Las empresas se gestionan «tomando medidas», dice Tapia tras el despido masivo en Euskaltel

La consejera, en la sede de la SPRI./E. C.
La consejera, en la sede de la SPRI. / E. C.

La consejera vasca insiste en que los planes del fondo británico contaban con el aval de todo el consejo de administración

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, ha recordado que el despido masivo de directivos de Euskaltel, tras hacerse la firma británica Zegona con el poder en la empresa vasca de telecomunicaciones, contó con el aval del consejo de administración de la compañía, en el que está presente Kutxabank. Y aunque los despidos nunca suelen ser del agrado de nadie», las empresas se gestionan «tomando medidas».

Lo ha dicho en una una entrevista en Euskadi Irratia, al hilo de la decisión desvelada hoy por EL CORREO de que han sido despedidos una veintena de responsables de distintas áreas de Euskaltel, tanto del cuartel general del Parque Tecnológico de Bizkaia como de las estructuras de la asturiana Telecable y de la gallega R, ambas propiedad de la telefónica vasca. Los despidos, ha dicho Tapia, son una de las medidas que se incluyen en un plan general por la competitividad de la empresa.

«Zegona dijo que, en el momento en que R, Telecable y Euskaltel se unieran en el equipo directivo, se deberían abordar muchas cuestiones, entre las que proponía la reorganización de ese equipo directivo», ha explicado.

Asimismo, la consejera ha indicado que cuando el fondo británico pasó a controlar el 21% de las acciones de Euskaltel, ella comentó a su presidente, Eamonn O'Hare, y al actual consejero delegado, José Miguel García, que las medidas a tomar y los planes a aplicar fueran «con conformidad y no mediante la imposición», algo que, en su opinión, han realizado. Esta declaración es muy similar a la publicada por este periódico el pasado viernes, cuando Tapia dijo que «pedimos a Zegona que no entraran a cuchillo, y han cumplido».

«Necesitamos una empresa competitiva en Euskadi en el ámbito de las telecomunicaciones, que dé servicio a los clientes. De momento, hay que dejar trabajar al grupo y ver qué sucede, como haríamos en cualquier empresa», ha afirmado Tapia, quien ha reconocido que «los despidos nunca suele ser del agrado de nadie». No obstante, ha destacado que las empresas se gestionan «tomando medidas», por lo que ha reiterado que «hay que ver cómo se va materializando lo que sobre el papel puede ser un plan apropiado». «De aquí a unos meses podremos decir que va por el camino adecuado o que no nos gusta nada y que quizás habrá que tomar algunas medidas».

El arraigo

En este sentido, ha indicado que «lo verdaderamente preocupante» en Euskaltel sería que, «en algún momento dado, los servicios ofrecidos a nuestras empresas se fueran de aquí a otro lugar, que la empresa comenzara a expandirse en otro lugar con nuevos proyectos, y que se realizaran despidos para irse a otro lugar».

Cuando se habla del arraigo de la empresa de telecomunicaciones en Euskadi, ha agregado, «muchas veces pensamos solo en la sede social, que puede ser como una oficina, y ese no es el concepto de arraigo que nosotros tenemos». «Para nosotros arraigo es crear empleo, crear nuevos proyectos, desarrollar la empresa y que sea una empresa competitiva, con relación con otras empresas. Todo eso está garantizado en el pacto de accionistas, en el que el 75% debería darle el visto bueno (al traslado de domicilio social). Si tenemos en cuenta las acciones de Kutxabank y los fondos y accionistas locales, el 25% está garantizado, y el lehendakari y yo hemos dicho más de una vez que, si viéramos en peligro ese 25%, participaríamos con nuestros fondos o con fondos público-privados».

En todo caso, Tapia ha destacado que, en las reuniones que han mantenido con el presidente de Zegona, «nunca ha mencionado que ponen en duda ese arraigo» de Euskaltel en Euskadi. «Siempre han dicho que quieren desarrollar la empresa desde Euskadi al mundo y que sea competitiva».

Preocupación en el comité de empresa

El comité de Euskaltel ha mostrado su rechazo a la veintena de despidos que se ha producido en la cúpula directiva del operador tras la toma de control de la empresa por parte de Zegona y temen nuevas medidas que afecten al empleo. El presidente del comité, Javier del Blanco, ha señalado que oficialmente no les han comunicado ningún despido y que no están recibiendo ningún tipo de información. Asimismo, ha afirmado que, si antes tenían preocupación por las posibles intenciones de Zegona, ahora «mucho más». «En vez de empezar por abajo, han empezado por arriba», ha añadido. Por ello, ha manifestado su temor por el empleo en la empresa y ha mostrado su rechazo a los despidos que ya se han producido, y que cree que podrían continuar.

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