Valerio confía en que la inmigración ayudará a mantener el sistema público de pensiones

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. /Efe
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. / Efe

La ministra admite que las cotizaciones no serán suficiente para pagar las prestaciones y apuesta por complementar con impuestos

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

A la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, le gusta ver el vaso medio lleno y no medio vacío. Lo repite siempre que puede. Por eso no cree en las previsiones más pesimistas que auguran que el sistema público de pensiones no se podrá sostener, ya que «los vaticinios agoreros de desastre no se suelen cumplir». Y, para corroborarlo, recordó que hubo un vaticinio que auguró que en el año 2000 la Seguridad Social tendría un déficit equivalente al 3% del PIB. «Se equivocaron porque ese año empezamos a llenar la hucha de las pensiones y se ingresaron 500 millones de euros», explicó la ministra durante la clausura del acto organizado por el Círculo de Empresarios 'Demografía y longevidad'. La razón de este error está en que no calcularon que «iban a venir cuatro millones de personas a trabajar a este país», apuntó, algo que confía se vuelva a repetir en un futuro próximo. Por ello, considera que la inmigración y los impuestos serán clave para aliviar las cuentas.

«Los inmigrantes son una oportunidad para reponer la pirámide demográfica y mantener el estilo de vida», resaltó Valerio, que se mostró partidaria de apostar por una inmigración «regular, ordenada y segura», al igual que defendió tirar de impuestos. A su vez, avanzó que el Gobierno está trabajando en un plan de retorno del talento para que ese millón de españoles que se vieron obligados a emigrar desde 2009 ante la falta de oportunidades pueda regresar.

Las ministra se suma así a la tesis de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), que precisamente publicó la semana pasada un informe en el que rebatió las previsiones del INE y de Eurostat de que España perderá 7 y 5 millones de personas en edad de trabajar, respectivamente, de aquí a 2050 y sostiene que la población activa -que precisamente es la que mantiene el sistema de pensiones- se mantendrá en torno a los 30 millones. Y esto será así gracias, principalmente, a que cada año llegarán entre 250.000 y 270.000 extranjeros, una cifra que multiplica por seis los 44.000 estimados por el INE. De esta forma, España acogerá en las tres próximas décadas a unos ocho millones de inmigrantes.

Para que esto se cumpla las cifras deben mejorar significativamente, puesto que durante 2017 se registró un saldo migratorio positivo de 164.604 personas, casi el doble que en 2016 (89.126), según los últimos datos del INE. De hecho, el número de extranjeros ha caído en más de 800.000 personas desde 2012 hasta situarse por debajo de los 4,5 millones.

Transferencias desde los PGE

Mientras tanto, la solución por la que aboga la ministra de Trabajo es abonar con impuestos las pensiones, ya que «sólo con cotizaciones no se pueden pagar», admitió en una entrevista en la radio. Y defendió que esto ya está recogido en el artículo 109 de la Ley de la Seguridad Social, que explica que las prestaciones contributivas se mantendrán «básicamente» con las cotizaciones, pero añade que «se pueden hacer transferencias desde los Presupuestos para situaciones específicas». En este sentido, Valerio defendió que se pueden inyectar recursos bien por imposición general bien con algún impuesto 'ad hoc'. «Los impuestos a las transacciones financieras, a la banca, la tasa Google... ya están puestos encima de la mesa», apuntó, al mismo tiempo que se mostró a favor de reordenar ingresos y gastos del sistema, porque igual hay gastos que deben pagarse vía impuestos.

 

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