Rementeria se queda a las puertas de la mayoría absoluta

Unai Rementeria, eufórico con la ikurriña en la comparecencia ante la los medios./Ignacio Pérez
Unai Rementeria, eufórico con la ikurriña en la comparecencia ante la los medios. / Ignacio Pérez

El PNV debería reeditar el pacto con los socialistas para asegurarse un Gobierno estable en un territorio donde Podemos aguanta y el PP sufre un fuerte revés

Izaskun Errazti
IZASKUN ERRAZTI

Hace apenas diez días Unai Rementeria daba por bueno el resultado que en junio de 2015 dio el pase al PNV para colocar a 23 apoderados en las Juntas Generales de Bizkaia. «Repetir sería bueno», decía en estas mismas páginas. Ayer las urnas demostraron que su apuesta era poco ambiciosa, porque el actual diputado general volverá a llevar las riendas de la institución foral con más fuerza que hace cuatro años, con la que suponen dos representantes más. Eso sí, no podrá hacerlo en solitario, como vaticinaban las últimas encuestas, que daban para los jeltzales mayoría absoluta en la Cámara con 26 junteros. El diputado general en funciones debería reeditar el pacto que ha mantenido durante el último mandato con el PSE para garantizarse un Gobierno estable. Un Partido Socialista que ha sabido rentabilizar su papel de socio en el Ejecutivo foral y el 'efecto Sánchez' y que ayer salió reforzado de las urnas.

La candidatura liderada por Teresa Laespada, que durante la última campaña electoral se erigió en abandera de las mujeres, mejoró los resultados de los anteriores comicios forales, con casi 27.000 apoyos más. Por momentos incluso se aupó al segundo puesto entre las fuerzas del Parlamento vizcaíno. Finalmente, mantuvo su tercera posición, pero con un apoderado más, hasta sumar ocho.

Más información

Para EH Bildu, que de nuevo aspiraba a convertirse en la alternativa al PNV en Euskadi, los resultados registrados en Bizkaia tampoco fueron tan buenos como cabía esperar visto lo ocurrido en los comicios generales del pasado 28 de abril, y eso a pesar de sumar 10.000 sufragios más. La formación abertzale, con Bea Ilardia a la cabeza, seguirá siendo el principal grupo de la oposición en las Juntas, pero con diez apoderados, uno menos que durante el último mandato.

Pese a perder unos 20.000 apoyos, mejor le fueron las cosas a Elkarrekin Podemos, que había depositado su confianza en Eneritz de Madariaga, apoderada desde mediados de la pasada legislatura. La formación morada, que hace cuatro años irrumpió con fuerza en la Cámara vizcaína con seis junteros y 82.000 votos que le convirtieron en la cuarta fuerza, resistió el tirón y mantendrá el mismo número de representantes. Un resultado que, a buen seguro, habrá sabido a gloria a los pupilos de Pablo Iglesias, si se tienen en cuenta las crisis internas que ha vivido el partido y el retroceso que ha sufrido la marca a nivel nacional.

Líderes parejos

Los peores presagios se confirmaron para el PP, que sufrió un batacazo en toda regla. El hundimiento general del partido, que había renovado por completo su plancha para las Juntas vizcaínas, arrastró a la candidatura liderada por Amaya Fernández, que se dejó más de 7.000 votos por el camino y la mitad de sus apoderados, para pasar de cuatro a dos.

Los resultados de los comicios celebrados ayer han sido casi una réplica para los dos líderes jeltzales del territorio. Tanto Juan Mari Aburto en la alcaldía de Bilbao como Unai Rementeria en la Diputación rozaron una mayoría absoluta que algunas encuestas daban por segura. Los votantes respaldaron prácticamente por igual las dos candidaturas. El regidor en funciones se hizo con el 42,71% de los apoyos y el candidato del PNV a la institución foral con poco más, el 43,04%.

Rementeria, que obtuvo 254.000 votos más que hace cuatro años, necesitará apoyos para gobernar y sacar adelante los grandes proyectos del territorio, entre ellos la ampliación de la Supersur, el doble túnel bajo la ría o el centro internacional que convertirá a Bizkaia en un referente en materia de emprendimiento. Pero tendrá las manos relativamente libres para sacar adelante su programa de gobierno. El empleo, avanzó hace escasas fechas el diputado general en funciones, volverá a ser «el gran proyecto para Bizkaia».