Las empresas echan en falta profesionales cualificados

Un operario de una planta automovilística, en plena jornada laboral./EFE
Un operario de una planta automovilística, en plena jornada laboral. / EFE

Pese a que todavía hay más de 3,7 millones de parados, un 85% de las compañías admita tener dificultades para cubrir determinados puestos, según un estudio de la consultora Hays

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La recuperación es una realidad. Cuatro años consecutivos con la economía creciendo -los tres últimos con avances superiores al 3%- y dos millones de empleos generados desde 2014 así lo atestiguan. Y, esto, evidentemente, tiene su repercusión en las empresas, que miran el futuro con mucho más optimismo que antaño.

De hecho, la inmensa mayoría de las compañías, concretamente un 84%, considera que ya han superado la crisis y se disponen a encarar 2018 con planes de subidas salariales, mayores contrataciones y mejoras en la expansión internacional y, por tanto, en la exportación, tal y como se desprende de la Guía del Mercado Laboral 2018 publicada por la consultora de Recursos Humanos Hays, que recoge la valoración de 58 universidades, 1.100 empresas y 8.800 profesionales.

Sin embargo, las empresas también manifiestan los problemas a los que se enfrentan y, curiosamente, el principal es la dificultad que tienen a la hora de cubrir determinados puestos, algo que resulta un tanto paradójico en un país donde todavía hay más de 3,7 millones de parados. Así, un 85% de las firmas encuestadas asegura que le cuesta encontrar perfiles cualificados para unas posiciones concretas y un 44% señala como el problema más grave es el desajuste que hay entre oferta de profesionales y vacantes disponibles.

A su vez, otro de sus grandes temores es la cada vez más elevada rotación voluntaria de las plantillas. De hecho, un 53% de las compañías considera que la fuga de talento será «inevitable», un porcentaje que ha crecido casi 20 puntos en los últimos años. Los sectores más preocupados coinciden con aquellos que más dificultades encuentran a la hora de contratar personal cualificado, tales como las tecnologías de la información, la ingeniería y las actividades industriales.

Esto también puede tener bastante que ver con el hecho de que desde 2007 hay 2,3 millones de empleados menores de 30 años, algo que está directamente relacionado con los cambios demográficos pero a su vez con la denominada 'fuga de talento'.

«La población joven activa cae en España de forma alarmante y esto se debe principalmente a que el talento emigra por falta de oportunidades», sostiene Christopher Dottie, managing director en Hays España, que advierte de que la falta de percepción de la calidad del empleo que tienen los españoles es otro reto al que habrá que hacer frente.

En este sentido, el estudio de esta consultora resalta que las empresas podrían mejorar lo que ofrecen a los candidatos, porque lo que dos décadas atrás era válido, ya no lo es. «Las plantillas están interesada cada vez más en cuestiones al margen del salario; no basta con pagar bien a tus trabajadores, hay que aportarles un valor añadido como empresa», asegura Dottie.

Los 'suspensos' de España en Davo

Y es que, efectivamente, España suspende en factores que resultan determinantes para atraer, cultivar y retener el talento, tal y como se puso de manifiesto en un informe presentado esta semana en Davos (Suiza) con motivo del Foro Económico Mundial que allí se celebra anualmente.

Así, desde hace cinco años existe un Índice de Competitividad por el Talento Global (GTCI en sus siglas en inglés) que mide la capacidad de los países para gestionar el talento y en el que España se situó en 2017 en el puesto 31 de un total de 119 estados analizados, en la posición 20 si solo se tienen en cuenta los países europeos, según el último índice elaborado por Adecco, la escuela de negocios Insead y el Human Leadership Institute.

La buena noticia es que España ha avanzado cuatro posiciones respecto al año anterior, cuando se situó en el puesto 35, de manera que ha mejorado su media un punto más hasta sumar 54,91 puntos. La mala noticia, que se sitúa a la cola en la poca facilidad que hay para contratar trabajadores, para lo que está en la posición 105, y en la relación entre salarios y productividad, donde se coloca en el puesto 93.

A su vez, el país debe mejorar claramente en otros aspectos como son el liderazgo de las mujeres o la colaboración entre las empresas (mercado de trabajo, gestión y política salarial), donde desciende a los puestos 90 y 84, respectivamente.

No obstante, también es verdad que en lo que se refiere específicamente a retención del talento y su crecimiento o formación escala posiciones hasta el puesto 23 y 28, respectivamente, aunque, paradójicamente, queda muy mal parada (puesto 72 del ránking) en las políticas que realiza para retener a los 'cerebros', algo que deja en evidencia que todavía hay mucho que mejorar.