respetar la naturaleza. No hay que dejar más traza que nuestras pisadas. Con eso hablo también del respeto a las otras personas y no solo pensar en el resultado. Estamos en una sociedad que es muy resultadista, importa la clasificación, y en las empresas la posición en la jerarquía o el salario que tengas. No pensamos en lo que disfrutamos haciendo algo. El deporte se supone que es pasión, amor y el respeto a la naturaleza y a nosotros mismos es lo que debemos conservar.

- ¿Qué le ha enseñado el riesgo que ha asumido en la montaña?

- En la montaña, en situaciones de riesgo, no puedes abandonar, porque abandonar significa morir. Lo que tienes que hacer es seguir luchando y seguir bajando. La montaña te enseña a continuar luchando por la supervivencia y sacar fuerzas cuando no hay más.

- ¿Le da miedo la muerte?

- La muerte no da miedo, el miedo lo da si atraviesas por ejemplo un alud que se puede romper. Sabes que la consecuencia puede ser desde romperte algo hasta morir. El miedo viene del detalle del peligro en un momento, pero el miedo a morir es el miedo a vivir en cierto sentido. Tu llevas el volante y sabes los riesgos. En la montaña hay que saber cuando tienes el control, y cuando no lo tienes no debes tener miedo porque puedes tomar decisiones estúpidas.

- ¿Le gustaría que su hija practicara estos deportes?

- Me gustaría que amara la naturaleza y la montaña. Si quiere hacer estos deportes la apoyaría. A pesar de que conllevan un riesgo, también conllevan mucha vida. Todos vamos a morir en un momento.